En los últimos meses, las apuestas de los inversores se han alejado del mundo del streaming y las productoras de Hollywood. Es un dato que ha marcado a varias empresas del sector, incluyendo a Netflix, que ha visto cómo su valor en bolsa cae hasta los 67 dólares, tras un pico de 132 dólares en el verano pasado. Pero, en este panorama, los analistas de Deutsche Bank insisten en su apuesta por la empresa que dirige Ted Sarandos.
Incluso tras su fracaso para hacerse con el control de Warner Bros. Discovery, una carrera donde cayeron ante Paramount, el banco alemán sigue creyendo en su capacidad de expansión en nuevos territorios y apuesta por su capacidad para generar contenido atractivo para los usuarios. Por otro lado, insisten en que, a pesar de haber reducido el tiempo que los espectadores pasan en la aplicación en Estados Unidos, este mismo indicador ha mejorado en otros países.
La obsesión del mercado por el tiempo de consumo en EE. UU. pasa por alto un mercado total direccionable (TAM) más amplio y unas tendencias de interacción más sólidas en toda la presencia internacional de la empresa. El tiempo de consumo internacional ha aumentado año tras año en cada uno de los últimos cuatro periodos semestrales. Si bien las tendencias de visualización en EE. UU. requieren seguimiento dada la debilidad observada este año, es importante señalar que todas las empresas de programación experimentan una evolución cíclica en función del éxito de su oferta de contenidos durante un periodo determinado», sentencia el texto.

También han recordado que, aunque lo más probable es que la caída en el número de espectadores en la plataforma se deba a problemas desde el lado creativo, los números han sufrido más en momentos complicados del año: primero, por los Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados en Italia a principios de año; y la Copa Mundial de la FIFA, durante el verano pasado. Es un dato clave, sobre todo ahora que la empresa empieza a acercarse a eventos en vivo, como la NFL o la WWE.
«Netflix cuenta con una ventaja competitiva consolidada y una ventaja considerable sobre sus competidores en el ámbito de la producción internacional, lo cual se refleja en su variada cartera geográfica de producción de contenidos. Consideramos que esta ventaja permitirá a Netflix mantener su liderazgo a nivel mundial. Actualmente, más del 60% de la producción se realiza fuera de Estados Unidos», sentencia el banco alemán.
¿Qué espera Deutsche Bank para el futuro de Netflix?
De momento, el banco alemán señala que el crecimiento fuera de Estados Unidos será clave para Netflix. Lo cierto es que, según sus datos, la empresa ya ha dado pasos para mejorar su presencia en estos espacios, pues, aunque Estados Unidos sigue siendo su mayor fuente de contenido, con el 40% de la producción, ya han conseguido que el 60% de su programación se produzca fuera de las fronteras norteamericanas, sea por producción propia o bien por la adquisición de contenidos.
«Netflix cuenta con la fortaleza de marca, la escala global en términos de suscriptores e ingresos y la experiencia organizativa necesarias para seguir ampliando su posición como plataforma, en lugar de limitarse a ser un productor y programador de entretenimiento integrado verticalmente. Este objetivo se persigue mediante iniciativas que incluyen pódcasts, videojuegos y acuerdos de distribución con otros programadores, como Télévision Française 1», explica el texto.
«El éxito en este ámbito podría, con el tiempo, aumentar significativamente los ingresos publicitarios, incrementar el valor de la suscripción, fomentar un mayor tiempo de permanencia en la plataforma y generar nuevas fuentes de ingresos. En nuestra opinión, el mercado no está valorando esta opción en la cotización actual de la acción», cita el informe. Aunque el banco alemán señala la televisión francesa, los acuerdos de Netflix van más allá; de hecho, será la distribuidora internacional de ‘La Bola Negra’ cuando llegue a streaming.
Netflix como plataforma de contenidos ajenos
Por otro lado, desde el banco se señala que Netflix está recuperando lo que era uno de sus puntos fuertes en su fundación. La empresa está recuperando su identidad como plataforma, llegando a acuerdos para sumar en su catálogo contenido de otras empresas del sector, como Disney, que ya ha compartido los derechos de la serie de Percy Jackson, o Warner Bros., que también ha llegado a nuevos acuerdos con los de Ted Sarandos para que Netflix recupere la posibilidad de transmitir ‘Friends’ o ‘The Office’.

Además, ha ido cerrando acuerdos con productoras locales. «Continuando con su estrategia de alianzas para la distribución internacional, Netflix se asoció recientemente con Shopee —la plataforma de comercio electrónico líder en el Sudeste Asiático— para incluir el servicio de Netflix en el nuevo programa de membresía ShopeeVIP+ en Indonesia, Tailandia y Filipinas. Esta iniciativa pone de manifiesto la creciente disposición de la dirección a utilizar plataformas de consumo de terceros para ampliar la distribución, mejorar la asequibilidad e incrementar la penetración en mercados de streaming aún poco desarrollados», recuerdan desde el banco alemán.
No es un dato menor. En los últimos años, tanto Netflix como sus rivales habían asumido la producción propia como la principal herramienta para captar nuevos usuarios. Es un cambio de tendencia que puede marcar también las estrategias de sus competidores directos y dibujar un nuevo mapa tanto para la producción audiovisual como para los competidores.




