Revolut se fija un objetivo de ocho millones de clientes en España. Para sostener esa meta, la fintech de origen británico ampliará el foco hacia las nóminas, el negocio de empresas y la banca privada, y acaba de nombrar a Santiago Pérez Olano como nuevo director general en España.
El fichaje se concreta desde Remitly, la plataforma de remesas digitales, según confirma el nombramiento difundido por Revolut Bank UAB. ABC ha adelantado la noticia, que sitúa a Pérez Olano al frente de la sucursal española en un momento de reorganización comercial. La entidad no ha detallado las responsabilidades previas del directivo, pero el movimiento refuerza la apuesta por el mercado español.
La sucursal española de Revolut Bank UAB ha crecido con una propuesta que combina cuentas sin comisiones, cambio de divisas y herramientas de inversión. El reto de Pérez Olano será trasladar esa base de usuarios esporádicos a un uso recurrente, con la nómina como eje. No es un salto menor: implica convencer al cliente de que la aplicación puede sustituir al banco principal, no solo complementarlo.
Revolut ficha a Santiago Pérez Olano para acelerar su negocio en España
La meta de ocho millones de clientes supone un salto relevante para el neobanco en España. La compañía no ha desvelado un calendario cerrado, pero el mensaje interno apunta a acelerar la captación de clientes de nómina, un segmento que aporta ingresos recurrentes y vincula al usuario con la operativa diaria. La cifra, de alcanzarse, colocaría a Revolut entre las entidades con mayor base de clientes digitales del país.
Nóminas, empresas y banca privada: el plan para alcanzar 8 millones de clientes
En paralelo, Revolut refuerza tres palancas. La primera, nóminas: busca que el cliente domicilie sus ingresos y convierta la aplicación en su banco principal. La segunda, empresas: la entidad aspira a captar autónomos y pymes con soluciones de tesorería y tarjetas corporativas. La tercera, banca privada: un segmento de mayor margen donde los neobancos apenas han entrado en España.
El nombramiento de Pérez Olano refuerza la estructura local en un momento en el que la competencia por el pasivo de las familias se ha intensificado. La gran banca española mantiene cuotas de nómina dominantes, mientras que fintechs como Revolut, N26 o MyInvestor intentan arañar una porción con propuestas digitales y menores comisiones.
La nómina es la puerta de entrada al banco principal, y la banca privada, el camino hacia el margen.
Por qué la banca privada es la próxima frontera de los neobancos
La banca privada resulta especialmente interesante para un neobanco. Es un negocio de mayor margen que las cuentas transaccionales, pero exige asesoramiento, regulación y una confianza que Revolut todavía está construyendo. La entidad no ha detallado cómo estructurará esa oferta, ni si la sustentará sobre alianzas con gestoras o sobre un equipo propio. En este silencio, el el riesgo es evidente: prometer banca privada sin músculo de asesoramiento puede convertirse en una promesa vacía para el cliente que más rentabilidad exige.
La estrategia de Revolut tampoco es ajena al ciclo. Con los tipos de interés aún en niveles relativamente elevados, la batalla por la nómina se ha vuelto rentable para la banca digital. La clave no será únicamente captar clientes, sino transformar la descarga de una aplicación en una relación principal. Y eso se mide en productos contratados, no en cuentas abiertas.
El hito de los ocho millones de clientes no depende solo de la oferta. Depende de que el regulador español otorgue a la sucursal la flexibilidad operativa que necesita y de que la marca siga ganando terreno frente a entidades que, hoy por hoy, todavía dominan la nómina en España. El nombramiento de Pérez Olano es una pieza más de ese plan, no un punto de llegada.




