Iberdrola amplía su inversión en eólica marina: 10.000 millones más tras los 13.000 ya invertidos

La compañía suma 10.000 millones adicionales a parques en construcción en Reino Unido y Alemania. El proyecto de Bibby Marine refuerza la cadena de suministro naval y suma 24 MWh de baterías.

Iberdrola eleva su inversión en eólica marina a 23.000 millones tras anunciar 10.000 más. La compañía que preside Ignacio Galán ha aprovechado su visita a Astilleros Ría de Vigo para confirmar un nuevo desembolso que refuerza su posición en el negocio offshore y abre una vía clara de electrificación para el sector naval.

El anuncio se produce en plena ejecución de una cartera de proyectos que ya ha movilizado 13.000 millones de euros para parques operativos en Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Francia. Esa cifra sostiene una capacidad instalada de 3.200 megavatios (MW), según los datos difundidos por la propia compañía en su web oficial de Iberdrola y recogidos por Europa Press.

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Ahora, la eléctrica añade cerca de 10.000 millones de euros adicionales para los proyectos que ya se encuentran en construcción: los parques ‘East Anglia’ 2 y 3 en el Reino Unido y ‘Windanker’ en Alemania. En conjunto, estos tres parques sumarán 2.700 MW de nueva potencia, lo que equivale a más del 80% de la capacidad operativa actual.

A ellos se suma el proyecto ‘East Anglia 1 North’, de aproximadamente 900 MW, que ya dispone de todos los permisos y está en condiciones de presentarse a las próximas subastas británicas. La compañía mantiene además una cartera en desarrollo en esos mismos países y en Australia, lo que prolonga el ciclo inversor más allá de 2027.

La visita de Galán a Vigo ha servido como escaparate industrial del compromiso de Iberdrola con la electrificación del sector naval. El presidente ejecutivo conoció de primera mano el proyecto de buque eléctrico de Bibby Marine, una embarcación de apoyo a parques eólicos marinos con una capacidad de almacenamiento en baterías superior a 24 megavatios hora (MWh). El barco, diseñado por Seaplace y en construcción en Astilleros Ría de Vigo, cuenta con propulsión eléctrica y motores auxiliares de metanol.

Ese buque está llamado a convertirse, según la propia Iberdrola, en una referencia mundial para los servicios de apoyo a parques eólicos marinos. La combinación de baterías de alta capacidad y combustible de bajas emisiones reducirá significativamente las emisiones de las operaciones offshore, un segmento donde la logística representa una parte relevante de la huella de carbono del negocio.

La apuesta por la eólica marina no es una moda de balance: es la consolidación de una cadena industrial gallega que ya produce soluciones técnicas para toda Europa.

El presidente de Iberdrola reiteró que la electrificación de la economía es la palanca clave para mejorar la competitividad, fortalecer la autonomía energética y acelerar los objetivos de descarbonización. En su intervención, Galán subrayó el papel estratégico de empresas como Armon en el entorno marítimo e industrial gallego, y defendió que Vigo se consolida como referente internacional en construcción naval de alta especialización.

El compromiso con el sector naval no es accesorio. La eólica marina depende de una cadena de suministro que incluye buques de instalación, operación y mantenimiento. Electrificar esa flota reduce emisiones y costes operativos, al tiempo que abre una línea de negocio para astilleros gallegos que llevan años especializándose en este tipo de buques.

Iberdrola suma 23.000 millones en eólica marina tras el nuevo anuncio

El desglose de la inversión muestra una estrategia de doble carril: consolidar la capacidad ya en operación y adelantar proyectos con visibilidad regulatoria. Los 13.000 millones invertidos hasta la fecha han dado lugar a 3.200 MW operativos, con Reino Unido como principal mercado. Ahora, los 10.000 millones adicionales se concentran en tres parques que elevarán la capacidad total comprometida hasta casi 6.000 MW.

La cifra de 2.700 MW en construcción supone un salto relevante respecto al ritmo de ejecución de los últimos ejercicios. Si se cumplen los plazos previstos, el peso de la eólica marina en el mix de Iberdrola crecerá de forma estructural, reduciendo la dependencia de los ciclos hidráulicos y eólicos terrestres en la Península Ibérica.

El buque eléctrico de Bibby Marine, punta de lanza de la electrificación naval

El proyecto visitado por Galán combina innovación técnica con aplicación industrial directa. El buque de Bibby Marine dispone de más de 24 MWh de almacenamiento en baterías, una capacidad que permite operaciones diarias sin recurrir a combustibles fósiles en puerto ni en tránsitos cortos. Los motores auxiliares de metanol actúan como respaldo para largas distancias o condiciones meteorológicas extremas.

Astilleros Ría de Vigo y Seaplace representan un tejido industrial que Iberdrola identifica como crítico para su cadena de suministro. La construcción de este buque, con varios miles de toneladas de capacidad de carga, demuestra que la ingeniería naval gallega puede competir en un mercado dominado históricamente por astilleros del norte de Europa y Asia.

Análisis: una apuesta por el ciclo largo, no por la reacción del mercado

El mercado recibirá este anuncio sin sobresaltos, y eso es precisamente lo interesante. Iberdrola no está comunicando un cambio de rumbo, sino la ejecución de un plan ya anunciado. La inversión de 10.000 millones en tres parques concretos estaba en la hoja de ruta presentada en los últimos Capital Markets Days, aunque ahora gana concreción al vincularse a proyectos con permisos o en construcción avanzada.

La pregunta que conviene hacerse no es si la acción subirá mañana, sino si la rentabilidad de estos proyectos justifica el coste de capital. La eólica marina requiere desembolsos elevados y plazos de construcción largos, con retornos que dependen de precios regulados, contratos por diferencias y una gestión impecable de la cadena de suministro. En el caso de ‘East Anglia 2’ y ‘3’, los contratos británicos garantizan ingresos durante años, pero cualquier sobrecoste en turbinas o cimentaciones puede erosionar el diferencial esperado.

En mi lectura, la apuesta por la electrificación naval es más estratégica que financiera a corto plazo. No va a mover los ingresos de Iberdrola en 2027, pero asegura que la compañía tenga acceso a buques de servicio con menores costes de operación y, sobre todo, preserva una base industrial local que puede ser determinante si la eólica marina europea acelera. La UE mantiene objetivos ambiciosos de descarbonización y la tensión comercial con proveedores asiáticos aconseja mayor autonomía en componentes críticos.

El riesgo principal sigue siendo la ejecución. Iberdrola asume un volumen de inversión sin precedentes para su división offshore, al tiempo que gestiona una deuda neta elevada y un programa de recompras en curso. La disciplina financiera será tan importante como la tecnología de las turbinas.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: La acción de Iberdrola no registró una variación significativa en la sesión posterior al anuncio. Los 10.000 millones adicionales forman parte de un plan inversor ya comunicado y, por tanto, no alteran las estimaciones de beneficio a corto plazo.

Clave técnica: La cartera en construcción suma 2.700 MW, un 84% de la capacidad operativa actual de 3.200 MW. La ejecución sin sobrecostes será la variable que determine si la acción mantiene su múltiplo de valoración actual.

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Apunte macro: La noticia no tiene impacto directo en la prima de riesgo española ni en el coste de financiación de Iberdrola. El sector eléctrico europeo se mantiene estable, con la eólica marina aportando ya 3.200 MW de capacidad operativa a la compañía.


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