La guerra con Irán agrava la crisis económica EAU: fuga de residentes y caída del turismo en Dubái

La caída de la ocupación hotelera al 10% y la salida de residentes expatriados tensionan la narrativa de recuperación de las autoridades emiratíes. El bloqueo del estrecho de Ormuz encarece las importaciones y eleva el riesgo de una desaceleración prolongada.

La guerra con Irán ha agravado la crisis económica de los Emiratos Árabes Unidos. El dato más visible llega de Dubái: la ocupación hotelera se desplomó desde el 80% hasta apenas el 10% tras los ataques iraníes contra aliados de Estados Unidos en la región. He repasado los indicadores sectoriales y encuentro una economía partida en dos velocidades: el turismo y la hostelería sufren un golpe severo, mientras la narrativa oficial insiste en una recuperación que los propios analistas no acaban de confirmar.

Las autoridades emiratíes lanzaron en julio una oferta llamativa: los residentes que atrajeran visitantes entre julio y octubre podían optar a un paquete de beneficios valorado en unos 800 dólares. La medida se adoptó pese a que la mayoría de los gobiernos extranjeros seguía desaconsejando viajar a los EAU por la guerra con Irán. Algunos hoteles de cinco estrellas han ofrecido a los residentes estancias de lujo con descuentos del 50% para compensar la ausencia de turistas internacionales.

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La presión también se nota en la población. De los 11,8 millones de residentes en los EAU, hasta 10,4 millones son extranjeros. Muchos trabajadores con rentas altas abandonaron el país cuando los misiles iraníes sobrevolaron la región; para facilitar su regreso, el Gobierno ha flexibilizado las reglas de residencia fiscal. En el extremo opuesto, los trabajadores peor pagados de hostelería y construcción han empezado a buscar empleo puerta a puerta, según testimonios recogidos por The New York Times y citados por DW.

La fractura sectorial, en cifras

Estos son los indicadores que he extraído del análisis de DW y de las fuentes citadas:

  • Ocupación hotelera en Dubái: del 80% al 10% tras el inicio de los ataques a finales de febrero.
  • Población expatriada: 10,4 millones sobre 11,8 millones de residentes, con especial exposición en hostelería y construcción.
  • Paquete de ayudas públicas: 680 millones de dólares (587 millones de euros) para eximir tasas municipales y aplazar licencias de hoteles, restaurantes y colegios privados.
  • Base monetaria: cayó un 8% en marzo, según Adam Holdstock, economista de Oxford Economics.

El Banco Central de los EAU solicitó además una línea de swap de divisas con Estados Unidos, una herramienta que permite obtener liquidez en dólares saltándose el mercado cambiario. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, explicó que la conversación buscaba ayudar a la economía emiratí a gestionar las consecuencias de la guerra. Sin embargo, el embajador de los EAU en Washington negó que su país necesitara respaldo externo.

«Cualquier sugerencia de que los EAU requieren respaldo financiero externo malinterpreta los hechos… Los EAU son una de las economías más resilientes financieramente del mundo.» — Yousef Al Otaiba, embajador de los EAU en Estados Unidos, en una publicación en Facebook recogida por DW

Adam Holdstock, de Oxford Economics, cree que la petición de la línea de swap fue más bien un respaldo preventivo que una señal de tensión aguda. La posición subyacente de los EAU es sólida y el descenso de la base monetaria se ha estabilizado desde entonces, explicó a DW. El sector financiero y la actividad vinculada al Gobierno están compensando parte de las pérdidas turísticas.

Un ajuste sectorial con narrativa oficial contrapuesta

En mi lectura, la crisis económica de los EAU no se parece a un colapso sistémico clásico. Se trata de un shock sectorial agudo que aún no ha terminado. Los analistas también prevén una caída de la inversión extranjera directa y del PIB por primera vez desde la pandemia de COVID-19. El turismo internacional no recuperará los niveles de 2025 hasta 2028, según Oxford Economics, y el daño se concentra en comercio minorista, transporte y almacenamiento. Mientras tanto, los precios de importación suben por el bloqueo del estrecho de Ormuz y los empleadores anticipan recortes de plantilla, lo que podría frenar la recuperación del consumo privado.

Lo que encuentro más revelador es la distinción entre la retórica oficial y los datos concretos. Los dirigentes emiratíes insisten en que la economía es resiliente, pero la combinación de una caída del 8% en la base monetaria, precios inmobiliarios a la baja y una agresiva campaña de estímulo al turismo sugiere una gestión de crisis más profunda de lo que se admite. El riesgo no es tanto una quiebra financiera como un escenario de «ni guerra ni paz» que prolongue la incertidumbre y retrase la inversión extranjera directa.

La clave de seguimiento será la evolución del estrecho de Ormuz y la eventual reapertura del tráfico aéreo y turístico hacia Dubái. Si las tensiones con Irán se cronifican, el ajuste sectorial podría contagiarse al mercado laboral y a los precios de los activos inmobiliarios, una cadena que los analistas aún no descartan.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto directo en España es limitado, pero no nulo. Una economía emiratí en desaceleración puede frenar la inversión de fondos soberanos del Golfo en sectores como la construcción, la energía o el turismo español, que en años anteriores ha sido relevante. Además, la presión alcista sobre los precios del crudo y del gas por la inestabilidad en el estrecho de Ormuz puede alimentar la inflación europea y retrasar la hoja de ruta de recortes del BCE.

  • Euríbor: si la prima de riesgo energética se traslada a la inflación de la eurozona, el Euríbor podría sostener niveles más altos durante más tiempo, encareciendo las hipotecas variables españolas.
  • Empresas del IBEX: contratistas turísticos, hoteleras y constructoras con presencia en el Golfo podrían notar retrasos en nuevos proyectos.
  • Exportaciones españolas: los bienes de consumo y los servicios turísticos dirigidos al mercado emiratí podrían debilitarse si la renta disponible local se estanca.

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