California ha aprobado un sistema de créditos fiscales de entre 20.000 y 35.000 dólares por periodista para sostener las redacciones locales. La ley AB 2222, firmada por el gobernador Gavin Newsom, estará vigente de 2027 a 2031.
Un crédito fiscal vinculado al empleo periodístico
El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó el 30 de septiembre la AB 2222, denominada Community Newsroom Employment and Workforce Sustainability Act, un texto que articula créditos fiscales reembolsables para medios locales digitales, impresos y audiovisuales. El programa se extiende a lo largo de cinco ejercicios fiscales, hasta finales de 2031, y podrá solicitarse para los ejercicios iniciados a partir del 1 de enero de 2027 y antes del 1 de enero de 2032.
Su diseño combina dos objetivos: sostener el empleo periodístico existente y estimular la ampliación de las plantillas. La estructura de créditos queda así:
- 20.000 dólares anuales por cada uno de los primeros cinco periodistas a tiempo completo de una organización elegible.
- 15.000 dólares por cada profesional adicional a tiempo completo.
- 7.500 dólares por cada periodista a tiempo parcial.
- 15.000 dólares extra por cada puesto a tiempo completo que suponga un incremento neto de la plantilla respecto al ejercicio anterior.
- Hasta 35.000 dólares por una nueva contratación a tiempo completo incluida entre los cinco primeros puestos del medio.
Al tratarse de créditos reembolsables, pueden beneficiarse también organizaciones cuya cuota tributaria sea inferior al importe del incentivo, incluidas determinadas entidades sin ánimo de lucro. Entre las condiciones, los medios deberán identificar públicamente a a sus propietarios, o a los miembros de su consejo en el caso de las entidades sin ánimo de lucro, mantener un seguro de responsabilidad para medios y disponer de una política editorial pública para la corrección de errores y aclaraciones.
La norma excluye a las organizaciones controladas directa o indirectamente por comités de acción política u otras entidades políticas incluidas en la sección 527 del código fiscal estadounidense, así como a determinadas organizaciones acogidas al régimen 501(c)(4). También limita la financiación que los medios elegibles pueden recibir de este tipo de entidades.
El programa enlaza el mantenimiento y la ampliación de las redacciones locales a un incentivo fiscal directo sobre el empleo periodístico.
Cinco años de debate y un encaje presupuestario abierto
La iniciativa llega después de varios años de debate en California, el estado con mayor población del país, sobre cómo financiar el periodismo local ante la caída de ingresos y el cierre de cabeceras. Según informó Los Angeles Times durante la tramitación, la Franchise Tax Board estimó inicialmente créditos por unos 19 millones de dólares en el primer ejercicio y 43 millones en el segundo.
Rebuild Local News, organización que respaldó la propuesta, calcula que el programa podría canalizar alrededor de 200 millones de dólares hacia los medios durante sus cinco años de vigencia. La horquilla entre ambas cifras es amplia.
El texto también encontró oposición. Organizaciones empresariales como la California Chamber of Commerce cuestionaron el aumento de la carga fiscal asociado a su financiación, mientras que el Departamento de Finanzas del estado advirtió de que el programa no fija un límite global al volumen de créditos y de que parte del gasto se dedicaría a subvencionar puestos de trabajo ya existentes.
Newsom defendió la aprobación por el papel que desempeñan los periodistas locales en la cobertura de escuelas, ayuntamientos tribunales, organismos de seguridad pública, empresas y comunidades. Con la firma, California convierte el mantenimiento de las redacciones locales en una política pública vinculada directamente al empleo periodístico.

Qué mide el incentivo y dónde queda su alcance
El diseño de la AB 2222 introduce dos incentivos diferenciados. El primero evita la destrucción de empleo periodístico; el segundo, con 15.000 dólares adicionales por puesto, premia que una redacción incremente su plantilla respecto al ejercicio anterior. La combinación permite que una nueva contratación a tiempo completo alcance los 35.000 dólares en un mismo ejercicio fiscal.
Frente a otros modelos de apoyo al sector, basados en publicidad institucional o en subvenciones directas, la norma californiana vincula el incentivo a la nómina periodística y lo condiciona a requisitos de transparencia: identificación pública de los propietarios, seguro de responsabilidad y política de correcciones. Esa arquitectura explica que el crédito se extienda a organizaciones sin ánimo de lucro.
La principal incertidumbre es presupuestaria. El Departamento de Finanzas advirtió de que no existe un techo global de créditos, y la horquilla de estimaciones dibuja un rango amplio: de los 19 millones del primer ejercicio a los 200 millones calculados para el conjunto del programa. El incentivo decae al cierre del ejercicio fiscal de 2031.
Su continuidad dependerá de una nueva decisión legislativa.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: Da cobertura fiscal al empleo periodístico en un mercado donde la caída de ingresos ha reducido plantillas y cerrado cabeceras locales.
- El reto por delante: Sostener el programa sin un límite global de créditos y evitando que el gasto se limite a subvencionar puestos ya existentes.
- El tablero competitivo: California se sitúa entre los mercados que ensayan incentivos públicos al periodismo local, con la vista puesta en su renovación a partir de 2031.




