Los ETF de Ethereum y Bitcoin: entradas récord de 1.000 millones; BlackRock capta el 80%

Los inversores institucionales aceleran sus compras de ether y bitcoin a través de los fondos cotizados. Los flujos semanales rompen la barrera de los 1.000 millones de dólares por primera vez desde la primavera.

La semana bursátil ha cerrado con una cifra que no se veía desde abril: los fondos cotizados que invierten en ether y bitcoin han captado más de 1.000 millones de dólares en apenas cinco días. Un torrente de capital que, además, ha tenido un claro ganador: BlackRock, cuyo producto de ether (ETHA) ha acaparado cerca del 80% de las entradas.

Los datos, recopilados por firmas como SoSoValue y Farside Investors, muestran que solo el 7 de agosto los ETF de bitcoin sumaron 102 millones de dólares y los de ether, otros 50 millones. El resto de la semana ha sido igual de generoso, elevando el total semanal por encima de los 750 millones de dólares en el caso del bitcoin, y rozando los 250 millones en el del ether.

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Una semana de compras masivas en los ETF de criptomonedas

Es la mejor racha de flujos semanales que registran estos productos desde abril de 2026, un mes que había marcado el punto álgido de entradas antes del verano. El mercado ha dejado atrás varias semanas de salidas netas que caracterizaron la primavera, cuando los inversores retiraron capital en medio de la incertidumbre regulatoria y la volatilidad de precios.

El fenómeno no es puntual: las cifras diarias, con un goteo sostenido de entradas positivas, sugieren una participación amplia. No se trata de un único gran comprador institucional, sino de un flujo constante de cuentas minoristas y asignadores de cartera que están ajustando sus posiciones.

La transparencia de los datos on‑chain y los informes matutinos de plataformas como SoSoValue han convertido a los ETF de criptoactivos en un termómetro casi en tiempo real del apetito inversor. Cada mañana, los analistas pueden ver con precisión qué fondos ganaron o perdieron activos el día anterior, y actuar en consecuencia.

BlackRock se lleva la mayoría del pastel (y no es casualidad)

Dentro de ese aluvión de dinero, BlackRock ha demostrado por qué es el gestor de activos más grande del mundo. Su ETF de ether, que cotiza bajo el ticker ETHA, ha captado el 80% de todas las entradas registradas en los productos de ether durante la semana. Una cuota abrumadora que deja poco espacio para competidores como Fidelity, ARK 21Shares o Grayscale.

La ventaja de BlackRock no se reduce a una simple cuestión de marca. El gigante neoyorquino integra sus ETF de ether y bitcoin en los modelos de asignación de activos que ofrece a asesores financieros de todo el mundo, lo que convierte la exposición a estos criptoactivos en una opción casi por defecto para millones de inversores.

BlackRock ha construido una tubería de capital que pocos pueden replicar: acceso directo a fondos de pensiones, plataformas de asesores y una red global de distribución. El 80% de cuota no es casualidad, es estrategia.

Un mercado de dos velocidades: bitcoin y ether dominan, el resto se queda atrás

Mientras los ETF de bitcoin y ether acumulan cientos de millones, los productos centrados en Solana y XRP no movieron ni un solo dólar en la sesión del 7 de agosto. Esa diferencia revela una estructura de mercado cada vez más estratificada: los inversores institucionales apuestan por los activos que consideran más consolidados, con mayor capitalización y liquidez, y dejan de lado —al menos por ahora— a las generaciones más jóvenes de criptoactivos.

El contraste es especialmente llamativo si pensamos que Solana y XRP cuentan con sus propios ETF cotizando desde principios de 2026, pero aún no han alcanzado la masa crítica de interés inversor necesaria para generar movimientos diarios consistentes. La liquidez se concentra donde hay profundidad de mercado, y la profundidad de mercado está en bitcoin y ether.

Este patrón refuerza una tesis que lleva meses sobrevolando los despachos de análisis: el universo de los ETF de criptoactivos se está configurando como un sistema de dos niveles. Por un lado, bitcoin y ether funcionan casi como materias primas digitales de referencia, con una adopción institucional que recuerda a la de los índices bursátiles tradicionales. Por otro, el resto de tokens compite por un interés mucho más selectivo y, en muchos casos, todavía especulativo.

El efecto sobre el precio del ether ha sido inmediato: tras conocerse las cifras, la criptomoneda ha acelerado su recuperación hacia los 2.000 dólares, un nivel que no visitaba desde hace semanas. Aunque la correlación entre flujos de ETF y precio no es perfecta, el mercado está leyendo este apetito comprador como una señal de confianza en el activo. Y si la tendencia semanal se mantiene, es probable que veamos nuevos máximos de entradas antes de que termine el verano.


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