La DGT activa cinco radares en Soria, Segovia y Albacete con un mes de aviso antes de empezar a multar en septiembre. Los nuevos dispositivos —uno fijo y cuatro de tramo— vigilan la velocidad en carreteras convencionales y forman parte del plan para sumar 122 cinemómetros a la red viaria. De momento, quien supere el límite recibirá solo una carta informativa.
Los cinco cinemómetros se estrenan en plena campaña de control de velocidad, que la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil despliega esta semana en todo el país. El objetivo es frenar una conducta que, según Tráfico, sigue siendo “habitual” y que se agrava con el aumento de desplazamientos durante las vacaciones.
Todos los radares nuevos, provincia por provincia
- Soria. Un radar fijo en la CL-101, punto kilométrico 7+020 en sentido decreciente.
- Segovia. Un radar de tramo en la N-110, entre los kilómetros 158+700 y 161+300. Controla ambos sentidos, por lo que en la práctica equivale a dos dispositivos.
- Albacete. Otro radar de tramo en la CM-412, entre los kilómetros 202+500 y 208+150. También vigila los dos carriles, sumando otros dos puntos de control.
La DGT recuerda que todos los tramos están señalizados y sus coordenadas se han incorporado al listado público de radares, el mismo del que se nutren los navegadores y aplicaciones de tráfico. Conocer la ubicación exacta no es un truco para esquivar la sanción, sino una herramienta para ajustar la velocidad desde el primer metro.
El periodo de aviso: un mes sin multas pero con cartas informativas
Los nuevos radares no impondrán sanciones económicas durante su primer mes de funcionamiento. La DGT mantiene activo un periodo de prueba en el que, si se detecta un exceso de velocidad, el conductor recibirá en su domicilio una carta informativa. El texto advertirá de que, a partir del mes siguiente, ese mismo comportamiento se traducirá en una multa.
Recibir una carta no significa que la infracción haya prescrito: es el aviso de que el radar ya está operativo y que la próxima vez llegará la sanción.
Este protocolo se aplica por igual a los radares fijos y de tramo. La diferencia es que el de tramo calcula la velocidad media en un recorrido de varios kilómetros, así que una punta de aceleración no basta para recibir la carta: el exceso debe mantenerse a lo largo del trazado controlado.
Cómo evitar la sanción y qué hacer si llega la carta
Circular respetando los límites es la única forma de no llevarse la multa. En los tramos donde actúan los nuevos radares, el consejo es levantar el pie del acelerador desde el primer kilómetro y no solo al ver la señal del cinemómetro. Los modelos de tramo promedian la velocidad, por lo que una frenada brusca en el último segmento no anula el exceso que se haya acumulado antes.
Si se recibe la carta informativa, no hay que hacer ningún trámite. La DGT la envía sin coste ni pérdida de puntos. Sin embargo, la agencia conserva el registro y, pasado el mes de aviso, cualquier nueva infracción se gestionará como una multa ordinaria con reducción del 50 % por pronto pago si se abona en los primeros veinte días naturales.

Análisis: un refuerzo necesario en plena operación salida de agosto
Que los nuevos radares lleguen justo durante la campaña de velocidad indica que la DGT quiere atajar los excesos en una de las épocas de mayor siniestralidad. Agosto acumula millones de desplazamientos largos y, con el cansancio y la familiaridad con el trazado, los conductores tienden a relajar el pie. La colocación de cuatro radares de tramo en carreteras convencionales —donde se produce el mayor número de víctimas mortales— tiene lógica preventiva más que recaudatoria.
No obstante, que la mitad del plan de los 122 radares esté aún pendiente de cumplir tras el objetivo fallido de 2025 invita a pensar que la ejecución administrativa va más lenta de lo deseable. La buena noticia es que la tecnología de tramo, que mide la velocidad media, es más difícil de burlar con frenazos y resulta más educativa para el conductor. El periodo de aviso, además, suaviza la percepción de “caza al automovilista” y da margen para habituarse a los nuevos puntos de control.
En la práctica, quien reciba la carta informativa tendrá un mes para corregir su conducta sin penalización económica. Pasado ese plazo, los radares enviarán boletines de denuncia idénticos a los de cualquier otro cinemómetro fijo, con sanciones de entre 100 y 600 euros y la posible retirada de puntos según el exceso de velocidad. La DGT no ha detallado si este periodo de prueba se recortará en el futuro, por lo que los conductores habituales de la CL-101, la N-110 y la CM-412 harían bien en memorizar los límites desde ya.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Activación de cinco nuevos radares (uno fijo y cuatro de tramo) en Soria, Segovia y Albacete, con periodo de aviso de un mes antes de sancionar.
- Sanción económica: Durante el primer mes no se impone multa; después, las sanciones irán de 100 a 600 euros según el exceso de velocidad.
- Puntos del carnet: No aplica mientras esté activo el periodo de aviso; posteriormente, la pérdida de puntos dependerá del exceso detectado (de 2 a 6 puntos).
- Entrada en vigor: Ya operativos desde agosto de 2026; comenzarán a multar en septiembre del mismo año.




