El renting de Apple llega: 17,99 euros al mes por un iPhone de estreno

El nuevo plan de suscripción, en colaboración con Klarna, permite pagar el dispositivo a plazos de 12 o 24 meses. La cuota incluye la posibilidad de actualizar a un modelo superior al finalizar el contrato o devolverlo sin penalización.

Apple ha lanzado un servicio de renting para el iPhone que arranca en 17,99 dólares al mes, una fórmula pensada para ensanchar el mercado de los terminales de gama alta y plantar cara al negocio tradicional de alquiler de dispositivos. La compañía de Cupertino se alía con la fintech sueca Klarna para ofrecer un plan de suscripción que permite renovar el móvil cada 12 o 24 meses sin desembolso inicial elevado.

Claves de la operación

  • Precio de entrada inferior a 18 dólares. El nuevo programa Apple Upgrade comienza en 17,99 dólares mensuales para el iPhone y se extiende a Apple Watch, Mac e iPad, con plazos flexibles de hasta 36 meses.
  • Klarna aporta la financiación flexible. La colaboración con la plataforma de pagos aplazados facilita el acceso al hardware premium sin pasar por una entidad bancaria tradicional y refuerza la estrategia de servicios recurrentes de Apple.
  • Solo disponible en Estados Unidos, pero con mirada puesta en Europa. Por ahora el servicio se limita al mercado estadounidense, donde las teleoperadoras ya compiten con modelos de renting; su eventual llegada a España presionaría a los operadores locales.

El asalto de Apple al mercado del leasing tecnológico

El movimiento de Apple no es casual. El mercado de leasing de dispositivos mueve más de 80.000 millones de dólares al año en Estados Unidos, según datos de la consultora IDC. Con Apple Upgrade, la compañía entra de lleno en un segmento dominado hasta ahora por operadores como AT&T, Verizon o T‑Mobile, que financian terminales a plazos.

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La fórmula es sencilla: el cliente elige un iPhone nuevo, acuerda una cuota mensual y, si entrega su dispositivo anterior a través del programa Trade In de Apple, la mensualidad se reduce. Al finalizar el periodo de 12 o 24 meses puede cambiar a un modelo superior, comprar el terminal por un pago único o devolverlo sin penalización. El programa sustituye a los antiguos Plan de Actualización de iPhone y Pagos de iPhone, que ya no estarán disponibles.

En la práctica, convierte el hardware en un servicio por suscripción, una tendencia que gana peso en otros sectores. El iPhone deja de ser un producto para convertirse en un gasto recurrente, abaratando la barrera de entrada para los modelos Pro, cuyo precio supera los 1.000 dólares.

Klarna como socio financiero: una jugada a dos bandas

La alianza con Klarna tiene una doble lectura. Para Apple, supone externalizar la gestión financiera y el riesgo de impago en una fintech que ya trabaja con comercios textiles y viajes. Para Klarna, significa poner el pie en el ecosistema de consumo digital más lucrativo del mundo y competir directamente con los planes de pago de los propios operadores.

Klarna lleva meses buscando diversificar su exposición al retail físico y a las devoluciones. Entrar en el hardware de Apple le da una base recurrente de clientes de alto poder adquisitivo. Además, refuerza su posicionamiento en Estados Unidos, donde compite con Affirm y Afterpay. El acuerdo no incluye, por ahora, la financiación del Apple Watch, el Mac o el iPad a través de Klarna: esos dispositivos se sufragan directamente con la tarjeta Apple Card o con otros métodos de pago.

Apple convierte el iPhone en un gasto mensual y Klarna en el nuevo banco de los dispositivos premium.

¿Llegará este modelo a España y qué consecuencias tendría para las telecos?

De momento, Apple Upgrade se limita a Estados Unidos y no hay fecha para su expansión a Europa. Sin embargo, la experiencia de otros servicios como Apple Card o Apple Pay muestra que la compañía escala hacia mercados maduros con bastante rapidez cuando la legislación local lo permite. En España, el marco regulatorio para la financiación al consumo es exigente, pero no insalvable.

Si el renting del iPhone aterrizara en nuestro país, chocaría frontalmente con las ofertas de Movistar, Vodafone o Yoigo, que llevan años ofreciendo terminales financiados a 24 o 36 meses. La ventaja de Apple sería saltarse al operador: el cliente compraría el móvil directamente a la marca y contrataría la conectividad con quien quisiera, algo que en Estados Unidos ya es común pero en España sigue asociado al paquete convergente.

Telefónica, el principal operador del IBEX 35, ha hecho de la financiación de dispositivos un pilar de fidelización. Perder el control sobre ese canal podría erosionar la permanencia del cliente y acelerar la portabilidad hacia otras redes, un riesgo que la directiva española ya analiza. No obstante, Apple no suele vender sin operador cuando la penetración de las tiendas propias es baja, lo que podría ralentizar la llegada del programa a mercados como el español.

La jugada encaja en la estrategia de Tim Cook de transformar la relación con el cliente en un flujo de ingresos recurrente. Hoy los servicios ya aportan más del 35 % de la facturación trimestral de Apple, y este renting de hardware no hace más que engordar esa línea de negocio. Queda por ver si los reguladores europeos, siempre atentos a las prácticas crediticias de las grandes tecnológicas, pondrán objeciones. Por ahora, Apple planta la semilla en su mercado local y deja que el tiempo haga el resto.


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