Hines eleva al 4% la previsión del precio del alquiler en España por la escasez de vivienda

La gestora global eleva hasta el 4% la previsión de subida anual de las rentas en España y apunta a un déficit de cientos de miles de viviendas en Madrid y Barcelona. La combinación de demanda sólida y barreras a la nueva construcción mantiene la presión alcista y convierte al re

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Hines, la gestora inmobiliaria global, eleva hasta el 4% anual la previsión de crecimiento de los alquileres en España para los próximos años.
  • ¿Quién está detrás? Hines, uno de los mayores inversores institucionales del mundo, con proyectos activos de Build to Rent en el país.
  • ¿Qué impacto tiene? Las rentas seguirán al alza, impulsadas por un déficit de cientos de miles de viviendas en Madrid y Barcelona. La escasez de oferta convierte al residencial español en el activo más codiciado por los grandes fondos.

El precio del alquiler en España continuará su escalada. Hines prevé que las rentas residenciales crezcan entre un 3% y un 4% anual durante los próximos años, en línea con la evolución de los salarios nominales, según su informe Mid-Year Outlook 2026. La razón: un mercado residencial que acumula dos décadas de déficit de construcción y se ha convertido en el más tensionado de Europa.

La gasolina del déficit de vivienda: más de una década sin construir suficiente

En Madrid y Barcelona, el desfase entre las viviendas necesarias y las disponibles asciende ya a varios cientos de miles de unidades. Hines señala la falta persistente de oferta como el motor exclusivo de la tensión alcista en los alquileres. La combinación de una actividad promotora débil durante los últimos veinte años y una demanda demográfica sólida ha convertido al residencial español en uno de los mercados más atractivos de todo el continente.

Publicidad

“La historia de inversión de Europa no se basa en un rápido crecimiento económico. Se basa en la escasez”, subraya Alfonso Munk, codirector de gestión de inversiones de la firma. El ejecutivo destaca que las condiciones del alquiler europeo son hoy aproximadamente el doble de sólidas que las de Estados Unidos, respaldadas por una ocupación casi plena y por un incremento de rentas que no da señales de agotamiento.

España brilla, y no solo en residencial, gracias a la “ventaja de la escasez”

Más allá del segmento de vivienda, Hines detecta un potencial especialmente alto de crecimiento de rentas en parques comerciales, centros comerciales y locales en las principales calles. Las cifras avalan esa lectura: en el conjunto de Europa, las rentas comerciales subieron más de un 5% durante 2025, impulsadas por una oferta nueva prácticamente inexistente tras años de desarrollo limitado.

La logística, por su parte, atraviesa una fase de normalización. El ritmo de construcción se ha moderado, ayudando a reequilibrar el mercado, y en España los grandes polos logísticos mantienen avances saludables de rentas. En oficinas, los activos ‘prime’ situados en los distritos centrales de negocios siguen beneficiándose de una elevada liquidez y revalorizaciones sostenidas.

“España sigue destacando como uno de los mercados inmobiliarios más atractivos de Europa”, afirma Vanessa Gelado, directora para el sur de Europa de Hines. Gelado insiste en que la oferta limitada, la demanda robusta y las mejores condiciones de financiación están generando oportunidades en residencial, retail, logística y oficinas ‘prime’.

La inversión en residencial europeo no depende de un crecimiento económico explosivo, sino de la incapacidad de construir suficiente oferta. Y esa ventaja estructural no se va a disipar en el corto plazo.

La Ficha del Inversor

La previsión de Hines sitúa el crecimiento de los alquileres en España en la banda del 3% al 4% anual, un ritmo que supera con holgura la inflación prevista para la eurozona y que convierte al residencial en la clase de activo con mayor visibilidad de ingresos a largo plazo. En ese contexto, los proyectos de Build to Rent (construcción de promociones enteras concebidas para el alquiler) ganan tracción entre los fondos internacionales, que ven en la escasez de vivienda una cobertura natural contra posibles desaceleraciones económicas.

La tendencia a seis meses es claramente alcista. La baja actividad promotora, combinada con la mejora de la financiación y el retorno del capital inversor, mantendrá la presión sobre las rentas en Madrid, Barcelona y las principales capitales. Ni siquiera la entrada puntual de nuevas promociones, que se entregan con cuentagotas, alcanzará a aliviar una demanda respaldada por la formación de hogares y la migración hacia las ciudades. Mientras la oferta siga estancada, los alquileres no encontrarán techo a corto plazo.

El perfil más beneficiado es el inversor institucional en residencial de alquiler, especialmente las socimis y los vehículos paneuropeos que ya tienen posiciones en España. También los inversores particulares que opten por viviendas bien ubicadas en zonas consolidadas pueden capturar esa revalorización de rentas. La clave es no esperar una corrección de precios: la “ventaja de la escasez” de la que habla Hines sugiere que el residencial español seguirá ofreciendo una prima de rentabilidad durante los próximos cinco a diez años.

En paralelo, observamos cómo otros grandes operadores —desde Blackstone hasta las promotoras cotizadas españolas como Aedas o Metrovacesa— están redoblando sus apuestas por el alquiler, compitiendo por suelo finalista en los mismos corredores donde Hines ya tiene proyectos activos. Esa batalla por el suelo, unida a las barreras urbanísticas de las administraciones locales, refuerza aún más el techo estructural de la oferta y convierte al residencial en un segmento donde la demanda siempre irá por delante.

El debate de fondo, sin embargo, es social. Un crecimiento de los alquileres del 4% anual sostenido durante varios años ampliará la brecha entre los ingresos de los inquilinos y el coste de la vivienda, sobre todo en las ciudades donde el déficit es más acusado. Los reguladores, que ya han empezado a intervenir con topes y declaraciones de zonas tensionadas, se enfrentarán a una presión creciente, pero sin un giro radical en la política de vivienda —cambio que no está en el horizonte inmediato— el desequilibrio seguirá favoreciendo a los propietarios y a los fondos que invierten en residencial de calidad. El próximo hito será el informe de cierre de año de Hines, donde se comprobará si las proyecciones de los analistas más optimistas empiezan a quedarse cortas.


Publicidad