El precio mayorista de la electricidad en España arranca la semana con una subida del 43,01% respecto al domingo, según los datos publicados por TarifaLuzHora. La escalada borra de un plumazo las horas a coste cero que se registraron ayer y sitúa el megavatio hora (MWh) por encima de los 180 euros en las franjas de máxima demanda.
El PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), la tarifa regulada que referencia la mayoría de contratos domésticos, se encarece de golpe tras un domingo en el que llegaron a marcarse tramos a cero euros. La vuelta al trabajo el lunes y el aumento de la demanda esperada explican parte de la subida, pero no toda.
El dato confirma que el 3 de agosto será uno de los días más caros del mes. Con un precio medio en el mercado mayorista de 180 euros/MWh en las horas punta, los hogares que tengan que poner lavadoras o usar el horno en la franja de 20 a 22 horas se enfrentarán a un coste por kilovatio hora (kWh) sensiblemente superior al de la semana pasada.
La diferencia con el domingo es abismal. Ayer, las horas valle (entre las 14 y las 17 horas) llegaron a marcar precios negativos o cero, permitiendo recargar vehículos eléctricos o poner electrodomésticos sin apenas coste. Hoy, esas mismas horas se moverán por encima de los 100 euros/MWh, anulando la ventana de oportunidad.
Según los datos la franja más cara se concentra al final del día, coincidiendo con la cena y el prime time televisivo. De las 20:00 a las 22:00 el precio escalará hasta los 180 euros/MWh. Las horas de la mañana (de 10:00 a 13:00) también serán elevadas, con máximos de 165 euros/MWh. En cambio, la madrugada —especialmente entre las 3 y las 6 de la mañana— ofrece un respiro, con precios en torno a los 85-90 euros/MWh, todavía altos para un valle nocturno.
Para los consumidores con tarifa indexada, la recomendación es concentrar los consumos más pesados en esas horas de madrugada o, si es posible, posponerlos al martes, cuando se espera una ligera corrección. Una colada en la hora punta del lunes puede costar hasta tres veces más que en el valle del sábado.
Una colada en hora punta del lunes puede costar tres veces más que el sábado, y el aire acondicionado, un lujo que dispara la factura diaria.
La factura se tensa: el impacto en los hogares y el análisis de fondo
Detrás de esta subida puntual hay una combinación de factores que no son nuevos, pero que se alinean en plena ola de calor. La demanda eléctrica se dispara con las altas temperaturas por el uso masivo de aire acondicionado. El lunes, además, la industria recupera actividad tras el fin de semana, lo que aprieta aún más el sistema.
Si observamos la serie histórica de agosto, este repunte no es excepcional, pero sí más intenso que en 2025. El precio del gas natural, aunque contenido respecto a los picos de 2022, sigue por encima de los 40 euros/MWh y marca el coste marginal de la electricidad en las horas de mayor demanda. A eso se suma un precio del CO2 cercano a los 85 euros por tonelada, que encarece todo el mix de generación.
Creo que el dato revela una vulnerabilidad estructural: la dependencia del gas como respaldo en horas punta sigue siendo alta mientras las renovables no vayan acompañadas de almacenamiento suficiente. Y eso se traduce en facturas que oscilan violentamente de un día para otro, con poca capacidad de predicción para los hogares.
Con la reforma del mercado eléctrico europeo aún en fase de aplicación, el PVPC sigue siendo una montaña rusa. Para quien pueda, contratar una tarifa plana con comercializadora libre amortigua estos bandazos, aunque a costa de renunciar a las horas gratis que de vez en cuando regala el sistema.
La pregunta que queda es si agosto traerá más sustos. De momento, los futuros eléctricos para los próximos días apuntan a una ligera moderación. Pero con el termómetro disparado, cualquier repunte de la demanda puede volver a tensar los precios. El verano de 2026 confirma que la electricidad barata es ya un recuerdo intermitente.




