Santander negocia un ERE en sus filiales tecnológicas Digital Services y Gravity sin detallar afectados

La entidad ha trasladado a los sindicatos su intención de negociar el ajuste, pero aún no hay mesa constituida ni cifra de salidas. La plataforma Gravity solo tiene pendiente su despliegue en Brasil.

El ERE en las filiales tecnológicas de Santander ya está sobre la mesa sindical. El banco ha comunicado a las representaciones de los trabajadores su intención de abrir un proceso de reducción de empleo por motivos organizativos. La afectación se concentra en Santander Digital Services y Gravity, las dos sociedades con las que el grupo canaliza el desarrollo de producto y la plataforma sobre la que corre su negocio.

La entidad no ha detallado el número de afectados ni el ahorro de costes que persigue. Lo único confirmado es la voluntad de negociar: el banco ha trasladado a los sindicatos que quiere que el ajuste sea lo menos traumático posible y que se aborde por la vía del acuerdo, tal y como recogen las fuentes cercanas al proceso.

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Todavía no se ha constituido la mesa negociadora ni se ha reunido la empresa con con los representantes de los trabajadores. Ni el alcance de las salidas ni las condiciones económicas que se ofrecerán están definidos, y eso convierte en especulación cualquier cifra que circule estas semanas.

La razón que esgrime el banco: la obra ya está hecha

El argumento que Santander ha puesto encima de la mesa tiene lógica industrial. El grueso del trabajo de despliegue de productos y plataformas ya está ejecutado, y eso deja a ambas filiales con una carga de proyecto muy inferior a la de los últimos años. En el caso de Gravity, la sociedad que desarrolló y mantiene la plataforma que aloja el core bancario del grupo, solo queda por desplegar el sistema en Brasil. En el resto de mercados ya está operativo.

Es el efecto clásico de un ciclo de inversión tecnológica que madura: primero se construye, después se implanta y, por último, se mantiene con mucha menos gente de la que hizo falta para levantarlo. La pregunta inevitable es qué parte de ese ahorro va a costes corrientes y qué parte a plantilla. Santander no la ha respondido.

Conviene mirar el tamaño del perímetro afectado. De acuerdo con las últimas cuentas disponibles, Santander Global Technology & Operations, matriz legal de Santander Digital Services, tenía una plantilla media el año pasado de más de 10.000 trabajadores. La sociedad triplicó su beneficio, hasta superar los 16,4 millones de euros. Un expediente de este tipo no es un ajuste menor: se mueve sobre una estructura de cinco cifras.

Solo queda desplegar el core bancario en Brasil: cuando la plataforma está construida y operativa, la plantilla que la levantó deja de encajar en el presupuesto.

El precedente de las prejubilaciones y el efecto en el accionista

Este expediente llega pocos meses después de que el banco pactara con los sindicatos un plan de prejubilaciones para los empleados de mayor edad. La diferencia entre ambos instrumentos importa y conviene no confundirlos. El plan de prejubilaciones es un marco voluntario por las dos partes: la empresa puede declinar determinadas salidas y el trabajador no está obligado a acogerse. Además, no fija objetivo de salidas, ya que en todo caso, las prejubilaciones son un proceso voluntario que solo ordena el goteo de bajas incentivadas que ya se venía produciendo.

El ERE responde a otra lógica. Implica un objetivo, un calendario, un expediente de regulación de empleo con periodo de consultas y una negociación con contrapartidas, un terreno en el que los sindicatos llegan con la experiencia de dos décadas de reestructuraciones bancarias. Aquí se negocia precio, no solo procedimiento.

Para el accionista, la lectura es incómoda. Un recorte en las áreas tecnológicas genera un ahorro recurrente y de bajo riesgo operativo, pero tensiona el discurso de crecimiento en capacidades digitales que el grupo ha defendido en sus últimos encuentros con inversores. En un mercado que lleva trimestres premiando la contención de costes en la banca europea, cualquier duda sobre el crecimiento se acaba pagando en el múltiplo. A mi juicio, ese es el terreno en el que se va a leer este movimiento.

Un ERE no es un plan de bajas incentivadas: fija objetivo, calendario y contrapartidas, y traslada toda la presión al periodo de consultas.

Santander Digital Services

Lo que se juega Santander más allá del ahorro

Hay un riesgo que rara vez aparece en las presentaciones a analistas: el expediente puede resolverse con un ahorro contable correcto y, al mismo tiempo, con una pérdida de capacidad difícil de recuperar. Gravity aloja el core bancario del grupo y su mantenimiento exige perfiles técnicos muy concretos, que no se sustituyen con un outsourcing barato. Si el ajuste se diseña con criterios de coste y no de criticidad, la factura llega dos años después, cuando toca evolucionar la plataforma.

La segunda contradicción es de calendario. Santander ha hecho de la tecnología uno de los ejes de su relato inversor y, a la vez, somete a sus dos filiales tecnológicas a un proceso de reducción de empleo. No es incompatible, pero exige explicar bien la secuencia: primero se despliega, luego se optimiza el coste de mantenimiento. Es el patrón que ya siguieron las grandes integraciones bancarias españolas de 2020 y 2021, cuando los solapamientos tecnológicos se resolvieron con años de ajuste posteriores a la fusión.

El detalle que faltará durante semanas es la cifra. Sin ella, el mercado no puede estimar el ahorro anual, el coste de las indemnizaciones ni el efecto neto sobre el beneficio por acción.

Las magnitudes de referencia que sí existen son las de la matriz tecnológica, con más de 10.000 empleados medios y un beneficio que se triplicó en el último ejercicio disponible. Cualquier comparación sensata pasa por entender qué porcentaje de esa estructura responde a despliegue puro y qué porcentaje a mantenimiento recurrente. Esa proporción decide si estamos ante un ajuste de eficiencia o ante el primer capítulo de una revisión más amplia. La letra pequeña se podrá seguir en el portal corporativo del grupo.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El expediente no ha entrado en el mercado por la vía del Hecho Relevante, sino por la comunicación a los sindicatos, así que no existe una variación de precio atribuible a este anuncio. El perímetro afectado se limita, por ahora, a dos sociedades: Santander Digital Services y Gravity.

Clave técnica: Sin número de afectados ni estimación de ahorro, el mercado no tiene base para revisar el beneficio por acción de 2027. El punto de control será el coste de las indemnizaciones sobre un perímetro de más de 10.000 empleados medios.

Apunte macro: La noticia no altera la prima de riesgo española ni el coste de financiación del emisor, pero encaja en la lógica de contención de costes que recorre la banca europea. La referencia interna es clara: la matriz tecnológica triplicó su beneficio hasta 16,4 millones de euros antes de anunciar este ajuste.


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