Verifactu aprieta a los autónomos: cómo adaptar las facturas antes de fin de año

Los autónomos societarios tienen hasta el 1 de enero de 2027 para adaptar su facturación a Verifactu; las personas físicas, hasta el 1 de julio de 2027. El sistema no cambia cómo facturas: genera un registro informático que Hacienda puede auditar.

santander autonomos

Verifactu corre ya su cuenta atrás para los autónomos societarios, que deben adaptar la facturación antes del 1 de enero de 2027. Las personas físicas tienen algo más de margen: hasta el 1 de julio de 2027. Quien llegue tarde con el sistema se expone a sanciones, tal y como recoge ABC.

Vamos por partes, porque aquí se mezclan dos obligaciones distintas y muchos autónomos las confunden al pedir presupuesto. Verifactu no cambia cómo facturas, solo deja un registro que Hacienda audita.

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Verifactu no es lo mismo que la factura electrónica

Verifactu es un sistema de control tributario pensado para reducir el fraude, y puedes ver su definición completa en Wikipedia. No cambia cómo emites la factura: deja un rastro informático de cada una, con un formato que Hacienda puede auditar y que registra cualquier modificación posterior. La factura nace igual, pero queda vigilada.

Sobre el papel, el cambio es invisible para tu cliente. Tú sigues emitiendo la factura como siempre y el importe no varía. Lo que cambia es lo que ocurre por detrás: el programa debe generar un registro inalterable de cada factura, con su huella, que Hacienda puede reclamar y comprobar. Si tu sistema no lo hace, no cumples.

La factura electrónica es otra cosa. Aquí la obligación es usar métodos exclusivamente electrónicos para generar la factura, que ya no podrá emitirse en papel. Llega de la mano de la Ley Crea y Crece y tiene su propio calendario, más tardío que el de Verifactu.

Confundir una con otra es el primer error de quien empieza a mirar precios. El programa que sirve para una obligación puede no cubrir la otra, y acabar comprando dos veces sale caro. La sede electrónica de la Agencia Tributaria detalla los requisitos técnicos de cada sistema.

El nudo no es la primera fecha, sino que el autónomo tendrá que adaptar su sistema tres veces en apenas seis años.

El calendario: dos años de inversiones consecutivas

Los plazos van descompasados y se solapan. Los autónomos societarios tienen hasta el 1 de enero de 2027. Los que tributan como persona física, hasta el 1 de julio de 2027. Son dos velocidades para una misma exigencia.

Después llega la factura electrónica: el uso obligatorio entre empresas y profesionales se activa antes del 31 de marzo de 2028. Y hay una tercera parada: comunicar digitalmente el estado de las facturas antes del 31 de marzo de 2030. A todo esto se suma que el 1 de enero de 2030 termina el plazo para transponer la Directiva europea ViDA, que fija el estándar del reporte digital del IVA.

Traducido al bolsillo: no es una adaptación, son tres. El autónomo que hoy cambia de programa para cumplir con Verifactu tendrá que volver a tocar su sistema cuando llegue la factura electrónica, y otra vez cuando toque reportar el IVA en formato europeo. El riesgo de comprar tecnología que quede obsoleta antes de amortizarla es real.

sistemas de facturación verificables

Lo que cuesta adaptarse y por qué ATA pide coordinar los calendarios

La adaptación no es gratis. En una frutería, adaptar las balanzas digitales puede superar los 2.500 euros. En un bar o un restaurante, las cajas registradoras digitales pueden llegar a los 1.800 euros. Y hay negocios, como las oficinas de farmacia, que ya funcionan con sistemas integrados conectados a los colegios profesionales y a la Administración, tras años de inversión en receta y facturación electrónicas.

Con este panorama, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, califica el cúmulo de fechas de ‘locura’ para el colectivo. La organización pide al Gobierno que sincronice el calendario de Verifactu con el de la factura electrónica obligatoria y con el marco de la Directiva ViDA. El argumento tiene recorrido: si las tres normas avanzan a destiempo, el autónomo hace tres transiciones tecnológicas en lugar de una sola adaptación integral. El Gobierno ya había retrasado el calendario inicial de Verifactu, lo que da la medida del problema.

Desde las consultoras y los fabricantes de software el consejo es unánime: no esperar a 2027. Conviene revisar qué herramientas se usan hoy, cómo se registran las operaciones, y dónde se guarda la información. Ese diagnóstico saca a la luz procesos manuales y duplicidades que luego complican la migración. Y antes de firmar con un proveedor, comprobar que su solución cumple los requisitos y que no rompe la operativa diaria.

Hay incluso una lectura optimista. Adaptarse con tiempo permite detectar errores de facturación, revisar gastos y deducciones y decidir con datos más fiables. No es consuelo, pero es cierto. Lo que no conviene es dejarlo para diciembre. Cosas de la burocracia.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: Verifactu el 01/01/2027 para societarios y el 01/07/2027 para personas físicas. Factura electrónica, el 31/03/2028.
  • Requisitos clave: Afecta a cualquier autónomo o pyme que emita facturas. No hay umbral de facturación que exima.
  • 🌐 Dónde tramitarlo: Se resuelve con tu proveedor de software; los requisitos técnicos están en la sede electrónica de la AEAT. Requiere certificado digital o Cl@ve.
  • 💰 Importe o coste: Desde una cuota mensual de software en la nube hasta más de 2.500 euros en equipos como balanzas o cajas registradoras.
  • ⚠️ Error a evitar: Confundir Verifactu con la factura electrónica y contratar un programa que solo cumpla una de las dos obligaciones.

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