EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La CGT ha convocado una huelga indefinida del personal de tierra de Groundforce en El Prat a partir del martes 4 de agosto, coincidiendo con la operación salida.
- ¿Quién está detrás? Groundforce, la filial de handling de Globalia, y la CGT, sindicato mayoritario en el comité de empresa.
- ¿Qué impacto tiene? El paro amenaza con retrasos en la facturación y el embarque de más de una veintena de aerolíneas, entre ellas Air Europa, Lufthansa, KLM y Qatar Airways.
El aeropuerto de Barcelona-El Prat afronta desde mañana un verano de incertidumbre. La CGT, sindicato mayoritario entre los trabajadores de tierra de Groundforce, mantiene la huelga indefinida convocada para este martes 4 de agosto en pleno pico de la operación salida. La negativa de la empresa a negociar con el comité de huelga, denuncian desde el sindicato, ha forzado la movilización.
El paro, en plena operación salida: ¿qué aerolíneas se verán afectadas?
Groundforce presta servicios de facturación y embarque a una larga lista de aerolíneas que operan en la T1 y T2 de El Prat. Entre ellas figuran Air Europa, del mismo grupo Globalia que controla Groundforce, Lufthansa, Air France, KLM, Qatar Airways, El Al, Etihad, SAS, Air Arabia, Turkish Airlines, ITA Airways, LOT Polish Airlines, Croatia Airlines, United Airlines, Finnair, Asiana Airlines, Saudia Airlines, Air China, Air Transat y Luxair.
La coincidencia con las vacaciones de agosto eleva el riesgo de colas y disrupciones. Aena, por su parte, no se ha pronunciado oficialmente sobre los servicios mínimos, que deberían ser fijados por el Ministerio de Transportes para garantizar la operatividad. Según fuentes del sector consultadas por MERCA2.ES, la probabilidad de retrasos en los mostradores de facturación es alta si la huelga se prolonga sin acuerdo.
El Prat es el segundo aeropuerto español por tráfico de pasajeros y, en un mes como agosto, las terminales operan al límite de su capacidad. La mayoría de estas aerolíneas operan vuelos internacionales de largo radio, lo que multiplica el caos potencial si los mostradores colapsan.
Las denuncias de CGT: cargas de trabajo ‘insostenibles’ y falta de personal
En el comunicado remitido este lunes, la CGT denuncia que Groundforce gestiona la plantilla “sobre mínimos” y somete a los trabajadores a cargas de trabajo “insostenibles”, una alta rotación de personal y acumulación de tareas simultáneas. El sindicato también señala el uso “abusivo” de horas extraordinarias y la ausencia de descansos y periodos de formación adecuados para las nuevas incorporaciones.
“Lamentamos los inconvenientes que esta movilización pueda generar a los usuarios del aeropuerto”, admite el sindicato, pero insiste en que la empresa ha cerrado toda vía de diálogo. La plantilla exige “un entorno de trabajo seguro y digno”, y la huelga, recalcan, es la única herramienta que les queda.
Groundforce, filial de Globalia, no ha emitido declaraciones públicas al respecto. La negativa a negociar con el comité de huelga es el detonante inmediato del paro, que arranca sin fecha de finalización.
El arranque de la huelga coincide con el mes de mayor afluencia en El Prat y sin que Aena ni el Ministerio hayan definido servicios mínimos, lo que deja la operativa diaria en manos de una negociación que, hasta ahora, no existe.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El conflicto de Groundforce en El Prat no es aislado. Globalia ya vivió tensiones laborales similares en 2022, cuando el handling de sus aerolíneas estuvo al borde de la huelga en plena recuperación pospandemia. Ahora, el contexto es distinto: el tráfico aéreo bate récords y la falta de personal de tierra se ha convertido en un problema estructural en muchos aeropuertos europeos.
El impacto real dependerá de dos factores: la rapidez con que el Ministerio de Transportes decrete servicios mínimos y la capacidad de la empresa para reorganizar turnos con trabajadores no sindicados o subcontratas. En el peor de los casos, la huelga podría traducirse en retrasos generalizados en la facturación y, en última instancia, en cancelaciones selectivas si las aerolíneas no logran embarcar a tiempo.
Para los pasajeros, la recomendación es clara: consultar con su aerolínea el estado del vuelo y acudir al aeropuerto con más antelación de la habitual. Las compañías deberán informar sobre sus planes de contingencia y, si los retrasos superan las tres horas, los pasajeros tendrán derecho a compensaciones conforme al reglamento europeo.
La pelota está ahora en el tejado del Ministerio y de la Generalitat, que podrían mediar. Mientras, los trabajadores de Groundforce inician mañana un paro sin horizonte de solución.




