IAG superó las previsiones de beneficio operativo del segundo trimestre, pero la reacción en el parqué fue un castigo: la acción de British Airways e Iberia cayó hasta un 5% ante la decepción con los ingresos y la escalada del combustible.
Las cifras del segundo trimestre: el beneficio operativo bate al consenso, pero los ingresos se quedan cortos
El beneficio de explotación antes de partidas excepcionales alcanzó los 1.406 millones de euros entre abril y junio, un 16,3% menos que un año antes, pero por encima de los cerca de 1.368 millones que esperaba el consenso de analistas. La superación, de alrededor del 3%, fue posible gracias a un férreo control de costes que compensó la debilidad comercial.
Sin embargo, los ingresos apenas avanzaron un 0,2%, hasta los 8.883 millones de euros, frente a los 9.239 millones previstos por el mercado. Los ingresos por pasajeros, de 7.856 millones, también se situaron por debajo de las estimaciones. El beneficio neto publicado descendió un 34,9%, hasta los 732 millones de euros.
La combinación de un resultado operativo que supera las expectativas y una caída en bolsa del 5% en los primeros compases de la sesión ilustra el desencuentro entre los números contables y las dudas sobre el modelo de negocio del holding aéreo. Los inversores vigilaron con lupa la capacidad de IAG para trasladar el alza del crudo a los precios y la evolución de los ingresos unitarios, y no les gustó lo que vieron.
| Magnitud (2T 2026) | 2T 2026 | 2T 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Ingresos totales | 8.883 mill. € | 8.866 mill. € | +0,2% |
| Beneficio operativo ex-excepc. | 1.406 mill. € | 1.680 mill. € | -16,3% |
| Beneficio neto | 732 mill. € | 1.125 mill. € | -34,9% |
| Deuda neta (cierre semestre vs cierre 2025) | 4.692 mill. € | 5.948 mill. €* | -1.256 mill. € |
*Estimación a partir de la reducción comunicada.
La factura del combustible y la disciplina de capacidad: las dos patas que explican el castigo
El gasto en combustible para aviación se disparó un 23% en el trimestre, hasta los 2.200 millones de euros, una cifra que superó en 200 millones las propias previsiones de IAG. El grupo consiguió recuperar aproximadamente el 60% de ese incremento mediante mayores ingresos y medidas de eficiencia, pero los analistas esperaban una capacidad de absorción más cercana al 85%, el ratio alcanzado por Air France-KLM en el mismo periodo.
La segunda pata del castigo bursátil fue la revisión a la baja de los planes de crecimiento. IAG ha abandonado su objetivo de expandir la capacidad un 3% en 2026 y se conforma con mantenerla estable. El recorte se explica en parte por la suspensión de rutas hacia Oriente Medio, pero también responde a una mayor disciplina ante la subida de costes y la dura competencia en el corto radio europeo.
Bernstein calificó la decisión como «razonable» y destacó que «demuestra un buen control de costes», aunque una menor capacidad implica también menos posibilidades de crecimiento de los ingresos. El mercado interpretó el movimiento como una señal defensiva que protege márgenes pero limita el potencial de expansión a corto plazo.

La combinación de unos ingresos unitarios por debajo de lo esperado y un combustible que se come 60 puntos de margen deja a IAG ante un segundo semestre cargado de incertidumbre.
Qué opinan los analistas: decepción en el Atlántico Norte y confianza en el control de costes
El Atlántico Norte, que representa un 30% de la capacidad del grupo y concentra su oferta premium, fue uno de los focos de frustración. Los ingresos unitarios en esta región crecieron un 1,7% en el semestre (7,1% a tipos de cambio constantes), pero Andrew Lobbenberg, de Barclays, los calificó de «decepcionantes» frente a los incrementos de entre un dígito alto y dos dígitos bajos de las aerolíneas estadounidenses. American Airlines, por ejemplo, había comunicado un crecimiento del 20% en ingresos unitarios en sus vuelos a Londres.
Desde Goodbody, Dudley Shanley apuntó que los inversores esperaban una mejora de las estimaciones para el conjunto de 2026 y se encontraron con una rebaja, lo que explica el giro bajista en bolsa. En la misma línea, RBC Capital Markets subrayó que la parte más optimista del mercado esperaba una recuperación del sobrecoste energético superior al 60% comunicado.
A pesar de los nubarrones, el control de costes ex-combustible fue el gran salvavidas del trimestre. Los costes unitarios excluido el carburante descendieron un 1,7%, lo que permitió al beneficio operativo superar en un 3% las estimaciones de Morgan Stanley. JP Morgan, por su parte, consideró que el elevado margen alcanzado en el primer semestre demuestra que los fundamentales del negocio «siguen siendo sólidos».
Análisis: el reto de IAG para mantener márgenes con el lastre del combustible
La fotografía del trimestre dibuja a una IAG que compensa la erosión de los ingresos con una gestión ejemplar de los costes, pero esa ecuación tiene un límite cuando el petróleo aprieta. La recuperación de solo un 60% del incremento del combustible contrasta con el 85% de Air France-KLM, una diferencia que los analistas de Barclays atribuyen a la menor exposición de IAG a Asia y al negocio de carga. Sin esa válvula de escape, el holding hispano-británico depende aún más de la fortaleza del Atlántico Norte, cuya elasticidad de precios empieza a dar señales de fatiga.
La decisión de frenar la expansión de la capacidad a cero crecimiento es una medida ortodoxa en un contexto de costes al alza, pero confirma que la dirección prefiere proteger el margen antes que perseguir cuota de mercado. Con un ratio de deuda neta sobre EBITDA de apenas 0,6 veces y una liquidez de casi 12.000 millones, la posición financiera es, como señala Renta 4, «muy conservadora» y da margen para elevar la remuneración al accionista por debajo del rango de 1,2-1,5 veces que el grupo maneja para distribuir efectivo. No obstante, cualquier anuncio de dividendo extraordinario o recompra se medirá con cautela mientras persista la incertidumbre sobre los ingresos unitarios.
El segundo semestre será la prueba de fuego. IAG cuenta con coberturas para el 70% de sus necesidades de combustible y espera una factura energética de entre 8.300 y 8.600 millones para el conjunto de 2026, pero la clave estará en si los pasajeros aceptan tarifas más altas en la recta final del año. De momento, el mercado ha votado en negativo.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La evolución de los ingresos unitarios en el tercer trimestre y la capacidad real de IAG para trasladar la subida del crudo a las tarifas, especialmente en el corredor transatlántico.
- Reacción del valor: La acción recortó pérdidas hasta el 0,7% al cierre, pero el mercado descuenta dudas sobre la sostenibilidad de los márgenes si los ingresos no remontan.
- Precedente sectorial: Air France-KLM recuperó el 85% del incremento del combustible, lo que eleva la presión sobre IAG para igualar ese ritmo y proteger el beneficio en la segunda mitad de 2026.




