Telefónica se encuentra en un momento clave para definir su futuro. La empresa que dirige Marc Murtra ha seguido mejorando sus datos en España y en Brasil, el centro de su negocio, pero Alemania sigue siendo una gran tarea pendiente y acaba por marcar el nuevo análisis de Barclays, que insiste en la necesidad de recuperar su mejor versión en territorio bávaro antes de mejorar sus previsiones.
Es que, si bien la firma británica señala que los ingresos siguen creciendo en España, las exigencias del país hacen que el margen de ganancia no sea tan grande como el de otros territorios. Además, la importancia de Alemania como mercado en Europa la hace un objetivo urgente, y aunque se celebran las decisiones para reducir gastos, también se insiste en que hay movimientos necesarios de forma urgente en el corto plazo. Es que los resultados en ese país son peores de lo que esperaba la firma británica, lo que evita que mejoren su recomendación sobre la acción de la empresa española.
La apuesta de momento es que se dé el paso de hacerse con el control de 1&1. Es una compra que permitiría, de un día para otro, que Telefónica se hiciera con el control del 30% del mercado teutón. Es cierto que el precio de la operación, alrededor de 5.000 millones de euros, hace que deba ser analizada con calma y, según OkDiario, los españoles esperan a que la empresa alemana complete un importante despliegue tecnico para los próximos años.
Hay tareas pendientes, pero Barclays sigue optimista con Telefónica
Por lo demás, Barclays se muestra optimista con los datos en el corto plazo. Los ingresos superaron el consenso de la compañía en un 0,5 %/. El EBITDA ajustado fue un 1,4 % superior al esperado. La inversión de capital (Capex) fue mayor de lo esperado, pero la compañía aun así logró un crecimiento en el primer semestre superior a la previsión del ejercicio anterior, situándose en un 2,7 % interanual frente a una previsión del 2%. A pesar del mayor Capex, el flujo de caja libre (FCF) superó con creces las expectativas y la deuda neta se situó un -2,5 %/-3,4% por debajo del consenso de Barclays.

Se revisaron al alza las previsiones de flujo de caja libre operativo (OpFCF) para 2026 (crecimiento superior al 3% frente a un crecimiento superior al 2%). Durante la conferencia telefónica sobre los resultados, la empresa indicó que el crecimiento del EBITDA ajustado (aPL) se situaría en el extremo superior del rango (1,5% al 2,5%), mientras que los ingresos se situarían en el extremo inferior (1,5% al 2,5%). El plan de reducción de costes anunciado en Alemania (aproximadamente el 15% de la plantilla) respalda esta perspectiva más positiva.
¿Por qué importa tanto Alemania?
El caso de Alemania es especialmente llamativo, pues no es vista como el gran centro neurálgico de la empresa. Pero, como dice la frase, «si Alemania tose, Europa se resfría», por lo que para cualquier empresa que opere en el Viejo Continente, sus operaciones en el país teutón se vuelven un barómetro clave. Al mismo tiempo, no tiene sentido tomar una decisión acelerada sin revisar los números con calma.
Es cierto que la posibilidad de comprar 1&1 se baraja desde hace varios meses. La firma en 2023 del acuerdo de esta empresa y Vodafone marcó directamente los datos de Telefónica y O2 (su marca en Alemania); hasta ese momento, la empresa colaboraba con la alemana. en el mercado móvil, y desde entonces el impacto anual en sus cuentas ronda los 500 millones de euros. Pero si algo ha marcado la etapa de Murtra al mando de la empresa es la disciplina, por lo que no se pueden esperar decisiones aceleradas.
¿Qué otros movimientos se esperan en Telefónica?
Es cierto que Alemania no es el único territorio europeo que Telefónica considera como una prueba urgente para la dirección de Murtra. La sobresaturación del mercado en Reino Unido ha hecho que el trabajo de O2 para superar a sus rivales más evidentes sea complicado, entienden que la tarea más inmediata es reducir la deuda, pero hay inversiones necesarias tanto para su red de fibra óptica como para su red móvil de 5G.

Recientemente, como informó El Español, dieron un paso para resolver estos problemas. La venta de Netomnia, por 2.300 millones de euros, lo que ha servido para reducir esta deuda y la presión en el territorio británico, lo que permite enfocarse en otras prioridades y en los procesos de inversión.
También siguen expandiendo su red móvil y sus inversiones en fibra optica en España y Brasil, los que siguen siendo sus dos grandes mercados. Si bien Barclays sigue recomendando no hacer movimientos inmediatos alrededor de Telefónica, las señales son positivas para los accionistas actuales, y de momento no parece que haya un cambio de estrategia que descarrile esta apuesta.




