Facua alerta sobre el precio de la luz en septiembre: se dispara el recibo PVPC a los 106,57 euros

Facua calcula que la factura del usuario medio subirá un 30,5% interanual y un 10,3% respecto a agosto. El encarecimiento del mercado mayorista en la primera quincena devuelve el recibo a niveles de la crisis energética de 2022.

El precio de la luz de septiembre dispara el recibo PVPC a 106,57 euros, según Facua.

La asociación de consumidores estima que, de mantenerse los precios de la primera quincena, el usuario medio con tarifa regulada cerrará septiembre con la factura más alta desde 2022. Entonces el recibo alcanzó los 137,93 euros en plena crisis energética.

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El cálculo toma como referencia un hogar con 4,4 kilovatios de potencia contratada y 366 kWh de consumo mensual, el perfil que la asociación utiliza en sus análisis. La subida interanual de la primera quincena llega al 30,5% frente al mismo periodo de 2025.

Facua sitúa el recibo de septiembre en 106,57 euros

La serie histórica muestra el giro. En septiembre de 2025, la factura completa fue de 81,49 euros. Un año antes quedó en 70,62 euros; en 2023, en 76,37 euros. En 2022, con la crisis de precios, alcanzó los 137,93 euros.

El cambio llegó con el verano. Junio cerró en 79,08 euros; julio subió a 93,65 euros y agosto, hasta entonces el mes más caro del año, alcanzó 96,65 euros. Septiembre encadena la quinta subida mensual consecutiva desde mayo, con un avance del 10,3% sobre agosto.

Cinco meses consecutivos de subida cambian la percepción del recibo: el PVPC deja de ser una tarifa barata para el usuario medio.

La barrera de los 80 euros se rompió en verano. Desde abril, cuando el recibo fue de 60,99 euros, la factura ha sumado 45,58 euros en solo cinco meses. El alza acumulada no es un episodio aislado: coincide con un mercado mayorista que castiga la generación fósil y traslada la tensión del gas al precio horario.

El encarecimiento nocturno es el dato estructural: subir un 53,6% en valle golpea al 45% del consumo del hogar medio.

El precio medio de la energía consumida en la primera quincena refleja esa tensión: 30,36 céntimos por kWh en horario punta, 20,96 en llano y 24,22 en valle, impuestos indirectos incluidos.

Respecto a la primera quincena de 2025, el precio de la energía sube un 24,6% en punta, un 34,5% en llano y un 53,6% en valle. El encarecimiento es más intenso en las horas que tradicionalmente han contenido la factura.

Ese perfil, fijado por la CNMC en 2021, reparte el consumo de un usuario medio sin discriminación horaria en un 29% en punta, un 26% en llano y un 45% en valle. La estructura horaria explica por qué el usuario de PVPC capta con dureza los incrementos del mercado mayorista en horas valle.

El mercado mayorista devuelve la factura a niveles de 2022

El PVPC se construye hora a hora. El consumidor regulado no paga una media mensual pactada, sino el precio que el mercado mayorista fija en cada tramo. Por eso un encarecimiento concentrado en veinte días de septiembre se traslada con rapidez a la factura: el término de energía pesa más que cualquier descuento puntual.

La paradoja del sistema es que, en un año con elevada generación renovable, el recibo sube. La razón no está en la tecnología, sino en la regla de casación: el precio de la electricidad lo marca la última central necesaria para cubrir la demanda. Cuando el gas y las emisiones repuntan, el coste marginal contamina todas las horas, incluidas las nocturnas.

La subida interanual del recibo en la primera quincena asciende al 30,5%. La referencia de septiembre de 2025 era de 81,49 euros para el mes completo, una cifra que el actual dato provisional supera en 25,08 euros.

El incremento respecto a agosto, del 10,3%, se produce después de un verano sostenido al alza. Mayo marcó 75,63 euros; junio 79,08; julio 93,65 y agosto 96,65. La barrera de los 100 euros se ha roto en apenas una quincena de septiembre.

Facua ha reclamado cambios regulatorios de calado al Gobierno para limitar los ‘desproporcionados márgenes’ del sector de la generación eléctrica. La asociación pide que la energía nuclear y la hidráulica salgan de la subasta diaria y se sometan a un precio fijado por el Ejecutivo, revisado cada varios meses.

La CNMC publicó en 2021 el perfil de consumo que Facua utiliza para sus cálculos. Ese perfil reparte el consumo en los tres tramos horarios y refleja el comportamiento de un hogar sin discriminación horaria. No se trata de un cliente teórico, sino del usuario medio que sirve de referencia para las estadísticas del sector.

El Gobierno mantiene vigentes las medidas de protección al consumidor eléctrico, aunque su alcance es limitado frente a precios mayoristas sostenidos. Facua considera que los ajustes del PVPC no bastan y ha insistido en reformar la subasta marginal para desligar el precio que reciben nuclear e hidráulica del coste del gas.

Análisis: el PVPC recupera su papel de termómetro del ciclo eléctrico

El dato de septiembre tiene un significado amplio. El PVPC está indexado directamente al mercado mayorista; si el pool se tensa, el recibo del usuario medio lo sufre sin amortiguadores. El registro de 106,57 euros no es un máximo absoluto — 2022 mantiene los 137,93 —, pero confirma que la moderación de 2023 y 2024 ha quedado atrás.

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La escalada coincide con un sistema eléctrico con más renovables que nunca. Esa combinación revela la limitación del modelo marginalista: el precio no lo fijan solo las tecnologías baratas, sino la última central necesaria para cubrir la demanda en el momento de mayor tensión. La reclamación de Facua sobre nuclear e hidráulica toca ese nudo.

El precedente de 2022 muestra que este tipo de repuntes suele medirse en trimestre, no en semanas. Entonces, la factura de septiembre llegó a 137,93 euros y no se moderó hasta bien entrado 2023. La diferencia ahora es la ausencia de un shock de oferta similar al que provocó la guerra en Ucrania, aunque la volatilidad del mercado mayorista sigue siendo alta.

Si la segunda quincena repite el promedio de la primera, el cierre de septiembre superará los cien euros sin necesidad de nuevos máximos diarios. El dato de Facua ya incorpora esa extrapolación, por lo que la variable relevante no es tanto el resultado final como la velocidad de la subida: 30,5% interanual y 10,3% mensual son tasas que no se veían desde la crisis energética.

El riesgo evidente es que la segunda quincena prolongue la tendencia. Si el encarecimiento del mercado mayorista persiste, la factura definitiva puede consolidar los cien euros y abrir la puerta a un cuarto trimestre tenso. El recibo de octubre, con el consumo de calefacción aún lejano, dependerá de la evolución del gas y de la hidraulicidad.

La factura final de septiembre se conocerá a principios de octubre. Será la cifra de referencia para evaluar si el PVPC vuelve a convertirse en un problema político de consumo, como ocurrió en 2022, o si se trata de un repunte estacional del mercado mayorista. La respuesta no está en la primera quincena.


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