Grandes holders de Bitcoin dejan de vender: los 76.500 dólares deciden la señal

La presión vendedora de los inversores de largo plazo se frenó en septiembre tras una ola de 260.000 bitcoin en agosto. Mantener el soporte de 76.500 dólares es clave para que los compradores recientes conserven sus ganancias.

Bitcoin cotiza cerca de 76.300 dólares tras una caída diaria del 3%, y los grandes holders de Bitcoin han dejado de vender. Esa pausa llega después de una ola de ventas que marcó agosto y devuelve la atención a un nivel concreto: 76.500 dólares.

El freno de los holders a largo plazo y la ola vendedora de agosto

Los holders a largo plazo son inversores que conservan sus bitcoins durante más de 155 días sin moverlos, según la metodología de Glassnode. Su indicador Long-Term Holder Net Position Change se volvió fuertemente negativo a mediados de agosto y tocó un mínimo de aproximadamente 260.000 bitcoin, el nivel más profundo desde enero de 2025.

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Ese mismo grupo había comprado entre marzo y junio. En el máximo histórico de finales de 2025 vendió alrededor de 170.000 bitcoin. En agosto soltó más monedas cerca de los 80.000 dólares que cuando el precio rondaba los 122.000 dólares. No fue una huida, sino una recogida de beneficios intensa y tardía. Es un poco como cuando los propietarios veteranos de un barrio dejan de poner carteles de venta: la oferta deja de crecer, pero aún falta saber si los recién llegados querrán quedarse.

La presión vendedora se ha frenado fuertemente hacia septiembre. Los datos de CryptoQuant muestran quién absorbió esas monedas. El suministro en pérdidas de los holders a corto plazo dominó durante nueve meses y llegó a superar los 600.000 millones de dólares. En agosto, las ganancias de ese grupo subieron hasta unos 260.000 millones de dólares, mientras las pérdidas cayeron casi a cero. La mejora duró poco.

Con la caída reciente, las ganancias de los inversores a corto plazo bajaron a 168.200 millones de dólares y las pérdidas volvieron a subir hasta 102.600 millones de dólares. Un analista de CryptoQuant apuntó el 15 de septiembre que la tendencia bajista solo se revierte de verdad cuando las ganancias de los holders a corto plazo se consolidan y les llevan a mantener posiciones. Esa es la tensión de fondo: los compradores de agosto estuvieron en verde durante un instante, y ahora el precio vuelve a acercarse a su zona de equilibrio.

Los grandes holders ya han soltado lastre; ahora el mercado necesita que los compradores de agosto no se conviertan en vendedores.

Por qué los 76.500 dólares son el nivel que decide la señal

El retroceso de Fibonacci es una herramienta de análisis técnico que divide un movimiento en proporciones matemáticas. Bitcoin superó la línea de tendencia descendente que arrastraba desde su máximo de enero, pero el avance se detuvo a principios de septiembre en 82.613 dólares. Ese nivel coincide con el retroceso 0,618 de la caída entre 97.950 y 57.802 dólares.

Ahora el precio cotiza por debajo del retroceso 0,5, situado en 77.876 dólares. El soporte inmediato está en 76.500 dólares. Si se pierde, la zona de 73.000 a 75.000 dólares aparece como siguiente referencia, alineada con el retroceso 0,382. El volumen ha disminuido desde finales de agosto y no ha habido un día de venta fuerte.

El RSI, un indicador que mide la velocidad de los movimientos de precio, bajó de 78 a 53. Mantenerse por encima de 76.500 dólares y recuperar los 81.000 dólares mantendría el giro en ganancias. Una caída hacia 73.000 dólares dejaría a la mayoría de los compradores de agosto en pérdidas. Y ese escenario suele activar más ventas, no menos.

Lo que dice el ciclo y lo que no está resuelto

El analista Root publicó el 14 de septiembre una lectura de ciclo que encaja con este momento. Su gráfico en espiral agrupa los halvings (la reducción a la mitad de las recompensas por bloque), los máximos históricos y los suelos de ciclo en zonas similares cada cuatro años. El brazo actual se sitúa donde se formaron los mínimos de 2015, 2018 y 2022.

Esa interpretación depende de que el ciclo de cuatro años siga funcionando como hasta ahora, una premisa que cada vez más analistas cuestionan. La entrada de grandes fondos cotizados y la maduración del mercado han alterado las pautas clásicas. Por eso conviene leer este soporte con prudencia, no como una profecía.

Nuestra lectura es moderada. Que los grandes holders de Bitcoin hayan dejado de vender reduce una fuente de presión importante. Pero el mercado aún no ha digerido la última caída y el volumen sigue siendo bajo. La señal de los 76.500 dólares importa porque resume una pregunta concreta: si los inversores que compraron en agosto aguantan o se rinden. Esa respuesta, por ahora, no está escrita.


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