La eólica marina logra una reducción de emisiones del 37% en fueloil en Nueva Inglaterra durante la ola de calor de 2026

Los parques Vineyard Wind y Revolution Wind aportaron cientos de megavatios limpios que evitaron 42,2 GWh de fueloil durante la ola de calor. La eólica marina demuestra que también es fiable en verano, no solo en invierno.

Los parques eólicos marinos Vineyard Wind y Revolution Wind evitaron que se quemaran miles de toneladas de fueloil durante la ola de calor de julio de 2026 en Nueva Inglaterra, reduciendo un 37% la generación con ese combustible fósil respecto a un episodio similar de 2025. Los datos, publicados por la firma Grid Status, confirman que la eólica marina no solo es un seguro de suministro en invierno, sino también un escudo cada vez más rentable frente a los picos de demanda estivales.

La ola de calor y un recorte de 42,2 GWh en fueloil

Entre el 1 y el 4 de julio de 2026, la región de Nueva Inglaterra vivió temperaturas peligrosamente altas que dispararon el uso de aire acondicionado. Según los datos de Grid Status, el sistema eléctrico regional quemó 42,2 gigavatios-hora (GWh) de fueloil durante esos cuatro días, un 37 % menos que los 67,4 GWh consumidos en una ola de calor similar entre el 23 y el 25 de junio de 2025.

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En el día más caluroso, el 2 de julio de 2026, el fueloil aportó algo menos del 10 % del suministro total en hora punta, frente a casi el 15 % del año anterior. Esa diferencia equivale a más de un gigavatio (GW) de generación con petróleo que sencillamente no hizo falta encender.

“Incluso si la demanda total hubiera estado en línea con la del año pasado, seguiríamos estando cientos de megavatios por debajo de lo que habría sido la quema total de fueloil”, explica Tim Ennis, analista de Grid Status en Boston. La razón principal: la entrada en operación de los parques eólicos marinos Vineyard Wind y Revolution Wind, que inyectaron cientos de megavatios limpios justo durante los picos de consumo.

Por qué la eólica marina fue clave en pleno julio

Históricamente, la eólica marina del noreste de Estados Unidos se ha presentado como un seguro de suministro para el invierno, cuando los vientos soplan más fuertes y el sistema se tensa por la calefacción eléctrica. Pero esta ola de calor demuestra que, aunque las brisas estivales sean más suaves, los aerogeneradores oceánicos siguen produciendo cantidades muy relevantes cuando más se necesitan.

Vineyard Wind, de 806 megavatios (MW) y ubicado frente a Massachusetts, finalizó su construcción en marzo de 2026 y tenía 49 de sus 62 turbinas activadas a principios de mayo. Revolution Wind, con 704 MW cerca de Rhode Island, empezó a verter energía en marzo y alcanzará su plena operación comercial en la segunda mitad del año. Juntos superan los 1,5 GW de capacidad, una cifra suficiente para cubrir cientos de miles de hogares.

ola de calor Nueva Inglaterra

📊 Impacto ecológico en cifras

  • CO2 evitado: Aunque no se cuantifica directamente en toneladas, la reducción de 42,2 GWh de fueloil supone evitar miles de toneladas de CO₂, óxidos de azufre y partículas.
  • Capacidad instalada: 806 MW (Vineyard Wind) + 704 MW (Revolution Wind) = 1.510 MW de potencia limpia, con más turbinas aún por arrancar.
  • Reducción de fueloil: Un 37 % menos de generación con este combustible durante el episodio de calor extremo.
  • Equivalencia tangible: La energía que dejó de quemar fueloil durante los cuatro días bastaría para abastecer a decenas de miles de hogares en hora punta.

La aportación del viento marino no fue la única palanca limpia. La nueva línea de transmisión New England Clean Energy Connect, que desde enero trae hidroelectricidad desde Canadá a Maine, también ayudó a desplazar fueloil. Y un parque creciente de instalaciones solares en tejados redujo la demanda bruta durante las horas centrales del día. Pero los datos dejan claro que, sin los parques eólicos marinos, el sistema habría tenido que quemar mucho más petróleo.

La reducción del fueloil no fue casualidad: con más de 1,5 GW de capacidad eólica marina ya en operación, Nueva Inglaterra esquivó el recurso al petróleo que encarece las facturas y multiplica las emisiones.

La fiabilidad estival de la eólica marina va a ser cada vez más relevante. Las proyecciones climáticas indican que las olas de calor serán más frecuentes e intensas, y la electrificación de la movilidad y la climatización seguirá elevando la demanda punta en verano. Disponer de generación limpia y firme durante esas horas críticas es una ventaja competitiva para la región.

Además del binomio Vineyard-Revolution, el parque South Fork Wind, de 132 MW y operado por Ørsted y Skyborn Renewables frente a las costas de Nueva York, funcionó casi a plena capacidad el 2 de julio. Mikkel Mæhlisen, responsable de Ørsted, lo celebró en redes sociales como una prueba más de que los proyectos, una vez construidos, cumplen cuando la red más los necesita.

Los datos de Grid Status muestran que, incluso con una demanda igual de alta, la quema de fueloil se hubiera reducido en cientos de megavatios simplemente por tener los parques eólicos marinos operando a pleno rendimiento.

Análisis: cuando los datos acallan a los escépticos

El episodio de julio de 2026 llega en un momento en que la eólica marina estadounidense ha tenido que enfrentarse a intentos de bloqueo político, retrasos judiciales y, más recientemente, a una estrategia de compensación económica para que los promotores abandonen sus planes. En ese contexto, que dos proyectos a gran escala estén ya operando y demostrando beneficios tangibles es un espaldarazo a la tecnología.

El operador regional ISO New England ya había advertido en 2025 que paralizar Revolution Wind, entonces al 80 % de ejecución, pondría en riesgo la fiabilidad del sistema en episodios de calor extremo. Un juez federal levantó la orden de parada, pero nuevas trabas administrativas volvieron a frenar las obras en diciembre, con costes millonarios. Que hoy el parque esté inyectando cientos de megavatios es, en buena medida, una victoria de los datos sobre las decisiones políticas cortoplacistas.

Aunque los vientos en alta mar no soplen tan constantes en julio como en enero, la generación sigue siendo altamente aprovechable durante las horas de sol, justo cuando los aires acondicionados más demandan. La coincidencia no pasó desapercibida: según Ennis, entre el 1 y el 4 de julio los aerogeneradores aliviaron la red precisamente cuando más se usaba el aire acondicionado, evitando que las eléctricas tuvieran que recurrir a las costosas y contaminantes plantas de punta de fueloil.

Desde el punto de vista del consumidor, cada megavatio-hora que llega del viento en vez del petróleo supone un ahorro en la factura, porque las centrales de fueloil disparan el precio mayorista cuando operan. La Agencia Internacional de la Energía ha señalado repetidamente que la energía eólica marina es una de las fuentes con mayor potencial de reducción de costes y de emisiones en las próximas décadas. Nueva Inglaterra acaba de ponerle cifras a esa afirmación.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 42,2 GWh de fueloil no quemado durante una sola ola de calor evitan emisiones, reducen la factura eléctrica y alivian la dependencia de un combustible volátil y contaminante.
  • Modelo que cambia: El tándem eólica marina + hidroeléctrica + solar distribuida desplaza a las centrales de punta de fueloil, que se vuelven innecesarias en los picos estivales.
  • Para las próximas generaciones: Con olas de calor más frecuentes, contar con una fuente de energía limpia que responde en las horas de máxima demanda es la mejor herencia que podemos dejar a la red y a quienes vivirán en un clima más extremo.

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