Precio gasolina hoy: récord de 2026 en 1,835 euros/litro tras el recorte del descuento estatal

El apoyo fiscal cae de 10 a 5 céntimos desde el 1 de septiembre, mientras el Brent se mantiene por encima de 100 dólares. Llenar un depósito de 55 litros supera los 100 euros y encarece el repostaje en plena vuelta al trabajo.

El precio de la gasolina hoy marca un récord de 2026: 1,835 euros por litro.

La escalada coincide con la retirada de la mitad del descuento estatal, que desde el 1 de septiembre pasó de 10 a 5 céntimos por litro. Según el último registro publicado por el Miteco, la gasolina se paga de media a 1,835 euros por litro, un 24% más cara que el 28 de febrero, cuando comenzó la escalada bélica en Oriente Medio.

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El recorte del descuento amplifica la subida de la gasolina

El Gobierno aprobó en marzo un paquete fiscal para contener el golpe energético: la reducción del IVA de los carburantes del 21% al 10% y la rebaja del impuesto de hidrocarburos hasta el mínimo permitido por la Unión Europea. Las medidas entraron en vigor el 22 de marzo, un día después de que la gasolina tocara los 1,796 euros por litro, el anterior máximo del año.

La retirada parcial del descuento ha acelerado el encarecimiento. Desde el lunes, último día con el incentivo de 10 céntimos, la gasolina sube un 5,9%. Frente a los precios de hace un mes, la subida es del 8,5%.

Llenar un depósito medio de 55 litros cuesta, con el dato del martes, 100,9 euros. Son 5,64 euros más que ocho días antes, un golpe directo para las economías domésticas en plena vuelta al trabajo.

El fin del descuento amplio convierte la tensión del petróleo en un encarecimiento inmediato del repostaje, sin periodo de adaptación para el consumidor.

El efecto es puramente fiscal. Sin la rebaja de cinco céntimos, el litro se situaría en torno a 1,885 euros, lo que evidencia que el alivio actual apenas embota una parte del golpe del crudo.

La gasolina recibe ahora menos apoyo fiscal que el diésel, una asimetría que expone a los hogares y alivia a la logística.

Diésel: más descuento, pero el Brent empuja al alza

gasolina récord 2026

El 1 de septiembre el gasóleo vivió el movimiento contrario: el descuento se duplicó de 10 a 20 céntimos por litro. El último día de agosto, el diésel se suministraba a 1,852 euros por litro; un día después, con el nuevo incentivo ya en vigor, se vendía a 1,773 euros, un 4,3% más barato.

La presión del crudo ha ido comiendo esa mejora. Este martes el diésel marcó 1,809 euros por litro, un 2% más caro que una semana antes. Aun así, frente al cierre de agosto se abarata un 2,3% y llenar un depósito de 55 litros cuesta 99,5 euros.

La asimetría de descuentos no es casual: ampliar el apoyo al gasóleo responde a la lógica de proteger al transporte de mercancías, mucho más expuesto al repostaje. La consecuencia inmediata es que la gasolina y el diésel quedan separados por apenas 2,6 céntimos.

Los datos de la CNMC muestran un mercado muy fragmentado. La gasolinera más cara de España, se encuentra en Mahón, con 2,299 euros por litro; la más barata está en Torà (Lérida), a 1,4 euros. En diésel, Lepe alcanza 2,249 euros por litro y Fuente-Álamo ofrece el gasóleo más asequible a 1,499 euros.

El Brent por encima de los 100 dólares deja un otoño con menos red fiscal

La barrera psicológica de los 100 dólares condensa dos fuerzas. La crisis en Oriente Medio mantiene el riesgo de disrupciones en el suministro, y la retirada de medidas fiscales deja a los surtidores más sensibles a cada oscilación del barril.

En marzo, el escudo fiscal que incluyó la rebaja del IVA del 21% al 10% y el impuesto de hidrocarburos en mínimos sirvió para frenar el impacto de los picos. Ahora, con el descuento de gasolina recortado, el colchón es menor y los movimientos del Brent se transfieren con más velocidad al ticket del consumidor.

El diésel se beneficia de un incentivo ampliado a 20 céntimos, una política que protege el transporte de mercancías, pero que genera una brecha inédita con la gasolina. Es un equilibrio delicado: sostiene la cadena logística a costa de dejar a los conductores de gasolina con una red fiscal más corta.

El riesgo evidente es de persistencia. Si el Brent se sostiene sobre los 100 dólares y la tensión geopolítica no cede, la gasolina tiene margen para borrar por completo el alivio de cinco céntimos, mientras el diésel agota antes el suyo.

La próxima referencia serán los registros semanales del Miteco y el detalle del IPC adelantado de septiembre, que medirá cuánto de esa subida se filtra al conjunto de la cesta. Por ahora, el repostaje ha vuelto a ser el termómetro más visible de la tensión energética.


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