Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) estudia una salida a Bolsa para financiar su expansión, según confirmó su presidente, Ángel Escribano, a Bloomberg. La firma de defensa busca vía propia tras renunciar a la integración en Indra.
La decisión no está formalizada. La salida al parqué figura como una de las opciones que maneja el grupo para sostener una expansión que exige inversión constante. La firma mantiene conversaciones con asesores financieros, aunque no hay un calendario cerrado ni un importe definitivo sobre la mesa, según fuentes próximas a la empresa.
EM&E está especializada en torretas, sistemas militares y componentes de munición guiada, un nicho en el que Europa ha identificado carencias críticas tras el rearme acelerado impulsado por la guerra de Ucrania. La compañía familiar ha logrado posicionarse como proveedor de referencia para varios ejércitos europeos y socios del del Golfo.
Expansión internacional y meta de ventas de 1.300 millones
La compañía ya está instalando una fábrica en Reino Unido y ha reforzado su presencia en Emiratos Árabes Unidos, dos mercados considerados estratégicos. En paralelo, prevé alcanzar unas ventas de 1.300 millones de euros en 2030, una meta que el propio Ángel Escribano considera que podría haberse quedado corta ante el incremento de la demanda de equipamiento de defensa en en Europa.
El crecimiento procede del balance más reciente. EM&E facturó 488 millones de euros en 2025, un 37% más que el ejercicio anterior, y elevó más de un 50% su resultado bruto de explotación (Ebitda). El avance se apoya en el incremento del gasto militar europeo, las limitaciones de capacidad de fabricación que favorecen a los proveedores locales y la demanda de tecnología bajo control nacional.
Dos tercios de los ingresos de EM&E proceden de fuera de España, con clientes entre países de la OTAN y del Golfo. Durante la guerra de Ucrania, la empresa ha vendido a Kiev equipos por unos 400 millones de euros, lo que subraya el peso de la exportación en su cuenta de resultados.
La salida a Bolsa no es solo financiación; es el movimiento lógico de una compañía que ha roto su anclaje industrial con Indra.
La ruptura con Indra y la venta accionarial de los Escribano
Las conversaciones para una integración con Indra se rompieron cuando los hermanos Escribano retiraron su propuesta el pasado 19 de marzo. La operación contemplaba la adquisición de EM&E por parte de la tecnológica española, pero el potencial conflicto de interés pesó desde el inicio: la empresa objetivo estaba controlada por el propio Ángel y su hermano Javier Escribano, entonces presidente ejecutivo de Indra.
La retirada provocó una caída de hasta el 19% en la cotización de Indra. Semanas más tarde, Ángel Escribano abandonó la presidencia de la compañía y, en mayo, los hermanos vendieron su participación accionarial valorada en torno a 1.300 millones de euros. Desde entonces, trabajan en una sociedad para gestionar su patrimonio familiar, lo que refuerza la apuesta por una vía propia e independiente.
La venta del paquete de Indra en mayo, valorado en unos 1.300 millones, dejó a los hermanos Escribano con una posición de liquidez que les permite elegir el momento de la salida al mercado sin urgencias. En paralelo, la creación de una sociedad patrimonial confirma la separación de caminos respecto a la tecnológica: la OPV de EM&E no se plantea como una desinversión, sino como un paso para financiar el crecimiento.
Análisis: qué significaría la OPV para el sector de defensa español
La posible salida a Bolsa de EM&E se enmarca en un sector de defensa español que busca consolidarse como polo industrial europeo. Indra, Navantia, ITP Aero y otras firmas comparten la misma tesis: la demanda de sistemas militares y de doble uso sostendrá el crecimiento durante la próxima década. Contar con financiación de mercado es la palanca que separará a quienes puedan asumir nuevos contratos de quienes se queden fuera por limitación de balance.
Para EM&E, una OPV tendría una doble función. En primer lugar, captar fondos para acelerar la puesta en marcha de la fábrica británica y la expansión en el Golfo sin tensionar la caja. En segundo lugar, dotar de una valoración de mercado a un grupo que ya ha demostrado crecimiento de doble dígito, pero que sigue teniendo un accionariado familiar muy concentrado en manos de los dos hermanos.
El precedente más cercano es la propia Indra. La tecnológica cotizada utilizó su plataforma bursátil para crecer mediante adquisiciones, aunque el intento de comprar EM&E fracasó precisamente por el entrelazamiento entre comprador y vendedor. Ahora, sin ese conflicto, EM&E podría buscar en los mercados los recursos que no encontró mediante la integración corporativa.
El apetito de los inversores por el sector europeo de defensa ha crecido de forma significativa en los últimos ejercicios, lo que da margen a nuevas historias bursátiles. La clave para el inversor será ver si la operación se formaliza y con qué estructura. El mercado no olvida la sacudida que sufrió Indra en marzo, y la CNMV supervisará cualquier folleto con especial atención.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La posible presentación del folleto informativo a la CNMV y el calendario definitivo de la OPV, aún sin confirmar.
- Reacción del valor: Sin cotización propia por ahora, el mercado observa la consolidación del sector defensa y el impacto de la desinversión de Indra en mayo.
- Precedente sectorial: La fallida integración con Indra y la caída del 19% en marzo muestran el riesgo de mezclar gobernanza familiar con estructuras cotizadas.




