Carlos Alsina cerró este viernes una etapa histórica en las mañanas de Onda Cero. El director y presentador de ‘Más de uno’ puso punto final al primer tramo informativo del programa después de once años al frente del espacio con un monólogo de despedida que mezcló memoria, emoción y una última mirada crítica a la política española. Merca2 estuvo presente en los estudios de la cadena para asistir al último programa antes del cambio de ciclo.
A partir de septiembre, Alsina seguirá vinculado a ‘Más de uno’, pero conformándose con segundo tramo del programa, entre las 10.00 y las 12.20 horas, centrado en entrevistas, cultura, gastronomía, humor y su querida radioficción. El espacio mantendrá la personalidad que ha construido durante los últimos años y no se descarta incorporar nuevas secciones, como una dedicada a la sociología con Ignacio Urquizu.
El primer tramo informativo de la mañana pasará a manos de Rafa Latorre, que tomará las riendas desde las 6.00 horas, mientras Marta García Aller asumirá ‘La brújula’. Ambos acudieron al último programa de Alsina para recoger el testigo. Latorre recordó el reto de no defraudar ni a seguidores ni a detractores, recuperando una frase que el propio Alsina pronunció cuando llegó a Onda Cero en 2015: «No decepcionar a mis detractores».
García Aller apostó por una transición con «sorpresas» e innovación, pero también con continuidad en el espíritu de la cadena. Durante la despedida recordó además a mujeres que dirigieron ‘La brújula’, como Concha García Campoy y Victoria Prego.
El relevo contó también con la presencia de algunos de los últimos tertulianos del tramo informativo: Joaquín Manso, José Antonio Vera y Mamen Mendizábal.
«El viaje mereció la pena»
Alsina eligió una referencia televisiva para explicar su adiós. Su último monólogo comenzó con una comparación con ‘Perdidos’, la serie que marcó una época y cuyo final dividió a sus seguidores.
«Cómo se pone fin a una relación de once años», comenzó. La metáfora le sirvió para hablar de una relación diaria con los oyentes construida durante más de 2.500 mañanas. «El viaje mereció la pena», resumió, reivindicando que una etapa puede terminar sin que eso reste valor a todo lo vivido.
«Los viajes terminan porque sólo así pueden empezar viajes nuevos», explicó ante los oyentes. Una idea que resume el movimiento dentro de Onda Cero: no es una despedida definitiva, sino un cambio de ubicación para un comunicador que ha convertido su estilo en una referencia de la radio española.
Durante once años, Alsina ha construido un programa con una influencia que ha ido más allá de la audiencia. ‘Más de uno’ supera los 1,7 millones de oyentes y sus entrevistas, monólogos y análisis políticos han adquirido una trascendencia propia dentro del debate público.
Alsina
El periodista aprovechó su último editorial para repasar cómo había cambiado España desde abril de 2015. Alsina recordó uno de los momentos que más han marcado su relación con la política: 2023, cuando la polarización electoral y el debate sobre la amnistía tensionaron el escenario nacional.
En los últimos años, algunos sectores de la derecha han utilizado sus críticas al Gobierno de Pedro Sánchez, especialmente intensas antes de las elecciones de 2023, para presentarle como próximo a posiciones conservadoras, mientras desde sectores de la izquierda le han aplaudido algunos dardos recientes a las posiciones de PP y Vox contra la regularización de migrantes, a la estrategia discursiva de Isabel Díaz Ayuso sobre los presuntos delitos fiscales de su novio, o al contorsionismo político de María Guardiola para pactar con la ultraderecha tras renegar de ellos.
El propio periodista ironizó con el tema. «Ahora dicen que soy rojo”, aseguró entre risas. Y un compañero suyo de la casa explicaba a Merca2 que el locutor ha mantenido en su trayectoria «una coherencia comprometedora para el resto de compañeros».
El recuerdo de los años difíciles
El último monólogo también tuvo espacio para la memoria colectiva. Alsina recordó la pandemia como uno de los momentos más duros de estos once años, cuando la radio se convirtió en compañía para millones de personas confinadas.
También tuvo palabras para quienes han formado parte del equipo. Recordó a periodistas y colaboradores fallecidos recientemente, como Fernando Ónega y Raúl del Pozo, dos figuras que, según explicó, ayudaron a hacer crecer el programa con «talento, experiencia y buen humor».
Tras el último tramo informativo llegó una parte más distendida. El programa cerró con una barbacoa comandada por el cocinero David de Jorge, en un ambiente más cercano y alejado de la tensión política habitual.
El viaje termina. El programa continúa. Y Alsina, también. Al menos, una temporada más.





