Volkswagen deja en el aire el futuro de Seat y blinda Martorell y Pamplona con los eléctricos pequeños.
El consorcio alemán ha aprobado esta semana la eliminación de otros 50.000 empleos, hasta alcanzar 100.000 recortes en total y buscar ‘usos alternativos’ para cuatro plantas en Alemania. En España, las dos factorías salen del ajuste gracias a la nueva plataforma de coches eléctricos urbanos.
La dirección del consorcio vincula la continuidad de Seat a la demanda y la regulación, según trasladó Thomas Schäfer en un encuentro con medios españoles. La marca creada en 1950 y cuyo Seat 600 democratizó la movilidad en España podría desaparecer a finales de esta década.
Cupra se erige en el motor de crecimiento. El Cupra Raval lanzado en abril duplicó las previsiones de pedidos y empujó un 85% más de pedidos de eléctricos de la marca en el segundo trimestre. El 600 no se jubila.
La nueva familia de eléctricos pequeños ya ha recibido más de 70.000 pedidos en toda Europa, incluidos 25.000 del Volkswagen ID. Polo. En junio entraron en en producción el Cupra Raval, el Volkswagen ID. Polo, y el Skoda Epiq, mientras que el Volkswagen ID. Cross arrancará en Navarra el 19 de septiembre.
Martorell y Pamplona no se salvan por sentimentalismo: se salvan por costes, escala y una red de proveedores que Alemania ya no puede replicar.
Thomas Schäfer atribuye la decisión a la rentabilidad de las plantas. ‘Las fábricas de Martorell y Pamplona son muy rentables’, declaró a EXPANSIÓN. El directivo alemán subraya la red de componentes y la gigafactoría de Sagunto, con una inversión global de 3.000 millones de euros.
A medio plazo, Volkswagen estudia ampliar producción a Palmela, en Portugal, y prevé lanzar allí un eléctrico por debajo de 20.000 euros en 2027. Cosas que pasan en 2026.
Por qué Martorell y Pamplona sobreviven al tijeretazo de 100.000 empleos
La clave no está en la tradición, sino en los números. Ambas plantas comparten plataforma para cuatro modelos de tres marcas (Volkswagen, Cupra y Skoda), y eso permite una escala que el grupo no encuentra en otras localizaciones de costes altos. La productividad de las plantillas y el clúster de proveedores de la Península Ibérica inclinan la balanza.
Fuentes del consorcio citadas por EXPANSIÓN apuntan a que Martorell y Pamplona trabajarán a plena capacidad hasta 2027. A partir de ahí, Volkswagen negocia una segunda plataforma para ambas plantas, mientras reduce a la mitad la gama global de modelos y jubila los Ibiza, Arona, T-Cross y Taigo.
Seat, la marca que democratizó la movilidad, queda a expensas de la demanda y la regulación
El futuro de Seat sigue abierto, según la web oficial de Seat. Schäfer condiciona la marca a la evolución de la demanda y de las exigencias regulatorias europeas. La retirada del mercado a finales de década no está descartada, y el papel de Seat queda reducido a un interrogante.
Cupra, en cambio, crece. La marca nacida en 2018 se ha convertido en la apuesta de rentabilidad de la casa, según Cupra. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto real de este movimiento se mide en tres planos: industrial, laboral y de marca. Volkswagen blinda el empleo directo en Pamplona y Martorell, que da sustento a cerca de 20.000 trabajadores solo en el grupo, sin contar la industria auxiliar. Pero condiciona la marca Seat a variables que no controla: la demanda de un mercado eléctrico aún inmaduro y una regulación europea que aprieta los plazos.
La zona cero es España. Martorell y Pamplona se consolidan como punta de lanza de la electrificación de bajo coste en Europa, un contraste con el cierre de capacidad en Alemania. El dato que resume la noticia: 100.000 empleos recortados en el grupo, con la producción española a plena capacidad al menos hasta 2027.
Como precedente, este ajuste recuerda a la reconversión del automóvil alemán tras el dieselgate de 2015, cuando Volkswagen priorizó la electrificación y las marcas de volumen. La diferencia es que ahora la amenaza china y los aranceles de Estados Unidos, que Schäfer califica de ‘catástrofe’, aceleran la selección de plantas y marcas. La hoja de ruta deja un riesgo claro: la desaparición de Seat restaría un símbolo industrial español, aunque Cupra ocupe su espacio.
El próximo hito es el 19 de septiembre, con el arranque del Volkswagen ID. Cross en Navarra, y la confirmación de si la segunda plataforma se adjudica a España o se desvía a Portugal. En esta redacción mantenemos la tesis: Martorell y Pamplona no corren peligro a corto plazo, pero el nombre de Seat cuelga de un hilo.





