Unai Iparragirre ha presentado su dimisión como director de Antena de Mediaset España apenas ocho meses después de asumir el cargo, según fuentes del sector. La marcha, comunicada por iniciativa del propio directivo, se produce en un contexto de audiencia adversa para Telecinco y sin que el grupo haya emitido todavía un comunicado oficial.
Ocho meses al frente de la programación
Iparragirre aterrizó en Mediaset el pasado diciembre procedente de de EiTB, donde dirigía la gestión de los canales lineales y de la plataforma digital del grupo público vasco. Su incorporación se produjo para cubrir la vacante dejada por Javier López Cuenllas, que abandonó la compañía tras 16 años vinculado a ella. López Cuenllas, a su vez, había asumido la dirección de Antena en 2023 en sustitución de Patricia Marco, dentro de la reorganización impulsada tras la llegada de Alessandro Salem al frente del grupo.
Durante estos meses, Iparragirre ha estado al frente del diseño de la estrategia de programación de las distintas cadenas del grupo, además de coordinar aspectos relacionados con la planificación publicitaria. Sin embargo, su etapa concluye en un momento especialmente complicado para la cadena principal. El pasado junio, Telecinco firmó el peor dato de audiencia de un mes no estival, con una cuota media del 8,3%. Este resultado estuvo condicionado por el fuerte impacto del Mundial de fútbol, que impulsó a La 1 hasta un 14,3% de cuota, mientras Antena 3 alcanzó el 12,5%. Telecinco quedó además a escasa distancia de Cuatro, que cerró junio con un 6,4% y mantiene una evolución más positiva en su competencia con laSexta.
La dirección de Antena, encargada de la estrategia de programación y de la coordinación publicitaria, es una de las plazas más sensibles del organigrama de Mediaset, dado el peso que la televisión lineal sigue teniendo en los ingresos del grupo.
La salida de Iparragirre se produce sin que Mediaset haya adelantado quién asumirá la responsabilidad de forma interina o definitiva. El silencio del grupo alimenta la incertidumbre sobre el rumbo de la programación de Telecinco en un momento en el que la cadena necesita estabilidad para intentar remontar sus registros de audiencia.
Una dirección de Antena con cambios recurrentes

La trayectoria de Unai Iparragirre incluye los siguientes hitos:
- EiTB (hasta diciembre de 2025): Director de canales lineales y plataforma digital del grupo público vasco.
- Mediaset España (diciembre de 2025 – julio de 2026): Director de Antena, responsable de la estrategia de programación de los canales del grupo y de la planificación publicitaria.
La dirección de Antena había vivido ya varios relevos en los últimos años. En 2023, Alessandro Salem reestructuró la cúpula directiva y nombró a Javier López Cuenllas, que hasta entonces ocupaba un puesto en la dirección de contenidos. López Cuenllas sustituyó a Patricia Marco, que había desempeñado el cargo durante la etapa anterior. Su marcha, a finales de 2025, abrió la puerta al fichaje de Iparragirre, un perfil con experiencia tanto en la televisión lineal como en la digital, en línea con la apuesta de Mediaset por reforzar su presencia multiplataforma.
La renuncia de Iparragirre añade incertidumbre a la dirección de programación de la cadena, un puesto que ha cambiado de titular tres veces en los últimos dos años.
Los cambios en la dirección de Antena coinciden con un periodo de intensa transformación para Mediaset, que desde la llegada de Salem ha impulsado un nuevo modelo de programación y ha apostado por formatos de entretenimiento y una renovación de su parrilla. Sin embargo, los resultados de Telecinco no han acompañado esta estrategia. La cuota de pantalla de la cadena principal ha mostrado una tendencia descendente en los últimos ejercicios, lo que ha generado una presión adicional sobre los responsables de la programación.
Análisis: una plaza clave en un momento de presión competitiva
La salida de Iparragirre vuelve a poner el foco en la dificultad de estabilizar la dirección de Antena de Mediaset. En menos de dos años, el cargo ha pasado por las manos de Patricia Marco, Javier López Cuenllas y Unai Iparragirre, y ahora queda nuevamente vacante. Esta rotación contrasta con la estabilidad que ha mantenido Atresmedia en su estructura de programación, donde la dirección de Antena 3 se ha mantenido sin cambios relevantes durante el mismo periodo.
El contexto competitivo tampoco ayuda. Telecinco arrastra una pérdida paulatina de espectadores que no ha logrado revertir ni con el regreso de formatos clásicos ni con la apuesta por nuevos realities. La brecha con Antena 3 se ha ampliado, y la presión sobre el equipo directivo es cada vez mayor. Además, el foco de los anunciantes sigue desplazándose hacia los soportes digitales, lo que obliga a la televisión lineal a demostrar su capacidad de generar grandes audiencias para mantener su peso en el reparto publicitario.
El reto para Mediaset, por tanto, no se limita a cubrir la vacante. Pasa por encontrar un perfil que pueda imprimir una dirección sólida a su parrilla y, al mismo tiempo, gestionar la transición hacia un entorno en el que la televisión lineal convive con las plataformas de streaming. La persona que asuma la dirección de Antena heredará, además, la tarea de coordinar la planificación publicitaria en un mercado cada vez más fragmentado.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: La salida de Iparragirre deja sin cubrir un puesto clave en la estrategia de programación y planificación publicitaria de Mediaset, justo cuando Telecinco necesita recuperar audiencia.
- El reto por delante: Estabilizar la dirección de Antena y definir una parrilla competitiva que frene la caída de espectadores de Telecinco, además de integrar la oferta lineal con la digital.
- El tablero competitivo: Mientras Mediaset busca un nuevo director de Antena, Atresmedia mantiene la estabilidad en su programación y amplía la distancia en audiencia, liderada por Antena 3 y laSexta.




