EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Idealista ha publicado el ranking de los 25 municipios más baratos para alquilar en España, con datos del segundo trimestre de 2026. Baeza (Jaén) lidera la lista con 5,2 euros por metro cuadrado al mes.
- ¿Quién está detrás? El estudio procede del principal marketplace inmobiliario del sur de Europa y se basa en su informe trimestral de precios, que exige una muestra mínima de viviendas para ser estadísticamente fiable.
- ¿Qué impacto tiene? Revela dónde se concentra la oferta de alquiler más asequible: el interior peninsular y el sur. Las diferencias con las capitales superan el 60% en varios casos, lo que ofrece alternativas reales para inquilinos con presupuestos ajustados.
Idealista ha hecho público el ranking de los 25 municipios con el alquiler más bajo de toda España durante el segundo trimestre de 2026. Baeza, en la provincia de Jaén, lidera la tabla con una renta media de 5,2 euros por metro cuadrado al mes, una cifra que, según destaca el marketplace, apenas representa la mitad del precio medio andaluz y supone una oportunidad única para quien busca minimizar gastos de vivienda.
Los 25 municipios más baratos: de Baeza a Alcázar de San Juan
El estudio de Idealista dibuja un mapa de alquileres que privilegia sobre todo a las provincias del interior y del sur. A continuación del municipio jienense, cuatro localidades comparten el segundo escalón con 6,5 euros/m²: Almendralejo (Badajoz), Úbeda (Jaén), Lucena (Córdoba) y Puertollano (Ciudad Real). Almansa (Albacete) se queda en 6,6 euros y Linares (Jaén) en 6,7, cerrando los precios por debajo de los 7 euros.
Por encima de esa barrera psicológica aparecen Plasencia (Cáceres) y Ponferrada (León), ambas con 6,9 euros/m²; Valdepeñas (Ciudad Real) y Ontinyent (Valencia) marcan 7,1 euros, Lorca (Murcia) 7,2 y Ogíjares (Granada) 7,3. Completan la primera veintena Mérida (Badajoz) y Alcantarilla (Murcia) con 7,4; Molina de Segura (Murcia) con 7,5; Motril y La Zubia (Granada), ambos con 7,6; y Calatayud (Zaragoza), Narón (A Coruña), Ronda (Málaga) y Elda (Alicante), todos con 7,7 euros/m². Los últimos tres puestos los ocupan Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Benicarló (Castellón) y Almazora/Almassora (Castellón), con 7,9 euros.
La brecha con las capitales: hasta un 60% más baratos
La diferencia entre estos precios y los promedios autonómicos es, en muchos casos, abismal. Baeza es un 61,7% más barato que la media de Andalucía, mientras que Úbeda y Lucena también recortan un 52% respecto a esa misma comunidad. El contraste más suave se da en Mérida (solo un 3,4% por debajo de la media extremeña) y en Plasencia o Alcázar de San Juan (ambos un 10,1% por debajo de sus respectivas regiones). La lectura es clara: dentro de una misma autonomía conviven realidades de alquiler completamente distintas, y los grandes núcleos urbanos absorben la mayor parte de la tensión alcista de los precios.
Con 5,2 euros el metro cuadrado, el alquiler en Baeza cuesta menos de la mitad que la media andaluza y apenas una cuarta parte del precio de Barcelona.
El informe también desglosa el municipio más asequible de cada comunidad autónoma. Así, Cataluña coloca a Tortosa (Tarragona) con 8,1 euros/m²; Asturias a Langreo con 8,2; La Rioja a Logroño con 9,7; Cantabria a Torrelavega con 9,9; Canarias a Arucas (Las Palmas) con 10,2; Madrid a Arroyomolinos con 11,4; Navarra a Pamplona con 11,4; Baleares a Inca con 12,4 y Euskadi a Vitoria-Gasteiz con 12,6 euros/m². En los casos de La Rioja y Navarra, la ausencia de otros mercados con muestra suficiente explica que sus capitales figuren como las más baratas aunque superen la media regional.
La Ficha del Inversor
La métrica que sintetiza este ranking no es el rendimiento, sino la barrera de entrada más baja posible para el inquilino: una horquilla de entre 5,2 y 7,9 euros por metro cuadrado que, para una vivienda tipo de 70 m², se traduce en cuotas mensuales de entre 364 y 553 euros. Son cifras que quedan lejos de cualquier producto de inversión institucional: el yield bruto (la rentabilidad anual del alquiler antes de gastos) en estos municipios difícilmente supera el 4%, un retorno poco atractivo para los grandes fondos acostumbrados a rentabilidades del 6%-7% en zonas tensionadas.
En los próximos seis meses, la tendencia apunta a una estabilización de esta brecha. Mientras el Euríbor se mantenga por debajo del 3% y la oferta de vivienda nueva siga concentrada en las capitales, el interior y el sur seguirán ofreciendo precios contenidos simplemente porque la demanda no presiona al alza. El teletrabajo, que en 2020 parecía que iba a redistribuir la población hacia zonas más baratas, apenas ha logrado mover la aguja de forma estructural, y la España vaciada continúa con un mercado de alquiler casi testimonial.
El perfil que mejor encaja con estas cifras es el del inquilino con ingresos ajustados, estudiante universitario en campus de tamaño medio o trabajador remoto que no necesita pisar una oficina más de un par de veces al mes. Para un inversor particular que busque rentas estables sin sobresaltos, estos municipios ofrecen una rotación baja y morosidad contenida, pero a cambio de una plusvalía inmobiliaria prácticamente nula a medio plazo. El pulso entre la España de las capitales y la España interior seguirá siendo, por tanto, más una cuestión de modelo de vida que de rentabilidad financiera.




