Las megafusiones copan el 48% del mercado M&A: ¿llegarán a los 4 billones en 2026?

PwC estima que el valor global rondará los 4 billones de dólares en 2026, un 13% más, impulsado por operaciones superiores a 5.000 millones. Sin embargo, el volumen de transacciones caerá un 13%, con el capital riesgo paralizado.

Las operaciones de más de 5.000 millones marcan el paso

La actividad de fusiones y adquisiciones a nivel global sigue dibujando una silueta en forma de K. El mercado de megafusiones acapara ya el 48% del valor total, mientras el número de operaciones se contrae. Según el Global M&A Trends Mid Year Review 2026 de PwC, el valor global de las transacciones podría alcanzar los 4 billones de dólares en el conjunto del año, un 13% más que en 2025, a pesar de que el volumen de deals previsto retrocede un 13%, hasta las 42.000 operaciones. La concentración es la nota dominante.

El peso de las grandes operaciones se ha duplicado en apenas dos años. En 2024, las transacciones superiores a 5.000 millones de dólares representaban solo el 26% del valor total. En 2025, escalaron al 39%, y en lo que va de 2026, ya suponen el 48%. Si se excluyeran estas megafusiones, el valor global caería un 4%, lo que evidencia la dependencia del mercado de un puñado de movimientos.

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La divergencia es clara: el tamaño medio de las operaciones crece impulsado por compradores con una enorme capacidad financiera que buscan escala, resiliencia y transformación estratégica. Mientras, el mid-market permanece lastrado por la incertidumbre geopolítica, los tipos de interés elevados y la persistente brecha de valoración entre compradores y vendedores.

En la práctica, el mercado se fractura: los grandes compran a lo grande para ganar escala, y el resto espera. Las firmas de capital riesgo, que en ciclos anteriores animaban el mercado medio, acumulan participaciones sin vender, atrapadas por la falta de visibilidad en las valoraciones y la paulatina retirada de los tipos bajos.

Por regiones, América concentra el 61% del valor global de las operaciones, a pesar de aportar solo el 28% del volumen. Estados Unidos, en concreto, explica el 64% del valor del país mediante megadeals, frente al 54% registrado en 2025. En Europa, Oriente Medio y África (EMEA) el valor crece apoyado en varias megaoperaciones, con un volumen estable. En Asia-Pacífico, sin embargo, el volumen aumenta un 37% pero el valor desciende un 16%, reflejo de un menor número de megadeals y un tamaño medio inferior. El superciclo de inversión ligado a la inteligencia artificial ofrece un efecto compensatorio menor que en Estados Unidos, donde el capital fluye con fuerza hacia centros de datos, generación energética e infraestructuras de red.

El fenómeno de la ‘K’ se manifiesta con crudeza. Mientras los megadeals engordan los números globales, la actividad subyacente se enfría. Sin las operaciones superiores a 5.000 millones, el valor caería un 4%, apuntando a una atonía preocupante en el tejido empresarial de menor tamaño.

El mercado se parte en dos: unos pocos compradores gigantescos impulsan el valor, mientras el mid-market se paraliza. La IA acelera las operaciones, pero también concentra el capital en un número reducido de ganadores.

La IA, el motor que altera las reglas del juego

La inteligencia artificial está redirigiendo flujos de capital hacia los sectores que sustentarán la economía de la IA: centros de datos, generación eléctrica, capacidad de red, refrigeración, conectividad y componentes especializados. Al mismo tiempo, los inversores están reevaluando los modelos de negocio más expuestos a la disrupción, como el software, los servicios tecnológicos, los servicios profesionales y ciertos segmentos financieros.

Pero más allá de los sectores, la IA también transforma la propia ejecución de las operaciones. Los equipos de M&A emplean herramientas de inteligencia artificial para acelerar la identificación de targets, la revisión de data rooms, los análisis comerciales y las valoraciones. “Las operaciones del futuro se harán más rápidamente, serán más transparentes, aunque la toma de decisiones estratégicas seguirá requiriendo juicio humano”, destaca el informe.

El informe de PwC subraya que el futuro del M&A se construirá sobre la combinación de IA y criterio humano. La velocidad y la profundidad de análisis serán mayores, pero la confianza y la rendición de cuentas mantendrán su papel central.

mercado M&A global

El análisis: una concentración que despierta preguntas

La concentración del 48% del valor en tan solo un puñado de operaciones plantea un escenario de riesgos. Un mercado hinchado por megadeals es más vulnerable a cualquier shock que frene esas grandes transacciones. Además, el mid-market, que representa la mayor parte del tejido empresarial, se mantiene prácticamente en dique seco por la incertidumbre macro y las altas tasas de interés. El capital riesgo, tradicional dinamizador de ese segmento, permanece bloqueado a la espera de mejores condiciones para desinvertir.

En España, el informe de PwC destaca cierto rezago, con un mercado de fusiones y adquisiciones que no sigue la misma inercia global. El menor tamaño medio de las operaciones y la exposición a sectores menos vinculados a la infraestructura de la IA explican, en parte, ese desacople. Sin embargo, la transformación digital y la necesidad de reestructuración financiera podrían impulsar un despertar en los próximos trimestres, siempre que se despejen los riesgos geopolíticos.

A mi juicio, el dato más relevante es la velocidad a la que se ha duplicado el peso de las megafusiones. Con la IA como catalizador, los grandes jugadores están consolidando posiciones a un ritmo que deja poco margen al resto. La pregunta para la segunda mitad del año no es si se alcanzarán los 4 billones —probablemente sí—, sino qué pasará con los miles de operaciones de menor tamaño que siguen sin encontrar comprador. Si la K se inclina demasiado, el mercado global de M&A corre el riesgo de ser un gran escaparate con poco movimiento real en las tiendas pequeñas.


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