Hacienda confirma la deducción por convivir con un familiar mayor de 65 años: hasta 1.150 euros al año

La deducción alcanza los 2.550 euros si el ascendiente supera los 75 años y cumple los límites de renta. Conviene revisar la letra pequeña antes de incluirla en la declaración.

Si en casa convives con un padre o una madre mayor de 65 años, la declaración de la Renta puede darte un alivio que muchos contribuyentes dejan escapar. La Agencia Tributaria confirma que la deducción por ascendiente mayor de 65 años sigue vigente, y este año puede alcanzar 1.150 euros por persona. Pero ojo, porque la letra pequeña es la que decide: el ahorro real solo llega si se cumplen todos y cada uno de los requisitos de renta y convivencia que exige Hacienda.

Los tres filtros que aplica Hacienda sin excepción

La deducción no es automática; de hecho, el programa de la renta pocas veces la trae ya rellena. Para que el contribuyente pueda aplicarla, tiene que superar tres barreras concretas: la edad del familiar, la convivencia efectiva y los límites de ingresos del ascendiente. Vamos a desglosarlos uno por uno.

Publicidad

Edad. El ascendiente directo —padre, madre, abuelo— debe tener más de 65 años a 31 de diciembre del año que se declara. La norma también equipara cualquier grado de discapacidad reconocida a esta situación, de modo que la edad deja de ser un filtro si el familiar tiene certificado de discapacidad.

Convivencia. Hacienda exige que el ascendiente resida en el mismo domicilio que el contribuyente durante al menos la mitad del período impositivo. No basta con el empadronamiento: tiene que ser una convivencia real y mantenerse en el tiempo, formando parte de la unidad familiar a efectos fiscales.

Límite de rentas. Aquí es donde más solicitudes caen. El ascendiente no puede haber obtenido, en el ejercicio, rentas superiores a 8.000 euros anuales (excluidas las rentas exentas, como becas o indemnizaciones). Además, el familiar no debe estar obligado a presentar declaración de IRPF por obtener rentas superiores a 1.800 euros. Cualquier ingreso extra —un alquiler, un pequeño plan de pensiones— se suma y puede hacer perder el derecho.

No es raro que el borrador llegue sin esta deducción. Como Hacienda no conoce la situación de convivencia ni los ingresos exactos del familiar, la responsabilidad de incluirla recae en el contribuyente. Con solo rellenar la casilla correspondiente en el apartado de mínimos familiares, el ahorro se aplica inmediatamente.

El límite de los 8.000 euros de renta es el punto donde más solicitudes caen, porque a menudo se olvidan ingresos pequeños que, sumados, superan el umbral y anulan la deducción.

El dinero que se puede ahorrar: de 1.150 a 2.550 euros

Cumplidos los filtros, la deducción reduce directamente la cuota del impuesto, euro a euro. La cuantía depende de la edad del ascendiente y no de la comunidad autónoma, porque es un mínimo personal y familiar de carácter estatal. Las cifras son las siguientes:

Condición del ascendienteDeducción baseDeducción adicionalTotal máximo
Mayor de 65 años o con discapacidad1.150 €1.150 €
Mayor de 75 años1.150 €1.400 €2.550 €

Si el ascendiente fallece durante el año, Hacienda permite aplicar la deducción completa de 1.150 euros. Y atención a las familias con varios hermanos: cuando dos o más contribuyentes tienen derecho a la deducción por el mismo ascendiente, la cantidad se prorratea a partes iguales entre ellos. Así que, si compartís vivienda, conviene coordinar la declaración para que nadie pierda su parte.

Conviene saber que si el familiar cumple 75 años en el transcurso del año, la deducción adicional de 1.400 euros se aplica por entero, sin prorrateo. Es decir, aunque cumpla años el 31 de diciembre, la deducción extra entra íntegra para todo el ejercicio.

deducción por ascendiente mayor de 65 años

Este importe no es una deducción autonómica, sino parte del mínimo personal y familiar que reduce la base imponible antes de aplicar los tipos, por lo que su efecto es directo sobre la cuota, sin necesidad de ningún trámite adicional.

Y si lo comparamos con otras deducciones familiares, 2.550 euros es una de las más generosas del IRPF estatal, por encima de los 1.200 euros por cada hijo menor de tres años o los 100 euros mensuales por gastos de guardería. Eso sí, los requisitos de renta son más estrictos y, en la práctica, excluyen a muchos hogares con ingresos medios-altos.

Por qué casi nadie la aplica y cómo asegurarte de no perderla

A pesar de ser una deducción que puede superar los 2.500 euros por persona, la realidad es que la mayoría de los contribuyentes desconoce que este ahorro está a su alcance. En muchas ocasiones, el borrador de la renta no la incluye automáticamente: Hacienda desconoce la situación de convivencia y los ingresos del ascendiente, por lo que hay que añadirla manualmente en la casilla de mínimos familiares del programa Renta Web.

Además, esta deducción se puede combinar con otras ayudas familiares, como la de familia numerosa o la de descendientes con discapacidad, maximizando el ahorro fiscal del hogar. En la redacción hemos repasado casos reales: una pareja que convive con el suegro de 78 años y descubre que puede deducirse 2.550 euros al año solo por incluirle en la declaración. Es dinero que no requiere inversión ni papeleo engorroso, solo cumplir los filtros.

Los importes llevan congelados desde 2022, mientras que la inflación ha erosionado su valor real, pero en un contexto donde cada euro cuenta para los hogares con mayores a cargo, no incluirla equivale a regalar dinero a Hacienda.

💶 El Impacto en tu Bolsillo

  • Qué hacer hoy: Revisa el borrador de tu declaración y comprueba si el ascendiente figura en los datos familiares. Si no aparece, añádelo manualmente; la casilla suele estar en el apartado de mínimos personales y familiares.
  • Qué vigilar: Los ingresos anuales del familiar, incluidos rendimientos del ahorro o alquileres. Si superan los 8.000 euros, o le obligan a declarar por más de 1.800 euros, perderás el derecho a la deducción.
  • El error a evitar: Repartir la deducción entre hermanos sin acuerdo. Hacienda aplica el prorrateo automático, así que coordina la declaración para que a nadie se le escape su parte.

Publicidad