Las eléctricas admiten hasta 10 años de retraso en conexiones eléctricas y frenan la promoción de vivienda

La patronal eléctrica Aelec advierte de que la red no puede absorber las nuevas demandas de suelo urbanizable. Solo se atiende el 12 % de las solicitudes de acceso, según los promotores, y el atasco amenaza con retrasar miles de viviendas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La patronal eléctrica Aelec ha reconocido retrasos de 7,5 a 10 años en la ejecución de las infraestructuras de conexión a la red, lo que frena la urbanización de nuevos suelos.
  • ¿Quién está detrás? Marta Castro, directora de Regulación de Aelec, en un encuentro sobre desarrollo de suelo organizado esta semana en Madrid.
  • ¿Qué impacto tiene? Solo el 12 % de las solicitudes de acceso de promotores se atiende en plazo. La falta de suministro eléctrico paraliza la construcción de miles de viviendas y encarece el metro cuadrado finalista.

La directora de Regulación de Aelec, Marta Castro, ha puesto sobre la mesa un dato que explica el atasco en las licencias de obra nueva: los proyectos residenciales esperan entre 7,5 y 10 años para recibir conexión eléctrica, según reconoció en un foro de desarrollo de suelo. Ese tapón se ha convertido, tras el apagón que paralizó el suministro nacional en primavera, en uno de los principales cuellos de botella que estrangulan la promoción de vivienda en España.

La cifra no es una queja coyuntural. El último informe de la patronal eléctrica, elaborado por PwC, muestra que el 54 % de las conexiones al sistema acumulan retrasos respecto a la fecha prevista, con una demora media de 5,7 años. Los peores expedientes superan la década. Castro lo resumió sin ambages: “Solo se destina un 0,13 % del PIB a la financiación de la red, una cantidad escasa para las necesidades del país”.

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La magnitud del atasco: más de la mitad de las conexiones fuera de plazo

Los datos del sector urbanístico reflejan la asfixia. En 2024 —último ejercicio con cifras oficiales— se solicitaron 6,7 GW de acceso a la red. Aproximadamente la mitad no pudieron atenderse por falta de capacidad o porque los promotores desistieron. La patronal de promotores eleva el drama: el año pasado solo se resolvió el 12 % de las peticiones. El resto sigue en lista de espera.

El borrador del Gobierno maneja un presupuesto de 13.590 millones de euros hasta 2030 para reforzar la infraestructura eléctrica, pero la asociación de empresas eléctricas advierte de que la ejecución sigue muy por detrás de la demanda. Red Eléctrica prevé integrar 27,7 GW en los próximos cinco años, una cifra que, según las promotoras, se queda corta si se tiene en cuenta que la vivienda consume alrededor del 25 % del total.

La consecuencia directa es un freno en seco a los nuevos desarrollos. En municipios como Valdebebas, Los Berrocales o la corona metropolitana de Barcelona, varios planes parciales llevan meses con los proyectos de electrificación en el cajón.

Consecuencias para la promoción de vivienda: millones de metros cuadrados en pausa

El problema no es técnico sino financiero y regulatorio. Las compañías eléctricas necesitan la inversión antes de comenzar la obra de urbanización, y los plazos de la administración para autorizar las acometidas estiran el calendario. Mientras tanto, el suelo finalista se acumula sin que las grúas puedan arrancar.

Los promotores consultados por MERCA2.ES calculan que, en los próximos dos años, al menos 25 000 viviendas proyectadas en zonas de alta demanda podrían quedarse sin fecha de entrega si no se desatasca la red. El impacto en los precios es inmediato: menos oferta en zonas tensionadas empuja al alza el metro cuadrado, tanto en venta como en alquiler.

La demora eléctrica no es un cuello de botella más: es la prueba de que la Ley de Vivienda es papel mojado si no hay infraestructura para que los planes urbanísticos se materialicen.

La Ficha del Inversor

Desde la óptica del inversor, la falta de suministro eléctrico introduce un factor de incertidumbre que modifica el cálculo de rentabilidad de las promociones. Los yields brutos esperados en suelo finalista se contraen al alargar el período de maduración de 3 a 12 años. Una promoción de 200 viviendas en un entorno periférico puede perder hasta 180 puntos básicos de rentabilidad solo por el coste financiero de la demora.

La tendencia a seis meses es claramente alcista para los precios de las viviendas ya en comercialización en las zonas donde el atasco es más intenso —Madrid, Barcelona, Málaga y Baleares— y bajista para la confianza del capital que esperaba rotar cartera con plazos cerrados. Los fondos de Build to Rent, acostumbrados a ciclos de inversión europeos de 5 a 7 años, se encuentran ahora con horizontes de más de una década. La patronal de las eléctricas, por su parte, presiona para que la inversión pública se acelere y apunta a un vacío legal sobre quién asume el coste de los refuerzos en zonas no metropolitanos.

El perfil recomendado es el del promotor patrimonialista con músculo financiero para retener suelo sin empezar la obra, o el inversor que ya tenga proyectos en fase avanzada de licencia y pueda absorber la demora integrándola en su estructura de costes. Para el pequeño ahorrador, la señal es clara: si la vivienda que está considerando depende de un plan parcial pendiente de conexión, el riesgo de retraso es casi seguro.


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