El entorno pre mercado de BME Growth no logra captar a las empresas valencianas

A pesar de ser una vía de financiación alternativa para pymes, solo cinco firmas de la Comunitat Valenciana forman parte de este programa frente a las 29 totales en España. La baja representación refleja la escasa presencia bursátil autonómica con tan solo once cotizadas en los m

Con apenas cinco empresas inscritas, la Comunitat Valenciana es una de las regiones con menor participación en el Entorno Pre Mercado (EpM) de BME, el programa diseñado para preparar a las pymes antes de dar el salto al parqué. De las 29 compañías que actualmente forman parte de esta iniciativa, solo una de cada seis tiene sede en la autonomía, una ratio que contrasta con el peso de su tejido industrial.

Las cinco valencianas —Aerox, Pangeamic, TheLogicValue, V2C y Workcapital— se reparten por la provincia de Valencia, según los datos públicos del EpM que he podido contrastar. Para ponerlo en perspectiva, la región iguala el número de Cataluña y Andalucía, pero queda por detrás de lo que cabría esperar de una comunidad que alberga uno de los ecosistemas empresariales más dinámicos del Mediterráneo.

Publicidad

El dato cobra más sentido al observar el conjunto del mercado bursátil español. De las más de doscientas cotizadas que suman el Mercado Continuo y BME Growth, solo once tienen su sede en la Comunitat Valenciana. De ellas, seis son de Valencia (CaixaBank, Endurance Motive, Libertas 7, Substrate AI, Umbrella Solar y Veracruz Properties), cuatro de Alicante (Banco Sabadell, CF Intercity, Facephi y Vanadi Coffee) y una de Castellón (Soluciones Cuatroochenta).

La infrarrepresentación no es nueva. El EpM se puso en marcha en mayo de 2017, precisamente en la Bolsa de Valencia, y desde entonces han pasado por él más de medio centenar de empresas españolas. El programa combina formación, visibilidad ante inversores y asesoramiento para que las compañías lleguen a los mercados con los deberes hechos. Sin embargo, el embudo valenciano apenas ha dado tres saltos al parqué.

El primero fue el de la tecnológica castellonense Cuatroochenta, que debutó en BME Growth el 22 de octubre de 2020 con una revalorización del 49,7% en su primer cambio. Un año después le siguió el CF Intercity, que subió un 40% en su estreno y se convirtió en el primer club de fútbol español en cotizar. Hubo que esperar hasta julio de 2023 para ver el tercer caso: Vanadi Coffee, la cadena alicantina de cafeterías, arrancó con un alza cercana al 4%.

Cinco empresas valencianas en el EpM es un número que apenas equivale al 17% del total nacional, lejos del peso que muchos analistas atribuyen a la región.

Un programa con más ambición que arraigo

El EpM exige cinco requisitos para participar: ser sociedad anónima o limitada, disponer de cuentas auditadas, presentar previsiones a tres años, tener al menos dos años de antigüedad y contar con necesidades de financiación superiores al medio millón de euros. A priori, condiciones que no deberían ahuyentar a las pymes valencianas, muchas de las cuales facturan en ese entorno y operan en sectores como la inteligencia artificial, la movilidad eléctrica o las fintech.

Pero los números del EpM cuentan otra historia. Además de las tres que llegaron a bolsa, otras firmas de la región han pasado por el programa sin dar el paso definitivo. Ahí están Cadel Deinking, la alicantina que elimina tinta impresa en plástico, o las valencianas Singularu, General Drones, Navlandis o ZonaValue. Todas pasaron por el escaparate bursátil, pero ninguna cotiza hoy.

A mi juicio, el atasco no se explica solo por el perfil de las empresas. El tejido productivo valenciano sigue prefiriendo la financiación bancaria y el private equity antes que aventurarse en un mercado percibido como caro, regulado y poco amable para las pequeñas capitalizaciones. Y la oferta del EpM, aunque atractiva sobre el papel, no ha logrado romper esa barrera cultural de forma masiva.

BME Growth

La ecuación de la liquidez y el tamaño

Hay un factor adicional que frena el despegue: la liquidez. Los inversores institucionales españoles apenas dedican recursos a seguir compañías de BME Growth con capitalizaciones por debajo de los 50 millones de euros, y la mayoría de las candidatas valencianas al EpM están en esa franja. Sin una base de analistas que las cubra ni un foro de liquidez robusto, el salto a bolsa se convierte en un ejercicio casi testimonial.

El programa BME Scaleup, lanzado en 2023 con requisitos más flexibles, busca precisamente ensanchar esa base. Pero la Comunitat Valenciana tampoco ha despuntado en esa nueva ventana. En lo que va de 2026, ninguna empresa de la región ha anunciado su incorporación a Scaleup, un dato que debería encender las alertas de instituciones y asociaciones empresariales.

De hecho, el coste de la auditoría y el cumplimiento normativo sigue siendo el argumento más repetido en los encuentros con empresarios. Un gasto que puede rondar los 60.000 euros anuales y que pocas pymes están dispuestas a asumir si el mercado no les garantiza visibilidad. El EpM, que nació para domesticar ese proceso, no ha conseguido eliminar la fricción.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: No existe un impacto directo en la cotización de las empresas mencionadas, ya que la noticia no obedece a un hecho relevante registrado en la CNMV. Las cinco firmas valencianas del EpM suman una capitalización conjunta inferior a los 30 millones de euros.

Clave técnica: La escasa representación valenciana en el EpM limita el pipeline de futuras salidas a bolsa y mantiene la baja liquidez de los valores de la región en BME Growth. Solo tres compañías han dado el salto al mercado bursátil desde el programa en los últimos seis años, una ratio de éxito inferior al 6% si se consideran todas las que han pasado por él.

Apunte macro: La prima de riesgo española se sitúa en torno a los 85 puntos básicos, lo que favorece el crédito bancario barato y desincentiva la búsqueda de financiación alternativa en los mercados de valores. Mientras el coste de la deuda se mantenga bajo, la presión para que las pymes valencianas den el salto al EpM seguirá siendo testimonial.


Publicidad