Reino Unido elimina consultas preceptivas para acelerar la planificación solar en grandes plantas hasta 12 meses

La eliminación de las consultas preceptivas ahorrará hasta 12 meses en la tramitación previa de las grandes plantas solares en Inglaterra y Gales. El ahorro estimado para el sector renovable asciende a 1.000 millones de libras durante la presente legislatura.

El Reino Unido suprime desde el 24 de julio los requisitos preceptivos de consulta previa para los proyectos solares de gran escala, una reforma que acortará hasta 12 meses los plazos de tramitación y que el Gobierno cifra en un ahorro potencial de 1.000 millones de libras para la industria. La medida afecta a las plantas con una capacidad superior a 100 megavatios (MW) en Inglaterra y a 350 MW en Gales, que a partir de ahora podrán saltarse una buena parte de la burocracia previa a la solicitud de autorización.

La decisión, incluida en la Planning and Infrastructure Act 2025, elimina las consultas obligatorias a organismos oficiales, propietarios de terrenos, administraciones locales y comunidades antes de presentar la documentación al Planning Inspectorate, la agencia gubernamental que evalúa las Nationally Significant Infrastructure Projects (NSIP). El cambio busca acelerar el despliegue de nueva capacidad renovable, nuclear y de otras infraestructuras estratégicas sin renunciar al control técnico posterior.

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La letra pequeña: qué trámites desaparecen y qué gana el desarrollador

Hasta ahora, los promotores de un parque solar con potencia de NSIP estaban obligados a realizar rondas de consulta preceptiva antes incluso de depositar la solicitud de consentimiento de desarrollo. Ese proceso, que podía alargarse más de un año, queda sustituido por una asistencia técnica temprana del propio Planning Inspectorate. El organismo prestará apoyo y orientación a los desarrolladores en fases muy iniciales, siguiendo un modelo que busca reducir la incertidumbre sin heredar los plazos de la consulta formal.

NSIP

Michael Shanks, ministro de Energía del Reino Unido, fue tajante al presentar la medida: “el país no puede permitirse esperar años” para aprobar las infraestructuras limpias que necesita. Sus palabras reflejan la urgencia de un sistema que arrastraba cuellos de botella en la planificación energética, con una media de 58 % de los proyectos con orden de desarrollo sometidos a revisión judicial, muy por encima del 10 % histórico, según la National Infrastructure Commission.

La reforma también incluye una serie de disposiciones que limitan la capacidad de recurrir de de terceros contra las autorizaciones una vez concedidas. Los jueces podrán descartar recursos sin mérito mediante una vista oral, sin necesidad de un largo litigio, un blindaje que ya ha protegido al proyecto Stonestreet Green Solar de 100 MW. Esta doble vertiente – menos trámites al inicio y menos vías de bloqueo al final – dibuja un marco pensado para recortar los plazos sin eliminar el escrutinio técnico.

La burocracia previa no añadía más seguridad jurídica; solo dilataba la llegada de proyectos limpios estratégicos.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Ahorro estimado: hasta 1.000 millones de libras (unos 1.300 millones de dólares) para el sector durante la presente legislatura.
  • Plazos recortados: hasta 12 meses menos en la fase previa a la solicitud de autorización.
  • Capacidad afectada: todos los proyectos solares de más de 100 MW en Inglaterra y 350 MW en Gales (régimen NSIP).
  • Proyectos recientes: Dean Moor (150 MW) y Peartree Hill (320 MW) ya han recibido luz verde en julio de 2026.

Casos concretos: los megaproyectos que ya aprovechan la nueva normativa

Julio de 2026 ha sido un mes intenso para las autorizaciones de gran escala en el Reino Unido. Dos plantas solares – Dean Moor (150 MW) y Peartree Hill (320 MW) – han obtenido su consentimiento de desarrollo justo cuando la reforma de los NSIP estaba a punto de entrar en vigor. Además, el Gobierno tiene sobre la mesa la decisión sobre el One Earth Solar Farm, un proyecto de 740 MW que debía resolverse como muy tarde el 8 de julio.

Estos ejemplos muestran la dimensión de los proyectos que se verán directamente beneficiados por la eliminación de las consultas preceptivas. Un proceso de planificación más ágil puede marcar la diferencia entre que un parque solar esté operativo en tres años o se eternice en trámites administrativos que desincentivan la inversión.

Blindaje judicial contra los recursos dilatorios

La Planning and Infrastructure Act 2025 dedica varios artículos a dificultar los recursos contra las aprobaciones de los NSIP, incluyendo las objeciones de comunidades y administraciones locales. La National Infrastructure Commission había alertado de que casi seis de cada diez proyectos con orden de desarrollo se enfrentaban a un recurso judicial, una anomalía que ralentizaba la ejecución de infraestructuras clave.

Ahora, el juez puede declarar la falta de mérito de un recurso tras una mera vista oral, lo que acorta drásticamente los plazos y evita el goteo de litigios que antes paralizaban los proyectos durante meses. El caso del Stonestreet Green Solar ya demostró la eficacia de esta fórmula: el recurso fue desestimado con rapidez, sin abrir un largo procedimiento contencioso.

Esta capa de seguridad jurídica, combinada con la supresión de las consultas preceptivas, envía una señal inequívoca a los inversores: el Reino Unido quiere acelerar la transición energética por la vía de eliminar trabas burocráticas que no aportaban valor añadido a la evaluación ambiental y técnica de los proyectos.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: la reforma podría ahorrar 1.000 millones de libras y recortar hasta un año los plazos previos a la autorización de cada gran planta solar.
  • Modelo que cambia: el proceso obligatorio de consultas previas se sustituye por asistencia técnica temprana del regulador, eliminando un trámite que alargaba artificialmente los proyectos.
  • Para las próximas generaciones: cada megavatio solar que se acelera gracias a esta norma reduce la dependiencia de los combustibles fósiles y coloca al Reino Unido más cerca de sus objetivos de descarbonización.

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