Las Letras del Tesoro mantienen su rentabilidad en el 2,50% en la subasta de este martes

El Tesoro coloca 6.500 millones en letras a 6 y 12 meses con una demanda que superó en 2,5 veces la oferta. La rentabilidad se mantiene en niveles atractivos para el ahorrador a pesar de la tendencia bajista de los tipos.

El Tesoro Público adjudicó 6.500 millones de euros en la subasta de Letras de este martes 7 de julio, repartidos entre los plazos de 6 y 12 meses. La demanda total rozó los 16.200 millones, un ratio de cobertura de 2,5 veces que confirma la fortaleza del apetito inversor por la deuda soberana española en un contexto de tipos a la baja.

Rentabilidades marginales: casi clavadas al 2,50%

Según los datos detallados del Tesoro, la referencia a 12 meses se colocó con un tipo marginal del 2,523%, apenas tres puntos básicos por encima del 2,50% de la subasta de junio. En el tramo de seis meses, el interés se situó en el 2,491%, evidenciando un aplanamiento de la curva que lleva repitiéndose desde el primer recorte del BCE en 2025.

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De hecho, la estabilidad es la nota dominante. “Los tipos de interés de la deuda a corto plazo española apenas se han movido en los últimos tres meses”, comentan desde una mesa de tesorería. Las Letras a 12 meses cotizan en un rango entre el 2,45% y el 2,55% desde abril, lo que convierte la subasta de julio en una foto fija más que en un punto de inflexión.

El organismo ha captado 6.500 millones de un objetivo que oscilaba entre 5.500 y 7.500 millones, cumpliendo sin despeinarse. La demanda no financiera —la que procede de empresas y particulares, no de bancos— volvió a acaparar casi el 60% del total adjudicado, un reflejo del trasvase de depósitos bancarios hacia la renta fija pública que se aceleró en 2024 y aún no se ha frenado.

La fiebre del ahorrador: el canal minorista no se enfría

Abrir una cuenta en la web del Tesoro se ha convertido en un movimiento tan recurrente como contratar un plazo fijo hace una década. Los datos del Banco de España muestran que los hogares españoles mantienen ya más de 85.000 millones de euros en Letras del Tesoro, una cifra que se ha triplicado desde 2022.

“La letra a 12 meses sigue batiendo al depósito medio de la banca, que en los grandes bancos apenas supera el 1% TAE”, explica un asesor financiero consultado. Con la inflación en el entorno del 2,2% interanual, el tipo real se mantiene ligeramente positivo, lo que explica que muchos ahorradores conservadores sigan acudiendo a las subastas sin mirar los titulares.

Además, el Tesoro ha facilitado el acceso con el sistema de subastas competitivas y no competitivas, permitiendo a cualquier persona física acudir directamente sin intermediarios, un detalle que ha terminado de conquistar al inversor retail.

Las Letras del Tesoro siguen ofreciendo rentabilidad real positiva, pero el reloj de los tipos corre en su contra.

subasta letras

Análisis: ¿hasta cuándo durará la rentabilidad real positiva?

El BCE ha recortado los tipos oficiales 125 puntos básicos desde junio de 2024, dejando la facilidad de depósito en el 3,25%. Los mercados descuentan otros dos recortes antes de final de año, hasta el 2,75%, y eso mete presión a las Letras, que descuentan esos movimientos por anticipado. Cabría preguntarse si la rentabilidad actual será sostenible cuando el precio del dinero roza el 2,75%.

El argumento más templado apunta a que las Letras a 12 meses incorporan una prima por plazo que podría mantenerlas ligeramente por encima del tipo de intervención. Históricamente, en el anterior ciclo de tipos bajos (2016-2018), la Letra a 12 meses del Tesoro español llegó a cotizar con una rentabilidad negativa, pero eso ocurrió con el tipo de depósito en el -0,40%. No parece el escenario base para 2027.

Con todo, el margen se estrecha. “Estamos en un punto dulce que difícilmente se mantendrá más allá del primer trimestre de 2027”, sostiene un gestor de fondos de renta fija. Si los recortes del BCE se aceleran por la desaceleración económica, las Letras podrían bajar del 2% antes del verano del año que viene. Eso pondría fin a la era de los rendimientos reales positivos sin riesgo.

Por ahora, los inversores siguen viendo en cada subasta una oportunidad para garantizar un par de puntos porcentuales en un horizonte de doce meses, algo que hace apenas tres años sonaba a utopía. La pregunta es si, llegado el momento de renovar esos vencimientos, seguirán encontrando tipos por encima de la inflación. La respuesta la dará Fráncfort, no Madrid.


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