Coinscrap, la joya gallega de la IA busca su punto de inflexión

Coinscrap Finance, la fintech gallega especializada en inteligencia artificial, sigue dando pasos hacia su consolidación. Las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil muestran un fuerte crecimiento de los ingresos, que ya superan el millón de euros. Sin embargo, el camino no parece estar exento de dificultades, ya que los costes y las tensiones financieras avanzan casi al mismo ritmo que la facturación. Por ello, los próximos pasos serán clave para que Coinscrap se reafirme como una apuesta sólida de cara al futuro.

La firma, nacida en el corazón de Galicia, está especializada en inteligencia financiera y procesamiento de información mediante inteligencia artificial. Se trata de un segmento en pleno auge que le ha permitido incrementar de forma notable sus ingresos. Tras registrar una cifra de negocio de 649.520 euros en 2021, la empresa sufrió una contracción en 2022, cuando los ingresos descendieron hasta los 504.888 euros. A partir de ese ejercicio comenzó una recuperación significativa. La facturación alcanzó los 930.820 euros en 2023 y se situó en 1.115.018 euros en 2024, un 19,8% más que el año anterior.

Publicidad

Coinscrap Finance, frente a unas pérdidas crecientes

Coinscrap cerró 2021 con un beneficio neto de 49.189 euros. Desde entonces, la compañía ha encadenado tres ejercicios consecutivos en números rojos. Las pérdidas ascendieron a 314.461 euros en 2022, aumentaron hasta 484.560 euros en 2023 y alcanzaron los 817.672 euros en 2024. Es decir, mientras la facturación creció cerca de un 20% durante el último ejercicio, el resultado negativo se amplió casi un 69%.

Esta divergencia pone de manifiesto que los nuevos ingresos todavía no compensan el incremento de la base de costes. El principal componente de esa estructura es el gasto de personal. La plantilla media se ha duplicado, lo que ha provocado que los gastos de personal pasen de 490.755 euros a 1.314.992 euros.

Esta situación es relativamente habitual en empresas tecnológicas que necesitan incorporar ingenieros, científicos de datos y otros perfiles altamente especializados antes de alcanzar una escala comercial suficiente. No obstante, también evidencia que Coinscrap Finance necesita aumentar de forma considerable los ingresos por empleado, revisar su estructura de costes o combinar ambas estrategias. Además, la presión no procede únicamente de las nóminas. Los aprovisionamientos pasaron de 139.969 euros en 2023 a 403.339 euros en 2024, prácticamente el triple en un solo ejercicio, lo que contribuyó a ampliar todavía más el desequilibrio operativo.

La quema de efectivo en Coinscrap, otro de los grandes retos

Estas tensiones operativas tienen su reflejo en la situación financiera de Coinscrap, que continúa consumiendo efectivo a un ritmo elevado. La compañía disponía de 2,66 millones de euros en efectivo y otros activos líquidos equivalentes al cierre de 2021. Esa cifra descendió hasta los 2,09 millones en 2022 y los 1,69 millones en 2023. Al finalizar 2024, el importe apenas alcanzaba los 454.891 euros, lo que supone una caída aproximada del 73% en un solo ejercicio y de cerca del 83% respecto a 2021.

El deterioro de la liquidez incrementa la necesidad de tomar decisiones estratégicas. Entre las alternativas habituales para una empresa en esta fase figuran una nueva ampliación de capital, la obtención de financiación adicional, la aceleración de las ventas o una reducción del ritmo de gasto.

Una posible vía de crecimiento podría llegar de la mano de la diversificación del negocio. Coinscrap ha pasado del CNAE 6201, correspondiente a actividades de programación informática, a identificar como actividad principal el código 7490, relativo a otras actividades profesionales, científicas y técnicas. Este cambio podría reflejar una ampliación de su posicionamiento empresarial, evolucionando desde el desarrollo de software hacia la prestación de servicios tecnológicos, científicos o de consultoría con un mayor valor añadido.

Coinscrap Finance ha superado una de las pruebas más complejas para cualquier startup: demostrar que sus soluciones tienen demanda en el mercado y elevar su facturación por encima del millón de euros. El crecimiento registrado desde 2022 evidencia que su propuesta tecnológica cuenta con una tracción comercial cada vez mayor. Sin embargo, la siguiente etapa será aún más exigente. La empresa necesita transformar esa demanda en un modelo de negocio capaz de cubrir sus costes, preservar la liquidez y financiar su crecimiento sin depender de forma permanente de nuevas inyecciones de capital. Ese será, sin duda, el gran desafío de Coinscrap en los próximos años.


Publicidad