La realidad de Cabify es interesante. La empresa ha presentado su informe anual de impacto y resultados, que ha mostrado una contradicción llamativa: aunque el volumen de negocio ha crecido, también ha visto cómo se reducen su EBITDA y su beneficio, marcados por el crecimiento de sus inversiones en investigación y desarrollo.
La empresa de transporte ha cerrado el ejercicio financiero 2025 con una facturación de 950 millones de dólares, lo que representa un incremento del 10,7% respecto al año anterior. La compañía refleja consistencia en su rentabilidad operativa al mantener niveles de EBITDA de 31 millones de dólares (34 millones en 2024). Esta rentabilidad se da en todos los mercados en los que opera. Asimismo, el beneficio bruto de la empresa ha registrado un resultado de 141,4 millones de dólares.

Juan de Antonio, presidente ejecutivo de Cabify, explica: «En el último año hemos impulsado un crecimiento sostenible, trabajando para que la rentabilidad y el servicio diferencial se encuentren en cada ciudad. La confianza de nuestros pasajeros, conductores colaboradores, clientes corporativos y de toda nuestra cadena de valor es la mejor evidencia de que en el centro de nuestras decisiones está la ambición de mejorar las ciudades, trayecto a trayecto. Seguiremos invirtiendo en una movilidad más eficiente, sostenible y accesible, apostando por la calidad y la competitividad en cada uno de los seis mercados en los que operamos, creciendo localmente con el equipo que ha hecho posible este impacto».
La inversión en la descarbonización
Para Cabify, su prioridad en los últimos años ha sido acelerar el proceso de descarbonización de la flota en España, de modo que esta cubra los objetivos marcados en la Agenda 2030. Según explica el comunicado de la empresa, su ejercicio 2025 ha marcado el cierre de la anterior Estrategia de Negocio Sostenible 22-25 de la compañía, alcanzando diferentes hitos auditados y verificados bajo estándares de máxima exigencia internacional.
Uno de los ejes prioritarios para Cabify es la reducción del impacto ambiental a través de la innovación tecnológica y el apoyo a la descarbonización de la industria. Gracias a la colaboración de todos los sectores implicados, en 2025 el número de kilómetros recorridos en vehículos cero emisiones ha crecido exponencialmente: un 180% en España y un 122% en América Latina. Además, a nivel global, en 2025 se redujeron 5.497 toneladas de CO₂e, destacando mercados como España (donde el 98% de los viajes ya se realizan en vehículos ECO o cero emisiones) y Uruguay (con un 45% de kilómetros en flota cero emisiones).
La caída del EBITDA de Cabify
Pero, a pesar de sentirse en posición de celebrar, la empresa tiene que poner la lupa sobre sus beneficios. Su EBITDA se ha reducido a pesar del crecimiento de su negocio el año pasado. De hecho, su crecimiento por encima del 10% ha estado acompañado de una caída del 8,8% en los beneficios; esta disminución se desprende, sobre todo, del coste de las inversiones tanto en nuevas tecnologías como en incrementar el tamaño de su flota en España.
Y es que la inversión en I+D+i de la empresa no ha hecho sino crecer. Las exigencias europeas en cuanto a emisiones y la posibilidad de que las zonas de bajas emisiones se hagan más estrictas también para los vehículos de trabajo hacen necesarios estos proyectos, y así lo entienden en Cabify.
Como reflejo de este compromiso, la inversión en I+D+i de Cabify en 2025 ascendió a más de 26,5 millones de dólares. En total, la compañía ha invertido más de 93 millones entre 2022 y 2025. Respecto a la contribución fiscal, Cabify opera con sociedades locales en todos los países donde tiene presencia y, por lo tanto, abona localmente los impuestos correspondientes a su actividad en cada uno.
Los acuerdos con marcas y equipos
Por otro lado, los últimos años de Cabify han estado marcados por los esfuerzos del unicornio español por acercarse a más símbolos de las ciudades donde operan. En el caso de Madrid ha sido especialmente evidente, con sus acuerdos con varios de los grandes equipos de fútbol de la comunidad, incluido el Atlético de Madrid, y por su acuerdo para ser el principal socio de movilidad del Movistar Arena de Madrid.

Se trata de una apuesta fuerte de la empresa, no solo para seguir expandiendo la presencia de la marca Cabify en varias comunidades, sino específicamente para seguir dando fuerza a su imagen de marca en la capital. Ha sido la declaración de intenciones en su campaña, pero ha seguido funcionando y parece ser una de las estrategias clave dentro de la plataforma, sobre todo porque este año debe acabar con ella como la operadora con mayor número de licencias en la comunidad.




