Iberdrola se ha consolidado como una empresa dentro del sector energético con un posicionamiento sólido, gracias a su negocio de activos regulados que actúan como una base económica que garantiza beneficios seguros en el largo plazo. No por nada, Iberdrola tiene un plan de inversión que contempla destinar hasta 58.000 millones de euros para 2028, con especial foco en Reino Unido y Estados Unidos.
No obstante, pese al buen desempeño y a la capacidad latente de la empresa, algunos analistas consideran que gran parte del potencial alcista de Iberdrola ya esta reflejado en su valoración actual, de hecho desde Citigroup consideran que con una cotización cercana al 30% Iberdrola a penas tiene margen de seguir aumentando su valoración en bolsa debido a la cotización premium de la compañía. Por ello, desde Citigroup establecen su recomendación en Neutral con un precio objetivo de 21,10 euros la acción.
El problema de Iberdrola no está en sus negocios sino en su cotización «excepcional»
«Excepcional» es la palabra que utiliza el ultimo informe de Citigroup para calificar a la cotización de la energética, debido a su buen rendimiento en sus negocios como redes o renovables, que hacen que a ojos del mercado sea una empresa valorada por su seguridad y estabilidad en la generación de beneficios.

De hecho, el banco recuerda que el EBITDA se ha situado, en términos generales, en línea con los objetivos marcados por la compañía, mientras que el beneficio neto incluso ha tendido a superar las previsiones iniciales. En este sentido, la firma financiera espera que el beneficio neto pase de 6.045 millones de euros en 2025 a 7.259 millones en 2026, mientras que el beneficio por acción aumentaría desde 0,90 euros hasta 1,08 euros. Es decir, el banco sigue esperando crecimiento tanto en resultados como en beneficio para el accionista.
Por lo que, el negocio de Iberdrola a ojos de la firma financiera es sólido. Donde hay más duda es sobre su cotización actual. En este sentido Citigroup al analizar cada negocio por separado de la compañía, ha llegado a la conclusión que sería necesario añadir una prima del 35% para reflejar el perfil «blue chip» de Iberdrola, es decir una empresa de calidad en sus activos, con beneficios estables y con alta confianza entre inversores.
Esa prima no es arbitraria, Citi explica que los líderes de otros sectores defensivos también cotizan con importantes sobrevaloraciones respecto a sus competidores. En este sentido, la firma financiera pone por ejemplo a empresas como L’Oréal, que históricamente ha negociado con una prima cercana al 39% frente al sector de consumo; Novo Nordisk, con alrededor del 45% sobre las farmacéuticas europeas; o Swisscom, con aproximadamente un 30% respecto al sector de telecomunicaciones. En ese contexto, considera razonable que Iberdrola también disfrute de una valoración superior al resto de utilities.

El problema, según Citi, es que esa prima ya existe. Actualmente, Iberdrola cotiza acorde con la firma con un 27% de prima en EV/EBITDA y alrededor de un 26-30% en PER respecto al índice europeo de utilities (SX6P), situándose entre las energéticas mejor valoradas a nivel internacional y muy cercana de las grandes compañías estadounidenses que tradicionalmente han cotizado por encima de las europeas. En resumen, el mercado está dispuesto a pagar más por Iberdrola que por otras utilities del sector energético.
Una valoración con poco potencial alcista
No obstante, esta elevada cotización choca con la visión de Citigroup que calculó una prima del 35%, por ello desde el banco concluye que el margen para seguir elevando esa valoración es muy reducido. El banco fija un precio objetivo de 21,10 euros, frente a una cotización que al cierre de los mercados este lunes es de 21,69 euros, lo que implica un potencial bursátil del -2,7%. Aunque el dividendo esperado, con una rentabilidad cercana al 3,3%, permitiría elevar el retorno total previsto para el accionista hasta aproximadamente el 0,6%. Es decir, se esperan un reajuste del valor de Iberdrola en los próximos 12 meses, que sería compensado por la rentabilidad de los dividendos, no perjudicando al accionista.
Por lo que, en definitiva, Iberdrola continúa siendo una de las empresas mejor posicionadas del sector energético, gracias a sus negocios en redes y renovables, permitiéndole una cotización premium. No obstante, es justo esta cotización premium la que puede actuar como un limitante al crecimiento de la compañía, ya que esté ya está descontado en el actual valor de la empresa.




