La autocartera media de las cotizadas del IBEX 35 ha tocado el nivel más bajo desde 2021: el 0,7%. El dato, que se desprende del último informe del Servicio de Estudios de BME, refleja un cóctel de recompras masivas y amortizaciones que ha drenado las acciones propias en balance, reduciendo el número de títulos en autocartera a 545 millones al cierre de 2025. Sin embargo, la revalorización bursátil dispara su valor conjunto un 32,7%, hasta los 9.489 millones de euros.
El descenso es el segundo año consecutivo, acelerado por los programas de recompra que las empresas ejecutan como fórmula retributiva. En paralelo, el dividendo en efectivo sigue siendo la vía preferida, pero el ritmo de las recompras está redefiniendo la estructura de capital de los grandes del selectivo.
El desplome de la autocartera: 545 millones de títulos y 9.489 millones en euros
El número de acciones propias en los balances se redujo en en un 5,6% respecto a 2024, según el informe de BME. No obstante, la fuerte revalorización de la Bolsa española durante 2025 —que la situó como líder entre las principales plazas occidentales— provocó que el importe conjunto de la autocartera se disparase un 32,7%.
De las 34 empresas del IBEX con autocartera (Aena no tenía acciones propias), trece incrementaron su nivel, ocho lo redujeron y otras trece lo mantuvieron casi sin cambios. Naturgy encabeza el ránking con un 4,46% de su capitalización en manos propias, seguida de ACS (4,39%), Amadeus (4,35%), IAG (3,43%) y Puig (3,03%). A pesar de esas cifras individuales, la media ponderada del conjunto ha caído al 0,7%.
La razón principal de este mínimo en cinco años es la combinación de recompras y amortizaciones posteriores. El valor de mercado de las acciones amortizadas alcanzó los 11.937 millones de euros en 2025, un 22,3% menos que el récord de 2024, pero aún en cotas históricamente altas.
Recompras y amortizaciones: el motor del 0,7%
El sector financiero mantiene el protagonismo absoluto. Las entidades cotizadas del IBEX desembolsaron casi 6.100 millones de euros en recompras durante 2025, un 18,2% más que el año anterior. Concentran en torno al 46% de la capitalización de las acciones amortizadas del selectivo. Le sigue petróleo y energía, con 3.930 millones amortizados (el 32,9% del total).
La recompra de acciones ya no es un complemento al dividendo: es una palanca de creación de valor que los bancos del IBEX manejan con precisión quirúrgica.
Desde enero de 2022 hasta diciembre de 2025 se amortizaron acciones por 54.337 millones de euros en la Bolsa española, superando con creces los 32.000 millones acumulados en la década anterior. La mecánica es doble: mientras las acciones permanecen en autocartera no reciben dividendo, con lo que la retribución por acción sube; si además se amortizan, la reducción del free float mejora métricas como el beneficio por acción, siempre que los fundamentales acompañen.
Aun así, el dividendo en efectivo sigue siendo la vía predilecta: en 2025 las cotizadas del IBEX repartieron 41.503 millones de euros, un 10,7% más que en 2024 y el segundo mayor registro histórico.

Qué significa este mínimo de autocartera para el accionista
La caída de la autocartera hasta el 0,7% es, ante todo, una señal de que las empresas están devolviendo capital al accionista de forma agresiva. El doble canal —recompra más dividendo— está comprimiendo la oferta de títulos disponibles, lo que ejerce un soporte técnico sobre las cotizaciones en un entorno de tipos altos. A mi juicio, este fenómeno no es coyuntural: los programas plurianuales anunciados por la gran banca señalan que la tendencia seguirá en 2026.
Hay que leer los datos con cautela. La caída en el número de acciones propias esconde un hecho relevante: el valor de la autocartera sube un 32,7% porque la bolsa ha corrido mucho. Si la corrección llegara, el efecto amortiguador de las recompras podría reducirse y el peso de la autocartera en términos porcentuales volvería a subir sin que ninguna empresa venda una sola acción. Este baile contable no debe confundirse con un recorte voluntario de la autocartera.
Otro matiz importante: la concentración en el sector financiero. Casi la mitad de las amortizaciones provienen de bancos, lo que magnifica su impacto en el IBEX 35, dominado por estas entidades. Si el ciclo crediticio se torciera, los programas de recompra se revisarían a la baja. De momento, la solvencia es sólida y la generación de capital excedentaria justifica los buybacks. Pero la concentración sectorial añade un punto de riesgo.
En mi lectura, el mínimo de autocartera refleja una madurez en la gestión del balance que antes no teníamos en España. Las empresas ya no acumulan acciones propias como un activo inerte, sino que las usan para ajustar la retribución por acción. Es una señal de eficiencia, aunque sujeta a la disciplina de mercado: si el precio de las acciones se aleja mucho de los fundamentales, recomprar a esos niveles acaba destruyendo valor.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El IBEX 35 cierra la sesión del 23 de junio con una subida del 0,3% y se mantiene por encima de los 12.500 puntos, apoyado por el flujo comprador de los bancos que lideran las recompras.
Clave técnica: La reducción estructural del free float actúa como un soporte técnico acumulativo. Con la autocartera media en mínimos, cualquier nuevo programa de recompra anunciado puede tensar aún más la oferta, generando un efecto amplificador en la acción correspondiente.
Apunte macro: La prima de riesgo española se sitúa en 75 puntos básicos, un nivel que mantiene bajos los costes de financiación y favorece la ejecución de recompras financiadas con deuda, especialmente en el sector bancario.




