Bruselas vota este 17 de junio de 2026 una reforma histórica de la fiscalidad del tabaco que podría acabar con la brecha que, en España, está disparando las ventas de picadura de liar un 21% mientras los cigarrillos se hunden. El dato es claro: los fumadores se pasan a la opción más barata empujados por una diferencia de precios y de carga impositiva que no ha dejado de crecer.
Un trasvase de 30.000 millones de unidades: las ventas de cigarrillos caen un 42% y la picadura gana terreno
Los datos del Comisionado Nacional para el Mercado de Tabaco no dejan lugar a dudas. Entre 2010 y 2025, el volumen de cigarrillos vendidos se ha desplomado un 42%, al pasar de 72.100 millones de unidades a solo 42.100 millones. En el mismo periodo, la picadura de liar ha escalado de 8.400 millones de unidades equivalentes a 10.200 millones, un incremento del 21%.
Más de 30.000 millones de cigarrillos han desaparecido del mercado en quince años, y buena parte de esa demanda se ha volcado hacia la picadura. El trasvase es especialmente intenso entre los jóvenes, que encuentran en el tabaco de liar un acceso más económico al hábito, según advierten las autoridades sanitarias.
El resultado es una paradoja fiscal: las arcas públicas recaudan más por cada cigarrillo vendido, pero pierden volumen en el segmento más gravado y ganan en el que soporta menos impuestos.
La brecha que manda en el bolsillo: 2,60 euros de ahorro por paquete equivalente
El motor de este cambio es la brecha de precios. Un paquete de cigarrillos costaba 3,34 euros en 2010 y ha escalado hasta 5,38 euros en 2025. La picadura de liar, en cambio, ha pasado de 1,15 euros a 2,78 euros por unidad equivalente. La diferencia entre ambos productos se ha ampliado de 2,19 euros a 2,60 euros, lo que supone un ahorro tangible para el fumador que se pasa a la picadura.
Y la explicación está en los impuestos. Aunque el porcentaje de impuestos especiales e IVA es elevado en ambas categorías —alrededor del 78% en cigarrillos y del 69% en picadura en 2025—, la carga fiscal por unidad se ha distanciado aún más. En 2010 el diferencial impositivo era de 1,86 euros por unidad; en 2025 ha subido a 2,27 euros.
📊 La comparativa de precios y brecha fiscal en números
| Producto | Precio 2010 | Precio 2025 | Carga fiscal unitaria 2025 |
|---|---|---|---|
| Cigarrillos (paquete) | 3,34 € | 5,38 € | ~4,20 € |
| Picadura de liar (unidad equiv.) | 1,15 € | 2,78 € | ~1,93 € |
| Diferencia | 2,19 € | 2,60 € | 2,27 € |
Con esos números, el trasvase era inevitable. La picadura de liar ofrece una salida a los bolsillos más ajustados, y las cifras de ventas lo confirman.
El diferencial impositivo de 2,27 euros por unidad explica que la picadura de liar sea hoy la vía de entrada de los jóvenes al tabaco, pese a que todos los productos soportan impuestos altos.
Hoy, Bruselas contraataca: la votación en la Eurocámara que busca igualar los impuestos
Precisamente esta disparidad es la que la Comisión Europea quiere corregir con una reforma histórica de la Directiva sobre fiscalidad del tabaco, cuyos tipos mínimos llevan sin actualizarse desde 2011. Este 17 de junio de 2026, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON) del Parlamento Europeo vota la propuesta que busca unificar los impuestos en toda la UE, homogeneizar la carga sobre los distintos productos y gravar también las nuevas alternativas al cigarrillo.
La propuesta, aprobada por el Colegio de Comisionarios en 2025, avanza a dos velocidades. En el Consejo, donde se requiere unanimidad, el proceso es mucho más lento y habrá que esperar al segundo semestre de 2026, bajo la presidencia irlandesa. En la Eurocámara, en cambio, el trámite es más ágil y la votación de hoy puede marcar un punto de inflexión.
Si la directiva sale adelante con el impulso del Parlamento, la brecha fiscal que hoy separa a los cigarrillos de la picadura de liar podría empezar a cerrarse en los próximos años, lo que reconfiguraría por completo el mercado español y el bolsillo de los fumadores.
El análisis: un incentivo perverso que no reduce el consumo total de nicotina
La experiencia española demuestra que gravar más un formato mientras se deja otro con una carga menor no desincentiva el consumo de tabaco, sino que lo traslada. La caída de 30.000 millones de cigarrillos no se ha traducido en una reducción equivalente del consumo de nicotina, porque buena parte de esos fumadores ha migrado a la picadura.
Organizaciones sanitarias y el propio Comisionado Nacional llevan años advirtiendo de este “incentivo perverso”. Mientras la picadura de liar siga siendo notablemente más barata, la demanda se mantendrá especialmente entre los colectivos más jóvenes y con menos recursos. La OCU ya señaló en anteriores análisis que el diferencial de precio puede suponer un ahorro de más de 900 euros al año para un fumador diario que cambia de formato.
La armonización fiscal europea podría resolver esta distorsión, pero también encarecería la picadura, lo que afectaría al bolsillo de millones de consumidores. Para el sector, la clave estará en si la reforma mantiene cierta progresividad o si iguala de golpe las cargas, con el consiguiente impacto en el mercado ilícito.
🛒 El Veredicto de Compra
- Compara el coste anual real: Un fumador de una cajetilla diaria gasta unos 1.964 euros al año en cigarrillos (5,38 € x 365). Con picadura, el desembolso anual ronda los 1.014 euros (2,78 € x 365). La diferencia supera los 900 euros.
- Vigila la letra pequeña: La picadura de liar puede parecer más barata, pero un paquete de 20 gramos no siempre equivale exactamente a un paquete de 20 cigarrillos en número de caladas. Ajusta la dosis real antes de decidir por precio.
- La posible armonización fiscal: Si la directiva europea prospera, la brecha de 2,60 euros por unidad podría estrecharse. Mantente atento a los cambios normativos porque el precio de la picadura podría subir y alterar el ahorro actual.




