Prysmian, el mayor fabricante de cables del mundo, ha cerrado la adquisición de la estadounidense Atkore por 3.800 millones de dólares (unos 3.300 millones de euros), según el acuerdo definitivo de fusión anunciado este lunes. La operación, que se abonará íntegramente en efectivo, dispara la exposición del grupo italiano a la electrificación norteamericana y lo transforma en un proveedor integral de infraestructura eléctrica para centros de datos, renovables y redes de transmisión.
Los términos de la compra: 95 dólares por acción y una prima del 23%
Prysmian desembolsará 95 dólares por cada título de Atkore, lo que supone una prima de aproximadamente el 23% sobre el precio medio ponderado por volumen de los 90 días anteriores al 31 de julio de 2026. Con esta contraprestación, el valor empresa implícito de la transacción se sitúa en 3.800 millones de dólares, equivalentes a 9,8 veces el EBITDA de 2025 de la compañía adquirida. Si se incorporan las sinergias previstas, el múltiplo se reduce a 7,1 veces el EBITDA del pasado ejercicio.
Massimo Battaini, consejero delegado de Prysmian, ha subrayado que la operación encaja en la hoja de ruta del grupo para «impulsar nuestro excelente crecimiento y rentabilidad incorporando la plataforma comercial y la cartera de productos adecuadas para maximizar nuestro potencial». Battaini, que pilotó la salida a bolsa de la compañía en el segmento de Milán, ve en Atkore el complemento perfecto para reforzar el negocio de conexiones eléctricas en un mercado donde la demanda de electrificación, impulsada por la inteligencia artificial y los centros de datos, no deja de crecer.
Qué aporta Atkore: ingresos de 2.850 millones y una red fabril pegada al cliente
Atkore, con sede en Estados Unidos, cerró su año fiscal 2025 con una cifra de negocio de 2.850 millones de dólares y un EBITDA de 386 millones. La compañía opera alrededor de 30 centros de fabricación y distribución, principalmente en Norteamérica, y cuenta con presencia adicional en Australia, Bélgica, Nueva Zelanda y el Reino Unido. Su cartera de productos incluye conductos eléctricos, sistemas de gestión de cableado, estructuras de soporte y tuberías de plástico, sectores en los que se ha posicionado como proveedor de referencia para centros de datos, construcción comercial, utilities y renovables.
La integración de estas líneas de producto con el cable de Prysmian permitirá ofrecer a los grandes clientes (grandes contratistas eléctricos, utilities y operadores de centros de datos) soluciones completas «llave en mano» que van desde el cable de alta tensión hasta los sistemas de canalización y protección. Este enfoque integral es, según la compañía, una palanca para mejorar la productividad en obra, la seguridad de los instaladores y la fiabilidad de las infraestructuras eléctricas.

Una adquisición que convierte a Prysmian en el proveedor integral de soluciones eléctricas que demandan las grandes inversiones en inteligencia artificial, centros de datos y electrificación en Estados Unidos.
Sinergias de 150 millones de dólares y un aterrizaje financiero medido
Prysmian espera que la operación genere 150 millones de dólares de EBITDA anual adicional fruto de las sinergias, que se materializarán en un plazo de tres años desde el cierre. Esta cifra representa un 39% del EBITDA actual de Atkore, lo que da idea del recorrido que el grupo italiano ve en la combinación de portfolios y redes comerciales. Fuentes del mercado señalan que la financiación de la compra no comprometerá la solvencia del grupo, que en 2025 cerró con un ratio deuda neta/EBITDA inferior a 1,5 veces.
La transacción, que se abonará íntegramente en efectivo, no supone un riesgo de dilución para los actuales accionistas de Prysmian, pero sí incrementa la exposición en dólares de la compañía. En un contexto de tipos todavía altos, el coste de la deuda asociada puede restar algo de brillo a la generación de caja en los primeros compases, aunque los múltiplos pagados (9,8 veces excluyendo sinergias) se sitúan por debajo de las valoraciones medias del sector de infraestructura eléctrica en Estados Unidos, lo que sugiere un precio razonable.
Análisis: Prysmian se convierte en el ‘one-stop-shop’ de la electrificación
Con esta adquisición, Prysmian da un salto cualitativo. Hasta ahora, el grupo era el líder incuestionable en cables de energía y telecomunicaciones, pero carecía del negocio de sistemas de canalización y soporte que completa la oferta de infraestructura eléctrica. Atkore le aporta esa pata y, sobre todo, una red comercial profundamente implantada entre los grandes integradores y contratistas norteamericanos. En Merca2 hemos contrastado esta operación con otros movimientos recientes en el sector, como la compra de la división de infraestructura de ABB por parte de Nexans el pasado año. La jugada de Prysmian es más ambiciosa en términos de integración vertical, ya que aspira a controlar todo el flujo de materiales que va desde la generación hasta el consumo, lo que le convierte en un interlocutor privilegiado para los megaproyectos de redes inteligentes que impulsa la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) en Estados Unidos.
El riesgo, no obstante, reside en la ejecución de las sinergias. Los 150 millones de euros prometidos son ambiciosos y dependen de que la integración comercial y de producción se ejecute sin tropiezos en un entorno de alta demanda que ya está tensionando las cadenas de suministro. Además, el regulador de competencia estadounidense (FTC) podría poner objeciones, aunque la complementariedad de los negocios hace poco probable un veto. De hecho, la propia Atkore ha señalado que la operación es fruto de un «exhaustivo proceso de revisión estratégica para maximizar el valor para los accionistas», según declaraciones de su presidente, Michael V. Schrock.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El cierre de la operación, previsto para el cuarto trimestre de 2026, está sujeto a la aprobación de las autoridades de competencia estadounidenses. Cualquier exigencia de desinversiones podría retrasar el calendario.
- Reacción del valor: Las acciones de Prysmian apenas se movieron en la sesión, lo que indica que el mercado descuenta un encaje estratégico correcto. La clave estará en la evolución del múltiplo de deuda tras la integración.
- Precedente sectorial: La compra de la estadounidense Atkore recuerda a la adquisición de la división de infraestructura de ABB por parte de Nexans en 2025, que también perseguía convertirse en un proveedor de soluciones eléctricas integrales, aunque con un alcance más limitado.




