LaLiga reestructura su negocio en el extranjero tras varios pinchazos

Hubo un tiempo en el que el negocio internacional de LaLiga parecía querer abarcarlo todo. Desde una aventura en el ecosistema blockchain de los NFT hasta el intento de convertir el fútbol español en una nueva apuesta de Disney, con parques temáticos incluidos. Sin embargo, la realidad suele imponerse tarde o temprano, y eso es precisamente lo que parece estar ocurriendo. Las cuentas de su filial comercial, LaLiga Group International, ponen de relieve que la organización se ha visto obligada a cerrar muchos de esos frentes, reorganizar otros y asumir pérdidas patrimoniales para, entre otras cosas, atender los compromisos adquiridos con CVC.

La filial LaLiga Group International nació de la reorganización empresarial vinculada al acuerdo con el fondo CVC. Desde 2022, esta sociedad desarrolla las actividades comerciales de LaLiga que no forman parte de la venta centralizada de los derechos audiovisuales ni de las funciones deportivas que la organización no puede delegar legalmente. Bajo este paraguas quedaron los patrocinios, las licencias de marca, los proyectos digitales, los servicios de consultoría, la expansión internacional y diversas inversiones relacionadas con el ocio y el entretenimiento.

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El problema es que la fotografía actual de la sociedad no resulta especialmente positiva. La facturación cayó desde los 242,1 millones de euros en 2024 hasta los 229,1 millones un año después, situándose incluso por debajo de los ingresos registrados en 2023. La caja se redujo de 40,9 a 28 millones de euros y el fondo de maniobra cerró en negativo por más de 32 millones. Son cifras incómodas, especialmente si se tiene en cuenta que años atrás LaLiga aspiraba a ampliar sus fronteras comerciales y aprovechar la fortaleza de su marca para construir una gran compañía global de entretenimiento.

Los proyectos fallidos de LaLiga dejan un reguero de pérdidas millonarias

Una parte importante del deterioro se explica por el frenazo de los ingresos procedentes de patrocinios, licencias y otras actividades comerciales, que retrocedieron desde los 140,8 hasta los 121,6 millones de euros. En primer lugar, el mercado de los NFT se ha desplomado, arrastrando consigo una de las apuestas de inversión de la compañía. Las cuentas reflejan una pérdida de impulso del negocio relacionado con los activos digitales y, en particular, de Sorare, la plataforma de fútbol fantasy y coleccionables digitales con la que LaLiga trató de posicionarse en el mercado de los NFT.

Pero este no ha sido el único tropiezo. La sociedad también dejó de desarrollar durante el ejercicio la actividad directa de LaLiga Academy. Esto no significa que hayan desaparecido todas las academias que operan bajo la marca LaLiga, ya que algunas continúan funcionando mediante acuerdos con socios locales, como la inaugurada en Shanghái en 2025. Sin embargo, el golpe más relevante, con casi 6,3 millones de euros en pérdidas reconocidas, procede de LaLiga Entertainment y de Legends.

En el caso de LaLiga Entertainment, la sociedad creada junto a PortAventura y Kosmos para desarrollar experiencias de ocio vinculadas al fútbol, la actividad era prácticamente inexistente al cierre del ejercicio. El proyecto llegó a contemplar restaurantes temáticos, atracciones e incluso un gran parque de entretenimiento. En 2025, la dirección asumió que no recuperaría la inversión realizada, redujo el valor de su participación a cero y reconoció una pérdida de 3,03 millones de euros.

El segundo golpe procede de Legends, el museo de objetos históricos del fútbol ubicado en Madrid. Tras revisar la adquisición de una participación en la uruguaya Sports Legends & Collections, LaLiga detectó incorrecciones relevantes en la información utilizada para fijar el precio de compra, incluidas dudas sobre la existencia y valoración de determinados activos. Finalmente, tras una disputa de gran calado, LaLiga tuvo que asumir un gasto de 1,95 millones de euros y deteriorar en otros 3,34 millones su inversión en Legends Collection Europe al prever que el museo generará menos negocio del inicialmente esperado.

Las exigencias de CVC reducen el patrimonio de LaLiga Group International

Los problemas también se extendieron a los dividendos procedentes del negocio internacional. En concreto, LaLiga Group International recibió 8,51 millones de euros en dividendos, frente a los 13,35 millones obtenidos el año anterior. El mayor retroceso se produjo en Dubái, que distribuyó 3,17 millones de euros en 2025 después de haber aportado 8,81 millones en 2024.

La caída de los ingresos no ha llevado a la compañía a entrar en pérdidas, pero sí ha provocado una reducción patrimonial significativa. ¿La razón? Fundamentalmente, los compromisos derivados del acuerdo con CVC. En concreto, LaLiga aprobó un dividendo de cuatro millones de euros para sus accionistas pese a que el beneficio apenas superó el millón. Como consecuencia, tuvo que cargar ese pago contra reservas, reduciendo nuevamente el patrimonio de la sociedad.

Además, ese dinero no fue directamente a los clubes, sino a los socios de la filial, entre ellos la propia LaLiga y el vehículo inversor vinculado a CVC.

El último elemento que explica el deterioro de los indicadores financieros es la caída del fondo de maniobra. Sin embargo, en este caso existe una explicación relativamente lógica. De las obligaciones a corto plazo, 23,23 millones de euros corresponden a pagos adelantados por patrocinadores para contratos de la temporada siguiente. A ello se suman otros 24,14 millones procedentes de una financiación bancaria vinculada al patrocinio de EA Sports, cuyos ingresos LaLiga decidió anticipar.

En definitiva, la situación de LaLiga está lejos de ser dramática. Los ingresos centrales del grupo, especialmente los vinculados a la consultoría y los servicios de asesoramiento, continúan creciendo a buen ritmo y la organización mantiene un patrimonio neto sólido. No obstante, el fracaso de varias de sus nuevas líneas de negocio y, especialmente, las exigencias financieras derivadas del acuerdo con CVC siguen drenando recursos de LaLiga, añadiendo presión en un momento de incertidumbre para el futuro del fútbol español.


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