Solana está a punto de dar el salto más ambicioso en la construcción de sus bloques. Anza, ha publicado hoy, 14 de junio, la propuesta Constellation: el primer diseño formal de Múltiples Proponentes Concurrentes (MCP) pensado para una blockchain en producción a gran escala. La cifra que resume el cambio: 16 proponentes trabajando de forma simultánea en ciclos de 50 milisegundos, coordinados por 256 atestiguadores, con el objetivo de eliminar de raíz el MEV estructural que hoy permite a un solo validador decidir qué transacciones entran y en qué orden.
La fuente es el extenso análisis publicado por Helius (leer aquí), donde se detalla cómo Constellation rompe con la filosofía de otras redes. En lugar de aceptar que el líder temporal tiene un monopolio y limitarse a repartir sus ganancias mediante subastas (el enfoque de Ethereum con Proposer-Builder Separation, o el de Jito en Solana), Constellation ataca el monopolio en su origen.
Por qué el monopolio del líder es un problema (y qué es el MEV)
En el modelo actual de Solana, un solo validador (el líder) controla durante su ventana qué transacciones se incluyen en el bloque y en qué orden. Como no existe un mempool público, ese líder recibe las transacciones antes que nadie y puede, si quiere, censurarlas, reordenarlas o insertar las suyas propias. Esa posición de privilegio genera lo que el sector conoce como Maximal Extractable Value (MEV): beneficios que se extraen del poder de decisión sobre el bloque, ya sea mediante arbitrajes, ataques sándwich o exclusión selectiva de transacciones.
La respuesta más común ha sido no eliminar el MEV, sino gestionarlo. En Ethereum, el modelo Proposer-Builder Separation (PBS) permite que constructores especializados compitan por ofrecer el bloque más rentable, y el líder elige sin decidir el contenido. En Solana, el motor de bloques de Jito funciona con una lógica parecida: subasta el orden de las transacciones y reparte los ingresos entre validadores y stakers. El problema de fondo, sin embargo, sigue intacto: el líder sigue teniendo el monopolio, y aunque los beneficios se repartan, los usuarios siguen sufriendo las consecuencias.
Cómo funciona Constellation: 16 proponentes, atestiguadores y la atadura criptográfica
Constellation introduce dos roles nuevos (proponentes y atestiguadores) que limitan drásticamente la discreción del líder. En cada ciclo de 50 milisegundos, unos 16 proponentes recogen transacciones y las dividen en fragmentos codificados (los llamados pslices) que envían a 256 atestiguadores. Estos atestiguadores firman los fragmentos y generan un registro de atestación que vincula criptográficamente al líder con el conjunto de transacciones que debe incluir.
Si un número suficiente de atestiguadores confirma una transacción, el líder ya no puede excluirla sin producir un bloque inválido que la red rechazará. El resultado es una propiedad conocida como resistencia selectiva a la censura: o bien todas las transacciones que compiten en tasa se incluyen en ese ciclo, o no se incluye ninguna. Dicho de otro modo, el líder pierde la capacidad de elegir a quién perjudica.
La selección de proponentes y atestiguadores sigue un criterio ponderado por la cantidad de SOL en staking, lo que implica que la concentración de poder que ya existe en el set de validadores se trasladará a estos nuevos roles. La gran ventaja frente al diseño actual es que la latencia de inclusión disminuye (la transacción tiene una garantía protocolizada de entrar en el bloque), aunque la latencia de secuencia aumenta ligeramente por la ronda de atestación adicional.
Constellation no gestiona el MEV: lo hace imposible en su forma más dañina, atacando el monopolio del líder en lugar de repartir sus beneficios.

Lo que Constellation no resuelve (y por qué importa)
La propuesta reconoce abiertamente dos frentes abiertos. El primero es la manipulación por tiempo: un validador sofisticado podría jugar con la latencia para adelantarse a otros proponentes y seguir obteniendo ventajas. Constellation no castiga esos juegos de milisegundos porque, con la arquitectura actual, resultan indemostrables. El segundo es la visibilidad del contenido: al haber múltiples proponentes que ven las transacciones nada más llegar, el ataque de frontrunning no se elimina; incluso podría ampliarse si los proponentes actúan de mala fe.
También queda pendiente la gran pregunta empírica. No existen aún pruebas de rendimiento bajo condiciones reales de red. El dato que más reclama la comunidad es la comparativa de latencia para slots de 200 milisegundos con el protocolo actual frente a Constellation. Mientras Anza no publique esas cifras, el debate sobre los sacrificios que impone la propuesta seguirá siendo cualitativo.
Otro punto importante es que Constellation es incompatible con el modelo PBS. Una vez que el líder está atado por el registro de atestación, no queda espacio para que un constructor especializado venda el orden. Esto supone una filosofía radicalmente opuesta a la de Ethereum y refuerza la apuesta de Solana por un mercado de transacciones gobernado por el propio protocolo, no por actores externos.
La implementación depende de Alpenglow, la gran actualización de consenso que Anza espera lanzar en la red principal durante el tercer trimestre de este mismo año. Sin Alpenglow, Constellation no puede funcionar; con Alpenglow, el terreno queda allanado para la mayor reestructuración del mercado de bloques que ha visto Solana.
Análisis: un salto filosófico con incógnitas técnicas
Constellation es, sin exagerar, la propuesta de protocolo más ambiciosa que ha aparecido en el ecosistema Solana desde los tiempos de la recuperación post-FTX. No se limita a parchear el MEV, sino que rediseña la fábrica de transacciones para que el abuso de poder del líder no sea rentable por construcción. Si los benchmarks acompañan, Solana podría convertirse en la primera gran red con un mercado de inclusión justo a nivel de protocolo, una ventaja competitiva enorme frente a cadenas que han normalizado la extracción de MEV como un mal menor.
Dicho esto, quedan sombras relevantes. La concentración del staking se hereda sin filtros, los ataques por tiempo no tienen solución prevista y la complejidad añadida podría introducir vectores de fallo que hoy ni imaginamos. La comunidad haría bien en no dejarse deslumbrar por los 16 proponentes y exigir a Anza los datos de latencia que permitan comparar manzanas con manzanas.
En nuestra lectura, Constellation representa un paso hacia la madurez institucional de Solana: un intento serio de construir unas reglas de juego que los mercados financieros tradicionales intentan imponer por la vía regulatoria y que aquí se graban en código. El acierto o el fracaso se medirá en milisegundos, pero la dirección es la correcta.




