ACS ha dado un golpe sobre la mesa en pleno verano. La constructora presidida por Florentino Pérez registró un beneficio neto de 510 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 13,3% más que un año antes, y anunció una revisión al alza de sus previsiones anuales del 25%. La noticia fue recibida con firmeza por el mercado al cierre de la sesión bursátil.
En el plano operativo, los ingresos semestrales alcanzaron los 26.168 millones de euros, un 8,5% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) repuntó un 12,8% hasta los 1.618 millones. La cartera de proyectos cerró junio en 105.856 millones de euros, un 18,5% por encima de hace un año.
Turner impulsa las cuentas: récord de cartera y centros de datos al frente
La filial estadounidense Turner fue la gran protagonista del semestre. Sus ventas crecieron un 15,7%, impulsadas por el boom de los centros de datos y por el dinamismo en infraestructuras deportivas, farmacéuticas y aeroportuarias. Además, el margen de rentabilidad de Turner mejoró 64 puntos básicos, hasta el 4%, gracias a proyectos de mayor valor añadido.
En Australia, Cimic facturó un 4% más, apalancada también en el negocio de datos en la región Asia‑Pacífico, y acumuló adjudicaciones por 6.413 millones de euros en el primer semestre. El área de Ingeniería y Construcción aumentó sus ventas un 4,4%, beneficiándose de contratos en movilidad sostenible, infraestructuras digitales y defensa, sobre todo en Estados Unidos, España y Alemania. En Infraestructuras, Abertis avanzó un 5% en facturación; su concesionaria Iridium ganó 20 millones antes de impuestos, mientras que ACS Digital & Energy registró pérdidas de 7 millones por su fase de desarrollo incipiente.
Juan Santamaría eleva la previsión de beneficio un 25% y mira a defensa
En en la conferencia con analistas, el consejero delegado, Juan Santamaría, anunció la revisión al alza de las previsiones de beneficio operativo para el conjunto de 2026. El nuevo rango es de 1.110 a 1.155 millones de euros, lo que implica un incremento de entre el 30% y el 35% respecto al año anterior. Un salto que la compañía fundamenta, sobre todo, en el segmento de centros de datos, que ya concentra 22.000 millones de euros de cartera (un 88% más interanual) y atrajo adjudicaciones por 13.300 millones solo en el primer semestre.
Preguntado por el mercado de defensa, Santamaría admitió que ACS está analizando la posibilidad de impulsar su actividad en ese ámbito, al considerar que la constructora tiene potencial para contribuir al rearme europeo. Una posible diversificación que los analistas vigilan con atención.
La mejora de guidance en un 25% no es un movimiento cosmético: descansa sobre una cartera de centros de datos que ha crecido un 88% en un año.

En el frente financiero, la compañía cerró junio con una posición de caja neta de 1.006 millones de euros, un incremento de 3.208 millones respecto a junio de 2025. La mejora se explica por la colocación acelerada de acciones por valor de 1.703 millones y por una generación operativa de caja que alcanzó los 2.304 millones en los últimos doce meses. Una fortaleza que blinda el plan inversor del grupo.
Una mejora de guidance que pone a ACS en la senda de los 1.100 millones
La revisión al alza del guidance no ha pillado por sorpresa a quienes seguimos de cerca al valor, pero sí confirma que la apuesta por los centros de datos está dando frutos más rápidos de lo que el consenso descontaba. A mi juicio, el mensaje de Santamaría trasciende el mero optimismo: la cartera de data centers ha pasado de representar una promesa a ser el motor diferencial de ACS en un sector, el de la construcción, que sigue sufriendo márgenes ajustados en otras áreas.
Resulta reveladora la confluencia de tres tendencias: la aceleración de la inversión en infraestructura digital en Estados Unidos, la diversificación creciente dentro de Turner hacia sectores no cíclicos y la capacidad del grupo para captar financiación en condiciones ventajosas. El flujo de caja operativo de 2.304 millones en doce meses otorga una red de seguridad que pocas constructoras europeas pueden igualar.
Sin embargo, conviene no pasar por alto los riesgos. La dependencia del ciclo americano es elevada y una eventual desaceleración de la inversión tecnológica podría frenar el ritmo de adjudicaciones de centros de datos. Además, la entrada de nuevos competidores en ese nicho –fondos de infraestructuras, gigantes de la ingeniería asiática– presiona los márgenes a medio plazo. La pregunta no es si ACS puede alcanzar los 1.155 millones de resultado operativo, sino a qué ritmo y con cuánta recurrencia lo hará en los próximos ejercicios.
Otro elemento que merece seguimiento es la posible incursión en defensa. La mención de Santamaría no fue casual y, de materializarse, ACS accedería a un mercado con visibilidad de gasto público garantizado a largo plazo, algo que acostumbra a gustar al mercado. Por ahora, la diversificación se mantiene como una opción sin plazos, pero sería un catalizador adicional si acaba tomando forma en 2027.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: A la espera de la confirmación oficial de cierre, la acción de ACS cotizaba con un avance cercano al 3,5% en la sesión de hoy, tras conocerse las cuentas y la mejora de guidance.
Clave técnica: El valor retoma la senda alcista después de varias semanas de consolidación en el entorno de los 42 euros. Una superación firme de los 43,50 euros activaría un nuevo tramo de impulso con objetivo en los máximos históricos de 2024.
Apunte macro: La prima de riesgo española se mantenía este lunes en torno a los 72 puntos básicos, un entorno que favorece la financiación de proyectos de infraestructura a largo plazo y da margen a la cartera de ACS para seguir creciendo sin penalizar la rentabilidad.




