EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Gobierno ha activado la cuarta edición del Verano Joven, con descuentos de hasta el 90% en billetes de autobús y tren para desplazamientos por España y Europa entre el 1 de julio y el 30 de septiembre.
- ¿Quién está detrás? El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que destina 130 millones de euros a financiar las bonificaciones.
- ¿Qué impacto tiene? Los jóvenes de 18 a 30 años con residencia legal en España podrán viajar con un ahorro medio de 24,5 euros por trayecto en autobús y de hasta 30 euros en trenes de alta velocidad. La inscripción se abre en los próximos días.
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el real decreto-ley que activa el Verano Joven 2026, la cuarta edición de un programa que ofrece descuentos de hasta el 90% en billetes de tren y autobús para viajes por España y Europa a todos los jóvenes de entre 18 y 30 años.
Cómo registrarse y qué descuentos están disponibles
Para acceder a las bonificaciones es necesario inscribirse en la página web del Verano Joven, que se habilitará «en los próximos días», según confirma el Ministerio. El registro se realiza con el DNI o NIE y, una vez validados los requisitos, el sistema genera un código personal e intransferible. Con ese código, los beneficiarios podrán comprar los billetes rebajados en las webs de los operadores de transporte.
Los descuentos se estructuran en tres tramos. El más jugoso es el 90% de rebaja para los servicios de autobús regular de competencia estatal y para los trenes de media distancia convencional y de la red de ancho métrico. En los trayectos de larga distancia o alta velocidad, la bonificación es del 50% con un tope de 30 euros por billete, aplicable a todos los operadores ferroviarios, desde Renfe a Ouigo e Iryo. Además, el pase Interrail Global Flexible de 10 días en dos meses, cuando se comercializa a través de Renfe, recibe un 50% de descuento sobre las tarifas oficiales de Interrail.
Un programa que bate récords: más de 16 millones de viajes desde 2023
El Verano Joven se ha consolidado como una política de movilidad de masas. La edición de 2025 cerró con más de 6,87 millones de viajes en tren y autobús, un 30% más que el año anterior, y superó los 1,55 millones de usuarios únicos. Acumuladamente, las tres ediciones previas han facilitado que 4,08 millones de jóvenes realicen más de 16 millones de desplazamientos durante el periodo estival.
«Millones de jóvenes estaban esperando esta noticia», ha subrayado el ministro Óscar Puente, que enmarca el programa junto a otras medidas para hacer frente al alza de precios derivada de la crisis de Oriente Próximo. Según los cálculos del Ministerio, el ahorro medio por billete sencillo de autobús asciende a unos 24,5 euros, 18 euros en los servicios de alta velocidad, 10 euros en media distancia y cerca de 168 euros por cada pase Interrail.
La cuarta edición del Verano Joven consolida una iniciativa que en solo tres años ha generado más de 16 millones de viajes, con un ahorro medio cercano a los 18 euros por trayecto de alta velocidad.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto del programa se concentra en dos patas. Por un lado, dispara la demanda de transporte público en la temporada alta, aliviando el cierre económico de cientos de miles de jóvenes que de otro modo no viajarían. Por otro, coloca a los operadores ferroviarios y de autobús ante la prueba de absorber un pico de tráfico que el año pasado ya rozó los 7 millones de desplazamientos. La zona cero es toda la red radial y los corredores turísticos: Madrid-Barcelona, Madrid-Sevilla y los enlaces entre capitales y la costa veraniega son los que más tráfico adicional soportarán.
El dato que resume la noticia son los 130 millones de euros de presupuesto, la partida más cuantiosa desde que el Verano Joven echara a andar en 2023. Cabe recordar que aquella primera edición surgió como una reacción de emergencia a la inflación disparada tras la guerra de Ucrania, y que el éxito de uso llevó al Ejecutivo a prorrogarlo y a ampliarlo a todo el espectro de la larga distancia y al autobús estatal. Hoy, cuatro ediciones después, el balance de Puente —«La realidad ha superado las expectativas»— apenas necesita adjetivos: las cifras de ocupación hablan solas.
El riesgo inmediato, como en cada verano, es la saturación de plazas en los trenes más codiciados, sobre todo los fines de semana y en los corredores hacia el Mediterráneo. El tope de 30 euros por billete de alta velocidad y la extensión del descuento a todas las operadoras ferroviarias atenúa la presión porque permite que Ouigo e Iryo absorban parte del excedente que Renfe no puede atender con sus propias frecuencias. Pero el estrés de la demanda en julio y agosto volverá a poner a prueba la capacidad de la red. Lo que observamos es que, más allá de la bonificación económica, el programa actúa como un termómetro de la apuesta estatal por el transporte colectivo. La próxima ventana crítica será, precisamente, la apertura del registro online en los próximos días y la primera semana de ventas, cuando se verá si la demanda juvenil repite los picos de años anteriores.





