Mercedes-AMG GT eléctrico de 1.115 CV: precio en España sorprende y deja KO a los rivales

La división deportiva de Mercedes fija un precio de partida inferior en más de 50.000 euros al de su rival de Ingolstadt. La apuesta por la electrificación busca capturar cuota en el segmento más rentable del mercado de superdeportivos.

Mercedes-AMG ha fijado esta semana el precio del esperado GT eléctrico en el mercado español, y la cifra ha sacudido el segmento de los superdeportivos de batería. Con 1.115 CV de potencia y una estética que reinterpreta la deportividad de la marca, el nuevo AMG GT eléctrico parte desde aproximadamente 180.000 euros, según los datos comunicados por la división deportiva de Mercedes-Benz a su red comercial. Esa tarifa lo sitúa muy por debajo de su rival más directo, el Audi e-tron GT RS, y por supuesto, del Ferrari Luce, que casi duplica ese precio.

Potencia sin concesiones y etiqueta CERO

El corazón del GT eléctrico es un sistema de propulsión de doble motor que desarrolla 1.115 caballos de potencia y un par máximo cercano a los 1.400 Nm. Las prestaciones son de auténtico superdeportivo: acelera de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos y supera los 320 km/h de velocidad punta. Todo ello con etiqueta CERO emisiones, un factor que empieza a pesar tanto en las decisiones de compra como en los beneficios fiscales.

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La marca ha optado por una batería de 100 kWh de capacidad, que le otorga una autonomía homologada de 480 kilómetros en ciclo WLTP. No es la cifra más alta del mercado, pero Mercedes-AMG ha priorizado la dinámica de conducción y la refrigeración de las celdas para soportar un uso intensivo en circuito. De hecho, durante la presentación a puerta cerrada para clientes preferentes, los ingenieros insistieron en que se trata de un AMG “de verdad”, con un sonido sintetizado que emula el rugido de un V8.

El golpe al Audi e-tron GT y la estrategia de precios

El rival más evidente del AMG GT eléctrico es el Audi e-tron GT en su versión RS, que roza los 230.000 euros de partida en España y entrega 925 CV. La diferencia de más de 50.000 euros a favor del Mercedes convierte a la criatura de Affalterbach en una propuesta difícil de ignorar para el comprador de superdeportivos eléctricos.

El AMG GT eléctrico parte desde un precio que es la mitad de lo que piden la mayoría de los fabricantes artesanales por un coche con estas prestaciones.

No es solo una cuestión de euros. Mercedes-AMG ha acertado al posicionar el GT eléctrico en una banda de precio que no existía: por debajo de los 200.000 euros, un producto de prestaciones puras que puede competir con las versiones más prestacionales de Porsche Taycan, pero que además ofrece el aura de la división deportiva de la estrella.

Análisis Merca2: ¿viene una guerra de precios en el superdeportivo eléctrico?

Creo que este movimiento de Mercedes-AMG es más estratégico de lo parece. Mientras Ferrari y Lamborghini se resisten a electrificar sus gamas más allá de algún híbrido, y Audi intenta defender su posición premium, la marca de la estrella ha optado por un golpe de mercado con un producto que ofrece el 90% de las sensaciones de un superdeportivo de motor central por menos del 60% del precio de un Ferrari Luce. La clave no está solo en la tecnología de baterías, sino en el posicionamiento: el AMG GT eléctrico se convierte en la puerta de entrada asequible a la alta deportividad eléctrica.

El riesgo, sin embargo, es el margen. Un precio tan agresivo puede erosionar la rentabilidad por unidad, aunque Mercedes confía en recuperar volumen con hasta 5.000 unidades anuales globales, una cifra modesta pero lucrativa si se mantiene el posicionamiento. Habrá que ver cómo reaccionan los competidores. Porsche ya tiene el Taycan Turbo GT por encima de los 250.000 euros; Audi podría verse obligado a ajustar el e-tron GT RS, y McLaren o Maserati podrían replantearse sus calendarios de lanzamiento. El verdadero campo de batalla, no obstante, está en la experiencia de usuario: el que consiga que un superdeportivo eléctrico se sienta tan visceral como uno de combustión ganará la partida.

Mercedes-AMG ha dado el primer paso con un producto que, sobre el papel, pone las cosas muy difíciles al resto. El tiempo dirá si la demanda responde y si la promesa de un AMG eléctrico de verdad se cumple en la carretera.


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