El petróleo ha vuelto a sacudir los mercados esta madrugada. El Brent saltó más de un 2% y superó los 96 dólares por barril después de que los hutíes de Yemen reivindicaran un ataque contra dos petroleros saudíes en el Mar Rojo. La noticia, recogida en Horizons Middle East & Africa de Bloomberg Television, abre la puerta a un segundo foco de tensión en Oriente Medio que los operadores empiezan a cotizar con nerviosismo.
Según explicó el espacio, los rebeldes hutíes emitieron su comunicado apenas unos minutos después de que el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido alertara de que un buque había sido impactado al suroeste de Al-Qaeda, en la costa saudí del Mar Rojo. Arabia Saudí no hizo comentarios inmediatos, pero el hecho marca un punto de inflexión: es la primera vez que los hutíes atacan petroleros desde que anunciaron el bloqueo a cualquier barco que recale en puertos saudíes de la zona.
Un ataque que amenaza la principal vía de exportación saudí
Durante la emisión, el editor jefe de Bloomberg para Oriente Medio y el Norte de África subrayó la importancia crítica del movimiento. Arabia Saudí había redirigido la mayor parte de sus exportaciones de crudo hacia la costa del Mar Rojo tras el estallido de la guerra contra Irán, y en junio llegó a cargar 4 millones de barriles diarios a través de esa ruta, la cifra más alta de la que se tiene registro. Cualquier obstáculo real a esas exportaciones no solo afectaría al reino, sino que pondría en riesgo una fracción esencial del suministro mundial de petróleo.
El editorialista recordó que el ataque se produjo apenas unas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzara una advertencia explícita a Irán en redes sociales. Según Trump, cada vez que la República Islámica dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz, Estados Unidos bombardeaba y destruirá un puente o una central eléctrica, incluidas las situadas “junto a o dentro de la capital, Teherán”. Horas más tarde, los hutíes actuaron.
“Cualquier intento exitoso de los hutíes de impedir el uso de esa ruta de exportación tendrá un impacto enorme, no solo en las exportaciones de petróleo saudí sino en el mercado global en su conjunto”.
— Editor jefe de Bloomberg para Oriente Medio y Norte de África
La respuesta militar y el temido segundo frente
Bloomberg Television situó el ataque en el contexto de una escalada más amplia. Estados Unidos completó esa noche su decimosegunda ronda consecutiva de bombardeos sobre Irán, mientras los hutíes convertían el Mar Rojo en un nuevo teatro de operaciones. El medio destacó que, hasta ahora, los mercados habían aprendido a convivir con las disrupciones en el estrecho de Ormuz, pero la posibilidad de que la milicia yemení logre interrumpir el tráfico de crudo saudí desde el oeste abre un frente geopolítico que los analistas aún no han terminado de medir.
El barril de Brent se movió al alza con fuerza inmediata. Los futuros del crudo reflejaron una prima de riesgo que los inversores habían ido aparcando en las últimas semanas. Mientras la atención de los mercados financieros se centraba en la carrera de la inteligencia artificial —Alphabet elevó su gasto de capital por encima de los 200.000 millones de dólares para 2026 y Tesla prometió acelerar las inversiones sin preocuparse por la eficiencia—, el verdadero shock vino del lado de la energía.
El acuerdo nuclear que complica la ecuación regional
En paralelo, el programa rescató la firma del acuerdo de cooperación nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudí. Según Bloomberg, el pacto permitirá que empresas estadounidenses estudien junto al reino la viabilidad del enriquecimiento doméstico de uranio, a pesar de las críticas de senadores que advierten que podría desencadenar una carrera armamentística en Oriente Medio. El editor señaló que el secretario de Energía, Chris Wright, aseguró que se aplicarán los más altos estándares de no proliferación, aunque la polémica añade otra capa de incertidumbre a una región ya en llamas.
Qué significa esto para el lector que mira al crudo
Si el Mar Rojo se convierte en una zona de alto riesgo para el tránsito de crudo, la prima de riesgo geopolítico que hoy vemos en el Brent podría consolidarse. Arabia Saudí depende ahora más que nunca de esa ruta para colocar sus barriles en Europa y los mercados asiáticos, y cualquier incidente prolongado obligaría a desviar cargamentos por rutas más largas y costosas, encareciendo el suministro global. Además, la combinación con las amenazas de Trump sobre Ormuz dibuja un mapa energético donde los sobresaltos pueden llegar desde dos direcciones a la vez.
La reacción inmediata del mercado este 23 de julio es solo un anticipo de cómo el conflicto en Oriente Medio puede reescribir las expectativas de oferta en cuestión de horas. Mientras la Casa Blanca intensifica la presión militar sobre Irán y los hutíes demuestran capacidad para golpear la infraestructura petrolera saudí desde el oeste, el Brent por encima de los 96 dólares empieza a parecer más un suelo que un techo. ¿Hasta qué punto está el mercado preparado para un corte real de suministro? La próxima sesión en el Golfo lo dirá.
Puedes escuchar el análisis completo en el vídeo original de Bloomberg Television:





