Precio de la vivienda en Sevilla ya supera los 2.800 €/m² en mayo por primera vez

Sevilla supera los 2.800 euros por metro cuadrado por primera vez en su historia, según el portal inmobiliario. La brecha entre los barrios más caros y los más asequibles alcanza los 3.500 euros, con distritos como San Jerónimo disparando sus precios casi un 30% en un año.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El precio medio de la vivienda usada en Sevilla capital alcanzó los 2.825 euros por metro cuadrado en mayo de 2026, el máximo histórico desde que hay registros, según Idealista.
  • ¿Quién está detrás? Idealista, el portal inmobiliario, con datos de su índice mensual de precios. La cifra refleja el cierre de operaciones reales y la presión de la demanda en la capital hispalense.
  • ¿Qué impacto tiene? Para el comprador, encarece la entrada al mercado; para el inversor, aumenta el precio de activos pero las zonas más baratas aún ofrecen rentabilidades atractivas y fuertes subidas interanuales, como San Jerónimo (+29,9%).

El mercado inmobiliario sevillano no se enfría. Según los últimos datos de idealista, el precio de la vivienda usada en la capital alcanzó los 2.825 euros por metro cuadrado en mayo de 2026, un récord histórico que supera por primera vez la barrera psicológica de los 2.800 euros. La subida mensual fue del 0,7% respecto a abril, con un acumulado trimestral del 3,2% y un avance interanual del 6,8%.

La cifra deja a Sevilla ligeramente por encima de la media nacional, que en el mismo mes se situó en 2.795 euros/m², aunque la variación anual española fue más abultada (16,9%), espoleada por el efecto comparativo de las grandes capitales. El dato sevillano, sin embargo, confirma una demanda sostenida que la escasa oferta de vivienda nueva y la rigidez del centro histórico no están logrando absorber.

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La escalada del precio no da tregua: sube un 6,8% en un año

El incremento no es puntual. De hecho, siete de los once distritos de la ciudad marcaron en mayo sus propios máximos históricos: Centro (4.235 €/m², +10,3% interanual), Los Remedios (3.846 €/m², +10,5%), Triana (3.760 €/m², +11,8%), Nervión (3.532 €/m², +10,6%), La Macarena, San Pablo y Sevilla Este también anotaron récords. Es una revalorización que se extiende más allá de las zonas prime, alcanzando a barrios tradicionalmente más asequibles.

El comportamiento refleja una doble dinámica: el inversor extranjero y nacional sigue posicionándose en los cascos históricos y zonas de alta rentabilidad turística, mientras que el comprador local y los jóvenes profesionales se desplazan hacia barrios como Pino Montano o San Jerónimo, donde los precios aún permiten hipotecas más holgadas pero crecen a ritmos de dos dígitos. Este trasvase explica que los distritos más baratos registren las mayores subidas anuales de toda la ciudad.

Del Centro a Torreblanca: los distritos que marcan la diferencia de 3.500 euros por m²

La brecha entre las zonas más y menos cotizadas de Sevilla es abrumadora. En Torreblanca, el metro cuadrado apenas cuesta 745 euros (+6,0%), mientras que a apenas diez kilómetros, el Centro se paga a más de 4.200. Entre medias, Cerro Amate (1.496 €/m², +13,1%) y Parque Alcosa (1.712 €/m², +15,3%) muestran que la revalorización también alcanza a los barrios de renta más baja, donde las familias han competido por las pocas viviendas disponibles.

El caso más llamativo es San Jerónimo. Este distrito del norte, de carácter residencial, disparó su precio un 29,9% en un año (1.756 €/m²), la mayor escalada de toda la ciudad. A ese ritmo solo se acerca San Pablo (+26,4%). Ni siquiera en los meses más calientes del boom de principios de siglo se vieron incrementos tan pronunciados en estas áreas. La combinación de precios de partida bajos —y por tanto, hipotecas asequibles— y la mejora de equipamientos públicos ha convertido a estos barrios en el nuevo objetivo del comprador que se ve expulsado de los distritos centrales.

La cifra de 2.825 euros por metro cuadrado es la demostración más visible de un mercado sevillano estrangulado por la falta de oferta y una demanda que no se conforma con salir a la periferia.

La Ficha del Inversor: ¿hay burbuja o es un ajuste estructural?

Desde el punto de vista de la métrica clave, el precio medio de 2.825 €/m² sitúa a Sevilla en la banda superior de las capitales andaluzas, solo por detrás de Málaga y con una trayectoria que, si mantiene el ritmo del 6,8% anual, podría ponerla por encima de los 3.000 euros en 2028. Eso sí, la lectura del yield bruto —la rentabilidad anual por alquiler— se está comprimiendo: en distritos como el Centro o Los Remedios difícilmente supera el 4,2% neto una vez descontados gastos e impuestos, mientras que en barrios como San Jerónimo o Pino Montano aún puede alcanzar el 5,5% si se acierta con la gestión del arrendamiento.

La tendencia a seis meses apunta a una estabilización de las subidas en los distritos más caros, conforme el efecto llamada de la marca Sevilla se modere por la llegada del verano y el previsible encarecimiento de las hipotecas si el Euríbor repunta en el cuarto trimestre. En las zonas más baratas, en cambio, la demanda seguirá presionando al alza porque los precios absolutos aún son asumibles para el comprador local y la inversión institucional en alquiler ha empezado a fijarse en esos barrios para sus carteras de Build to Rent.

El pulso entre los operadores es claro: las pequeñas agencias locales y los particulares dominan el segmento de reposición en los barrios de renta media-baja, mientras los fondos y las socimis observan el mercado sevillano a la espera de que las licencias de obra nueva se activen en suelos finalistas de la corona metropolitana. De momento, la vivienda usada es la única oferta real, lo que explica la tensión de precios que recoge Idealista.

El perfil recomendado varía según la fase del ciclo. Para un comprador de primera vivienda con capacidad de espera, los barrios de menor precio —Torreblanca, Cerro Amate, San Jerónimo— ofrecen ratios de esfuerzo más bajos y una plusvalía potencial muy significativa a medio plazo. Para el inversor patrimonialista, el segmento de alquiler en distritos como Triana o Nervión sigue siendo atractivo por la fidelidad del inquilino y la baja estacionalidad turística, siempre que se asuma una rentabilidad neta más modesta. El perfil especulativo, en cambio, encontrará mayor recorrido en subidas de precio que en rentas.

A largo plazo, la gran incógnita es si el planeamiento urbanístico de Sevilla logrará liberar el suelo necesario para que la vivienda nueva entre en competencia real con la usada. Hasta que eso ocurra, los récords de precio se sucederán y la barrera de los 3.000 euros/m² parece más una cuestión de tiempo que de coyuntura.


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