La inteligencia artificial ya es una realidad en nuestro día a día, sin embargo muchas empresas están buscando soluciones activas para resolver su gran problema energético. Y es que, los centros de datos son infraestructuras altamente demandantes de energía y por ello, la carrera por la IA ya no está en el desarrollo de los chips ni los modelos; por ello la nueva tendencia del sector no solo es suministrar energía a estas infraestructuras, sino como desde las propias empresas de inteligencia artificial pueden participar activamente en como se genera, asegura y transporta esa electricidad.
Dentro de esta nueva carrera tecnológica, Iberdrola está muy bien posicionada ya que ha desarrollado una JV conjunta con Echelon Data Centres, llamada Echelon Iberdrola Digital Infra, que permite que compañía de IA y energía se coordinen y operen dentro de una nueva alianza centrada en los centros de datos.
Empresas IA que gestionan su propia energía: más allá del PPA tradicional
La consultora Wood Mackenzie ha analizado esta tendencia de que las empresas de inteligencia artificial se impliquen en la gestión de su energía, algo que está empezando a florecer en Estados Unidos debido a que la proliferación de los centros de datos está generando autentica preocupación social sobre su impacto en las redes e incluso en la factura de la luz de los consumidores. En otras palaras, en el país americano hay hasta debates regulatorios entre varios estados sobre cómo la demanda de electricidad de los centros de datos podrían opacar incluso las necesidades del consumidor.

Por ello, los contratos a largo plazo tradicionales PPAs, se quedan cortas para garantizar la energía a estos centros de datos sin problemas regulatorios, un enfoque que desde Wood Mackenzie han bautizado como «bring your own power» (trae tu propia energía, en inglés). Esta propuesta, permite que las empresas de inteligencia artificial asegurar su porpia generación y conexiones, esquivando uno de los problemas más señalados siempre que se habla de aumento de capacidad energética y expansión de renovables: el lento crecimiento de las redes eléctricas.
Por ello, la gran ventaja competitiva, según plantea la consultora, y que diferenciará a unas empresas de otras dentro de este terreno, es su capacidad de contar con su energía e infraestructuras propias, donde salen ganando tanto aquellas que se dedican a los centros de datos, como a las energéticas que se encargan de garantizar un suministro fiable de electricidad a estas infraestructuras electro intensivas.
Iberdrola garantiza su negocio con los centros de datos a través de una JV
Dentro de este escenario se encuentra Iberdrola, quien ha hecho sus deberes haciendo una joint venture con una empresa de centros de datos, como es el caso de la irlandesa Echelon Data Centres, una sociedad empresarial que se creó a final de 2025 y fue presentada como la mayor alianza europea entre una energética y un desarrollador de centros de datos.
La nueva sociedad nace con más de 700 MW de capacidad asegurada y una cartera potencial de hasta 5 GW, cifras que reflejan la magnitud de una apuesta que va mucho más allá de un único proyecto. Además, la alianza contempla inversiones superiores a los 2.000 millones de euros destinadas al desarrollo de nuevos campus de centros de datos en España.
El primer gran proyecto de la joint venture se llamará Madrid Sur, una instalación diseñada para albergar cargas de trabajo de alta intensidad computacional, incluidas aquellas relacionadas con la inteligencia artificial. El proyecto contará con una capacidad de procesamiento de 144 MW y una conexión eléctrica garantizada de 230 MW, un aspecto especialmente relevante en un momento en el que la disponibilidad de acceso a la red se está convirtiendo en uno de los principales factores limitantes para el crecimiento del sector.

Precisamente este acceso a la infraestructura energética es uno de los principales activos que aporta Iberdrola a la alianza. La compañía cuenta con una amplia cartera y experiencia en generación renovable, además de grandes contratos de suministro eléctrico y capacidad para desarrollar nuevas conexiones energéticas en redes. Es decir, los tres elementos que están ganando importancia a medida que aumenta la demanda de electricidad asociada a la digitalización y la inteligencia artificial.
Es por ello que la energética está apostando por la infraestructura de IA, ya que cuenta con las capacidades suficientes para convertirse en un suministrador clave para los centros de datos. Es decir importancia de esta estrategia reside en que la compañía no está apostando únicamente por un activo inmobiliario o tecnológico. En realidad, lo que está detrás de esta estrategia es posicionarse en una de las áreas que podrían convertirse en más estratégicas para el desarrollo de la inteligencia artificial: la disponibilidad de energía.
Por ello, la alianza entre Iberdrola y Echelon puede interpretarse como una respuesta anticipada a una tendencia que ya empieza a observarse en Estados Unidos y que previsiblemente acabará extendiéndose a Europa. A medida que las empresas de IA busquen garantizar su suministro energético, las eléctricas capaces de aportar generación, red e infraestructuras podrían convertirse en algunos de los grandes beneficiarios indirectos de esta revolución tecnológica.




