David Sánchez no presenta el título ruso homologado en días

Las traducciones de sus diplomas del Conservatorio de San Petersburgo se homologaron en apenas semanas, un proceso que normalmente tarda meses. La acusación popular exige los originales para cotejar las fechas.

David Sánchez Pérez-Castejón no ha entregado los diplomas originales rusos que le otorgaron la máxima puntuación en el concurso para la plaza de director de los conservatorios de la Diputación de Badajoz. En la primera sesión del juicio oral, su abogado solicitó que constaran solo las versiones homologadas en España, pero las acusaciones populares han puesto el foco en la celeridad con que esos títulos se convalidaron: en apenas semanas, cuando la normativa y la práctica administrativa señalan plazos de meses o incluso años. Según la información publicada por El Mundo, el proceso para obtener la homologación de sus dos especialidades —Composición y Dirección de Orquesta— se resolvió en 24 y 16 días respectivamente.

El pasado 29 de mayo, al inicio del juicio en la Audiencia Provincial, el letrado de David Sánchez pidió expresamente que las homologaciones quedaran registradas en la causa. Minutos antes, Alexis Aneas, abogado de la asociación Liberum, anunciaba una “nueva prueba clave”. Durante el plenario, Aneas recogió el guante y solicitó que el acusado aportase los originales en ruso o copias compulsadas de los títulos, algo que no ha ocurrido ni en la fase administrativa del concurso ni a lo largo de la instrucción judicial.

Publicidad

Homologaciones en tiempo récord: semanas en vez de meses

Los dos diplomas del Conservatorio Estatal de San Petersburgo Rimsky-Kórsakov fueron traducidos por una empresa de interpretación en septiembre y noviembre de 2010. El primero, el de Composición, se tradujo el 3 de septiembre y ya el 27 de ese mes el Ministerio de Educación expedía la homologación a efectos de Licenciado Universitario. El segundo, en Dirección de Orquesta, se tradujo a principios de noviembre y la convalidación llegó el día 23. En ambos casos se trataba de títulos no europeos, para los que el real decreto que regula las homologaciones exige pasar por la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Exteriores y, después, por Educación. Expertos consultados por este diario coinciden en que los plazos normales rara vez bajan de seis meses.

David Sánchez presentó en su expediente los documentos en español, nunca los originales rusos. Ese vacío documental, según la acusación, podría haber invalidado su candidatura en la fase de subsanaciones del concurso, convocado en mayo de 2017.

La máxima puntuación que definió el concurso

En el apartado de titulación académica, el hermano del presidente del Gobierno obtuvo 15 puntos sobre 15, la nota más alta entre los once aspirantes. Las bases exigían la especialidad de Dirección de Orquesta y la coordinación de los conservatorios profesional y superior. “Hemos pedido que se aporten los títulos originales para comprobar las fechas y cómo es posible que los trámites duraran tan poco”, declaró Aneas a El Mundo.

La defensa, sin embargo, insiste en que las homologaciones son válidas y que la rapidez no implica irregularidad. Pero la falta de los diplomas rusos impide verificar si las fechas de las traducciones coinciden con los originales y si las homologaciones se tramitaron con todos los requisitos.

homologación exprés títulos Rusia

El proceso de homologaciones exprés de de títulos extranjeros no es nuevo en la administración, pero rara vez aflora en un juicio penal con tanta nitidez. La cuestión no es solo si David Sánchez obtuvo ventaja sino qué mecanismos permiten acelerar trámites que para el común de los ciudadanos se eternizan.

La rapidez de una homologación no prueba una ilegalidad, pero sí exige explicar por qué unos expedientes corren más que otros.

Lo que la prueba documental omite y lo que revela sobre la función pública

El caso de David Sánchez trasciende lo personal y alcanza una dimensión sistémica. La posibilidad de que un título no europeo se homologue en días sin que consten los originales cuestiona los filtros que el Estado aplica en los procesos selectivos. Cuando esos filtros se relajan para un aspirante concreto —sea por descuido o por influencia— la integridad del sistema de mérito-capacidad se resiente.

En 2017, los conservatorios de Badajoz necesitaban un director con experiencia orquestal. Las bases del concurso reflejaban esa exigencia, pero al mismo tiempo la adjudicación de 15 puntos por unos títulos sin copia original plantea una paradoja difícil de salvar. ¿Cómo valorar lo que no se puede cotejar? La acusación popular insiste en que la respuesta está en los diplomas rusos que nunca llegaron al expediente.

El juicio continuará en las próximas semanas. La incorporación o no de los originales marcará el rumbo de la causa. Mientras tanto, la historia deja una enseñanza: cuando la burocracia se acelera para unos pocos, la confianza en el sistema se frena para todos.


Publicidad