Cuenta atrás para el último monopolio de Renfe: La CNMC sueña con 2028 para la entrada de trenes privados en Cercanías

La CNMC insiste en la necesidad de que Renfe acelere la liberalización de Cercanías.

Desde que se inició el proceso de liberalización de la alta velocidad en España, pesa una espada de Damocles sobre Renfe y Adif. Y es que el otro monopolio de la empresa pública, los servicios de Cercanías y Media Distancia tradicionales, también debe ser liberalizado para cumplir con la normativa europea. En el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible lo saben desde hace mucho, pero no han hecho nada para facilitar esta transformación, y ahora la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) presiona para que finalmente se movilicen en este aspecto.

La Comisión ha fijado para Renfe y Adif el año 2033 como objetivo para que ambos servicios estén liberalizados, pues señala que es clave para cumplir con las exigencias europeas en este aspecto. Es cierto que se trata de procesos diferentes; para operar, por ejemplo, el servicio de Cercanías de Madrid, las empresas seguramente tendrán que pasar por un proceso de licitación más tradicional, pues se trata de un contrato con la Administración General del Estado (AGE), a diferencia de las operadoras de alta velocidad, como Ouigo e Iryo, que actualmente solo deben confirmar a Adif que pueden operar una ruta sin entorpecer las operaciones de los trenes que funcionan como empresa pública.

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COMPLICACIONES CLARAS PARA LIBERALIZAR CERCANÍAS

Pero la CNMC asume que hay complicaciones claras. Destacan los desafíos derivados del actual marco institucional y regulatorio. Este se caracteriza por la estrecha relación entre las autoridades de transporte y operadores públicos y la falta de un sistema plenamente independiente de supervisión. Además, la falta de experiencia en licitación pública de los contratos con Obligaciones de Servicio Público (OSP) puede generar el riesgo de que la normativa se aplique de manera poco competitiva. Por ejemplo, inclinándose por una declaración de servicios OSP más extensiva, eligiendo en más ocasiones la adjudicación directa o solapando servicios comerciales y servicios OSP».

Tren de Cercanías Renfe. Fuente:  Agencias
Tren de Cercanías Renfe. Fuente: Agencias

A pesar de esto, la CNMC pide que se den los pasos necesarios para que haya una liberalización real de servicios como Cercanías y Rodalies (este último, una pieza clave en las negociaciones de Pedro Sánchez con ERC y Junts para tener su apoyo en el Congreso). La fecha de 2033 puede parecer lejana, pero el estudio deja claro que hay muchas tareas pendientes antes de poder activar la medida.

«En términos de calendario, la posibilidad de prórroga del contrato de la AGE con Renfe podría posponer la liberalización definitiva posiblemente hasta 2033, con una licitación de un «contrato piloto» del 3% del valor de las OSP en 2028, de forma que existe la posibilidad de que el 97% del valor de las OSP no se licitase hasta 2033. Esto supondría no aprovechar unos años valiosos para una apertura a la competencia más gradual, y genera el riesgo de solapamientos entre las licitaciones, menor concurrencia y mayor carga técnica simultánea para autoridades y operadores», sentencia el texto.

EMPEZAR LA LIBERALIZACIÓN ANTES DE 2033

Pero la CNMC va más allá y no solo espera un contrato piloto de Cercanías con una empresa privada en 2028, sino que cree que las licitaciones deben iniciarse pronto, para cubrir los tiempos recomendados. «El contrato de servicio público vigente prevé que el 1 de enero de 2028 debe iniciarse, previa licitación competitiva, un «contrato piloto» por el 3 % del valor de dicho contrato», sentencia el informe.

El contrato de servicio público vigente prevé que el 1 de enero de 2028 debe iniciarse, previa licitación competitiva, un «contrato piloto» por el 3% del valor de dicho contrato», a estas alturas aun no se ha iniciado la misma. Por eso, concluyen que la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos debe publicar, a la mayor brevedad posible, qué servicios del contrato entre la AGE y Renfe corresponden al 3% de los servicios que deben licitarse de forma competitiva; y que esa licitación del contrato piloto no se demore en absoluto, para que se pueda producir la entrada en servicio de ese contrato piloto inminentemente, con el objetivo de incorporar en las posteriores licitaciones los aprendizajes de esta fase piloto.

CNMC: «SE DEBE ADOPTAR UN ENFOQUE PROCOMPETITIVO EN LA APLICACIÓN DEL REGLAMENTO»

De momento, la CNMC mantiene la misma posición que ha tenido en la alta velocidad: señala tanto la necesidad de abrir la opción de competir en los trenes de Cercanías como una forma de mejorar el servicio y, al mismo tiempo, como una pieza necesaria para cumplir las exigencias de la Unión Europea. En este panorama, las recomendaciones son bastante claras para que el servicio mejore realmente. Para la Comisión, es necesario minimizar los casos en los que se promueva la concesión de derechos exclusivos a un operador sin procedimiento competitivo previo. Se recomienda estudiar la adjudicación directa «caso a caso» y utilizarla solo cuando se haya acreditado como la única opción viable para satisfacer las obligaciones de servicio público, minimizando también el recurso a prórrogas.

Tren de Cercanías Renfe en Madrid. Fuente: Agencias
Tren de Cercanías Renfe en Madrid. Fuente: Agencias

Recomiendan también un calendario previsible y progresivo de licitaciones en el tiempo, que establezca e impulse un mercado dinámico y continuo, y permita una organización adecuada de los recursos de las administraciones licitantes y de los potenciales operadores, que son escasos y altamente especializados.

LA LIBERALIZACIÓN DEL SERVICIO MÁS CRITICADO DE RENFE

Aunque la empresa pública siga teniendo un monopolio en los servicios de Cercanías, estos son también un dolor de cabeza para la compañía. Y es que, si hay uno de los servicios de Renfe que es criticado todos los días por los usuarios, es precisamente el que más se utiliza en el día a día para ir al trabajo y volver a casa. Los problemas de puntualidad e incluso incidencias más delicadas, como descarrilamientos, son parte del día a día del sistema en Madrid, Barcelona y Sevilla.

Sin embargo, los datos de la compañía no van de la mano con este relato. Según el informe de puntualidad de la empresa pública, solo el 2% de los trenes del servicio se retrasan más de 15 minutos respecto a su hora programada, pero también es cierto que el propio informe acepta que el viaje promedio en el servicio se retrasó unos 12 minutos en el mes de abril.


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