La joint venture de Renault, Geely y Saudi Aramco, Horse Powertrain, ha presentado en el Salón del Automóvil de Pekín el X-Range C15 Direct Drive, un motor híbrido modular de 1.5 litros y 163 CV que se fabricará en la planta de Valladolid. Con este lanzamiento, la compañía refuerza la producción industrial en España y amplía su catálogo de propulsores híbridos para todo tipo de vehículos.
El X-Range C15 es un sistema de propulsión ‘todo en uno’ que integra en una sola unidad el motor térmico de cuatro cilindros, dos motores eléctricos, la transmisión y la electrónica de potencia. Su diseño ultracompacto permite instalarlo tanto en posición vertical como horizontal, lo que facilita su integración en carrocerías de diferentes tamaños.
Así es el X-Range C15, el motor modular que nace en Valladolid
La mecánica de gasolina de 1.5 litros se ofrece en dos variantes: atmosférica con 95 CV y turboalimentada con 163 CV. La clave está en su capacidad para funcionar en modo híbrido en serie o en paralelo: puede mover las ruedas directamente o actuar como generador para recargar la batería. Además, la unidad está preparada para arquitecturas de 800 voltios, lo que le permite soportar altas potencias de carga y descarga, una ventaja crítica en los vehículos eléctricos de última generación.
Horse Powertrain ha confirmado que el motor también es compatible con tracción total. Basta con añadir un segundo motor eléctrico independiente en el eje delantero para obtener un sistema 4×4. “El X-Range C15 se adapta a prácticamente cualquier configuración: desde un híbrido autorrecargable convencional hasta un extensor de autonomía para un eléctrico puro”, explican fuentes de la compañía.
La versatilidad es, sin duda, el mayor argumento comercial de este propulsor. Puede equipar un utilitario, un SUV o un monovolumen sin exigir grandes rediseños. Y al estar fabricado en España, la planta de Valladolid se posiciona como centro neurálgico de la producción de motores híbridos para Europa.
Un ‘comodín’ para los fabricantes: el fin del dilema entre híbrido y eléctrico
La presentación del X-Range C15 se produce en un momento en que los principales grupos automovilísticos dudan entre invertir en motores de combustión mejorados, híbridos enchufables o vehículos 100% eléctricos. Horse Powertrain ofrece una solución que vale para todas las opciones: un motor que puede ser el corazón de un híbrido asequible o el extensor de autonomía de un eléctrico de alto voltaje. Eso elimina la incertidumbre que atenaza a muchas cadenas de montaje.
Un solo motor que funciona en modo híbrido, enchufable o como extensor: la industria del automóvil tiene en el X-Range C15 un seguro contra la volatilidad regulatoria.

Para los fabricantes europeos, sujetos a las normativas de emisiones Euro 7 y a los objetivos de electrificación de la UE, contar con un propulsor híbrido tan flexible supone una ventaja competitiva. Les permite retrasar parcialmente la inversión en plataformas puramente eléctricas mientras cumplen con las exigencias de CO₂. El motor, además, al integrar la electrónica de potencia y ser compatible con 800V, reduce los costes de desarrollo.
España como eje industrial: por qué la hibridación no es un paso atrás
La decisión de Horse Powertrain de fabricar este motor en Valladolid no es casual. La planta española, heredera de la antigua factoría de Renault-Nissan, acumula décadas de experiencia en la producción de mecánicas de gasolina y diésel. Ahora se convierte en un centro estratégico para la hibridación, un segmento que está creciendo más rápido que el eléctrico puro en mercados como el europeo y el chino. Según datos de la consultora Jato Dynamics, las ventas de híbridos enchufables en Europa aumentaron un 21% en el primer trimestre de 2026, mientras que los eléctricos de batería apenas crecieron un 4%.
En el mismo certamen de Pekín, Horse también desveló un motor V6 híbrido con más de 540 CV para vehículos premium, lo que refuerza la idea de que la compañía no se limita a los motores pequeños. La apuesta por una gama modular que va desde los 95 CV hasta los 540 CV permite a los socios de la alianza—Renault, Geely y potencialmente otros fabricantes—cubrir todas las necesidades con un mismo proveedor, abaratando costes y simplificando la homologación.
Además, la modularidad del X-Range C15 permite a la fábrica producir variantes para múltiples clientes sin grandes inversiones en utillaje, lo que mejora la rentabilidad por unidad. “Es un motor diseñado para adaptarse a los vaivenes de la regulación”, comenta un alto directivo del sector que prefiere no ser citado. “Si mañana Bruselas pide más eléctricos, este motor se monta como extensor; si el año que viene relajan los límites, se vende como híbrido convencional”.
Esa capacidad de adaptación es, precisamente, lo que ha llevado a Renault y sus socios a apostar por España. La mano de obra cualificada y los costes laborales competitivos—aún por debajo de los de Francia o Alemania—han inclinado la balanza. Y con la incertidumbre sobre los aranceles a los vehículos eléctricos chinos, contar con una base de producción en la UE es un seguro adicional.




