La eólica marina importa: la soberanía energética corona a Orsted e Iberdrola saca partido

Iberdrola brillaría por su filial ScottishPower. Se espera que Europa añada para el periodo de 2026 y 2030 añada alrededor de alrededor de 318 GW de nueva capacidad eléctrica.

La eólica marina ser ha convertido en todo un activo clave para la infraestructura energética europea, en un contexto donde ahora más que nunca el mercado busca independencia energética para no exponerse a crisis como Irán. Además de que supone una fuente de energía clave para dar respuesta a las nuevas necesidades de una economía más electrificada con la entrada de centros de datos, y del coche eléctrico en suelo europeo.

Una situación donde empresas como Orsted se posicionan con una clara ventaja debido a que es una de sus principales líneas de negocio, sumado a que también beneficiaría indirectamente a españolas como Iberdrola gracias a filiales como ScottishPower en Reino Unido con activos de eólica offshore como es el caso de la reciente East Anglia.

Publicidad

La eólica marina recupera el valor perdido

Según datos de Morgan Stanley, se espera que Europa añada para el periodo de 2026 y 2030 añada alrededor de alrededor de 318 GW de nueva capacidad eléctrica, de los cales hasta 309 GW corresponderían a tecnologías limpias. Dentro de estas previsiones de crecimiento, la tecnología con más impacto es la eólica offshore en el norte de Europa, concretamente en Reino Unido y Alemania.

Eólica marina: cuando la ambición y la capacidad real no coinciden

Desde Morgan Stanley apuntan a que con este crecimiento la eólica marina adquiría relevancia dentro del sector, ya que el mercado ha castigado mucho a esta fuente de energía durante estos últimos años debido a que es una tecnología cara de instalar, con unos costes que se vieron perjudicados por la inflación, subidas de tipos y problemas en la cadena de suministro.

Blackrock se asocia con la eólica marina de Orsted
Turbinas de Orsted. Fuente: Orsted.

No obstante, el panorama energético apunta a la dirección contraria fortaleciendo a empresas como Orsted e Iberdrola. En el caso de la energética danesa, el banco americano eleva su recomendación a Sobre ponderar, con un precio objetivo de 225 coronas danesas. En este sentido, Morgan Stanley mejora su recomendación sobre la compañía danesa y eleva su precio objetivo, defendiendo que los riesgos asociados a Estados Unidos se están reduciendo y que la empresa vuelve a estar bien posicionada para beneficiarse del nuevo ciclo inversor europeo.

No por nada, según sostienen los analistas del banco americano, el balance de Orsted y su sólido flujo de caja a partir de 2028 la sitúan en una posición idónea para reactivar su trayectoria de crecimiento con nuevas inversiones de capital destinadas al crecimiento de cara a la década de 2030. Es decir, la eólica danesa se corona como una es una de las próximas apuestas clave para el re apalancamiento en el sector energético, ya que dispondrá de un amplio margen de maniobra en su balance a finales de la década para acelerar inversiones de capital.

¿Por qué Iberdrola se beneficiaría indirectamente?

Mirando a España, Iberdrola aparece como uno de los posibles beneficiarios indirectos de esta transformación energética europea. Aunque, si bien, el informe de Morgan Stanley no la sitúa como un líder offshore puro al nivel de Orsted, su exposición internacional a Reino Unido y su presencia en eólica offshore permiten vincularla a la expansión de la electrificación y las renovables en Europa.

La clave está especialmente en Reino Unido, uno de los mercados que Morgan Stanley considera centrales dentro de la reconstrucción energética europea. Iberdrola opera allí a través de ScottishPower, una filial que se ha convertido en uno de los principales actores renovables británicos y que cuenta con una fuerte exposición tanto a redes como a eólica marina. De hecho, Reino Unido aparece en el informe como uno de los países donde el despliegue offshore será más agresivo debido a la necesidad de sustituir generación fósil y reforzar la independencia energética.

Parque eolico marino Vineyard Wind. Fuente: Iberdrola
Parque eolicomarino Vineyard Wind. Fuente: Iberdrola

Además, Iberdrola lleva años posicionándose en offshore con proyectos estratégicos en el Mar del Norte y Estados Unidos. Entre ellos destacan parques como East Anglia en Reino Unido, uno de los mayores desarrollos eólicos marinos impulsados por la compañía española, que encaja directamente con la tesis de Morgan Stanley sobre la necesidad europea de aumentar drásticamente la generación eléctrica renovable a gran escala.

En este contexto, Iberdrola también se beneficiaría indirectamente del otro gran eje del informe: el superciclo europeo de inversión en redes eléctricas. Morgan Stanley estima que el CAPEX anual europeo en redes podría pasar de unos 45.000-50.000 millones en 2024 hasta cerca de 90.000-100.000 millones de euros hacia 2030.

La razón es que el gran problema europeo ya no es únicamente instalar renovables, sino conectar toda esa nueva generación offshore al sistema eléctrico continental. No por nada, el informe advierte de crecientes problemas de congestión , especialmente en mercados con fuerte desarrollo de eólica offshore, donde parte de la electricidad producida no puede evacuarse eficientemente por falta de redes suficientes.

Por lo que, en definitiva, estamos ante una nueva etapa para la energía eólica offshore. Un nuevo periodo donde sus altos costes dejan de importar porque la necesidad de una Europa renovable e independiente tiene más peso. Y durante este proceso, múltiples empresas como Orsted e Iberdrola podrían verse beneficiadas en sus actividades.


Publicidad