
El Parlamento de Canarias ha aprobado una iniciativa que vuelve a poner el foco en un sobrecoste fiscal que pasa desapercibido para muchos autónomos: la falta de ajuste del IRPF a la inflación ha engordado la factura tributaria en más de 310 millones de euros desde 2019. La cifra, estimada a partir de datos del Banco de España y la Agencia Tributaria, afecta de lleno a los trabajadores por cuenta propia que tributan en el archipiélago, porque la ‘progresividad en frío’ hace que paguen más impuestos aunque sus ingresos reales no hayan mejorado.
El debate no es nuevo, pero los números lo agravan. El Banco de España calcula que la no deflactación del IRPF explica hasta 1,2 puntos del aumento de la recaudación entre 2019 y 2025. De cada 100 euros que ingresó Hacienda por este impuesto, 1,20 euros llegaron por esa vía silenciosa. En el conjunto del país, el mordisco asciende a unos 17.000 millones de euros, la mitad de los cuales —unos 8.426 millones— corresponden al tramo estatal, el que depende del Gobierno central y que Canarias reclama ajustar.
La paradoja es que el archipiélago sí ha movido ficha en la parte que le compete. Los presupuestos autonómicos para 2026 ya incorporan la deflactación del tramo autonómico del IRPF, pero el 50% estatal sigue congelado y eso lastra al contribuyente canario. El sobrecoste estimado para los isleños, según el peso de la región en la cuota íntegra estatal (un 3,68%), ronda los 310 millones de euros. Solo en 2025, el impacto superó los 42 millones.
Qué es la ‘progresividad en frío’ y por qué te afecta
El concepto es sencillo de entender si lo llevamos al día a día del autónomo. Imagina que tus ingresos suben un 4% porque has reajustado tarifas para no perder poder adquisitivo con la inflación. Si la tarifa del IRPF no se actualiza, esa subida te puede empujar a un tramo más alto del impuesto. Pagas más, pero tu capacidad de compra real apenas ha variado. Es como si Hacienda se quedara con una parte de la compensación que te das para no empobrecerte.
Los mínimos personales y familiares también juegan en contra. Al no actualizarse, rentas que antes estaban exentas o tributaban a tipos bajos ahora se ven gravadas con más fuerza. El efecto acumulado es demoledor para autónomos con rendimientos ajustados, porque no perciben una subida real de beneficios pero sí un incremento de la presión fiscal efectiva.
Canarias sufre este fenómeno con especial dureza. La combinación de una cesta de la compra más cara, los sobrecostes de la insularidad y los salarios más bajos de la media estatal hace que cualquier mordisco fiscal extra se note mucho más en el bolsillo del autónomo isleño. La factura de la luz, el transporte de mercancías o los desplazamientos entre islas ya castigan la cuenta de resultados; que además el IRPF no se adapte a la inflación es un golpe añadido.
Cuánto cuesta a los autónomos canarios: 310 millones de euros desde 2019
La cifra de 310 millones de euros no es oficial —no existe un desglose autonómico de este impacto—, pero surge de aplicar el peso real de Canarias en la cuota estatal del IRPF. Es una aproximación conservadora que excluye, además, la parte autonómica (ya deflactada por el Gobierno canario). Si se sumara el efecto completo —estatal más autonómico— el agujero sería aún mayor.
Para ponerlo en contexto, esos 310 millones equivalen a más de cuatro veces el presupuesto anual del Servicio Canario de Empleo en políticas activas. O, en términos más cercanos al autónomo, representan una media de unos 1.500 euros adicionales por contribuyente en los últimos siete años, aunque el reparto es muy desigual según tramos de renta.
La no deflactación del IRPF funciona como una subida de impuestos encubierta: no se vota en el Congreso, pero se nota en la declaración de la renta cada año.
Y lo peor es que el mecanismo se retroalimenta. Cuanto más suben los precios, más se recauda sin que nadie mueva un dedo. La Agencia Tributaria no necesita aprobar nuevas escalas: le basta con mantener congelados los umbrales mientras inflación y salarios nominales avanzan. El resultado es que rentas que apenas han mantenido su poder adquisitivo pasan a tributar como si hubieran mejorado.
Para los autónomos en estimación directa, el impacto se traduce en pagos fraccionados más altos y una cuota diferencial mayor en la declaración anual. Los que tributan por módulos quedan algo más protegidos, pero la mayoría del colectivo en Canarias se mueve en estimación directa y sufre directamente el ‘efecto escalón’ de la tarifa no deflactada.
¿Puede cambiar algo? El debate político y lo que deberías vigilar
La proposición no de ley aprobada en el Parlamento canario reclama al Gobierno central que deflacte el tramo estatal del IRPF. No es vinculante, pero sí refleja una presión creciente desde varios territorios para corregir esta anomalía. Madrid, Andalucía o Murcia también han activado medidas de deflactación en su tramo autonómico, y el debate en el Congreso podría intensificarse si la inflación no remite.
Mientras tanto, el autónomo canario tiene pocas opciones para esquivar el sobrecoste. Revisar bien las deducciones autonómicas (Canarias cuenta con incentivos propios, como los ligados a la inversión en I+D+i o a la contratación) puede aliviar algo la factura. Pero el grueso del problema, el tramo estatal congelado, seguirá ahí hasta que el Gobierno central decida mover ficha.
La lección para el autónomo es clara: no basta con mirar el tipo nominal del IRPF. Hay que vigilar también si los umbrales de los tramos se actualizan con la inflación, porque de ello depende cuánto acabas pagando de verdad. Y, de momento, la respuesta desde Madrid es el silencio.
Guía rápida del trámite
- 📅 Periodo afectado: La ausencia de deflactación del tramo estatal del IRPF afecta a los ejercicios 2019 en adelante, con un pico especialmente alto en 2025 y 2026 si no se corrige.
- ✅ A quién afecta: A todos los contribuyentes canarios del IRPF, pero sobre todo a autónomos y trabajadores con rendimientos del trabajo que hayan visto subir sus ingresos nominales sin que mejore su poder adquisitivo real.
- 🌐 Dónde consultar: Los datos oficiales de recaudación y los informes del Banco de España detallan el impacto de la ‘progresividad en frío’. No existe un trámite específico para reclamar, aunque el debate parlamentario mantiene abierta la vía política.
- 💰 Sobrecoste estimado: Más de 310 millones de euros para Canarias desde 2019, de los que unos 42 millones corresponden solo a 2025. No es una cifra que se exija al contribuyente mediante un ingreso extra, sino un aumento indirecto de la presión fiscal.
- ⚠️ Error a evitar: Pensar que si no han subido los tipos del IRPF no pagas más. La falta de actualización de los tramos y mínimos personales hace que pagues más aunque tus ingresos reales no hayan mejorado; revisa tus declaraciones y comprueba si te has visto afectado.




