Renfe inicia la sustitución de trenes por 384 autobuses en la línea Sevilla-Málaga durante las obras

La operadora activa un plan de 384 autobuses que cubrirán las frecuencias habituales, aunque los tiempos de viaje se duplicarán hasta superar las tres horas. La medida afecta a los servicios de Media Distancia y Avant, y se mantendrá durante los próximos tres meses, el plazo esti

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Renfe ha activado un plan de 384 autobuses para cubrir el servicio ferroviario entre Sevilla y Málaga durante las obras de mejora en la línea.
  • ¿Quién está detrás? Renfe, con la coordinación de Adif, que ejecuta la renovación integral del tramo.
  • ¿Qué impacto tiene? Los viajeros de Media Distancia y Avant dispondrán de autobuses con los mismos billetes, pero los trayectos se alargarán hasta superar las tres horas.

Renfe ha anunciado este lunes la puesta en marcha de un dispositivo alternativo de transporte que movilizará 384 autobuses para mantener la conexión entre Sevilla y Málaga mientras duren las obras de renovación integral de la línea ferroviaria. El plan, que afecta a los servicios de Media Distancia y al Avant Sevilla-Málaga, arrancará el próximo lunes 25 de mayo, según ha confirmado la operadora pública en un comunicado.

Las obras, a cargo de Adif, consisten en la sustitución de 18 kilómetros de carril y traviesas en varios tramos del recorrido, lo que obliga a cortar la circulación durante al menos tres meses. La compañía ha diseñado un esquema de 12 servicios diarios por sentido en autobús que replicarán los horarios habituales del tren, aunque los viajeros tendrán que asumir un aumento notable del tiempo de trayecto: de las dos horas y media habituales —con los servicios de Media Distancia— se pasará a más de tres horas, incluso tres horas y media en función del tráfico.

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Cuándo empiezan las obras y cómo afectan al viaje entre Sevilla y Málaga

El corte físico de la vía comenzará a las 00:00 horas del 25 de mayo y está previsto que se prolongue hasta finales de agosto, si las condiciones meteorológicas y la ejecución de los trabajos lo permiten. Durante ese periodo, los 384 autobuses mencionados —una media de 16 por día y sentido, concentrados en las franjas de mayor demanda— asumirán todo el flujo de viajeros. Renfe ha detallado que los billetes adquiridos con antelación para el tren serán válidos directamente en el autobús, sin necesidad de canje, y que se mantendrán las mismas tarifas promocionales.

No obstante, el principal sacrificio para el usuario estará en el reloj. El trayecto Sevilla-Málaga en autobús roza las tres horas y veinte minutos cuando el tráfico es es denso, frente a las dos horas y quince minutos del servicio Avant. En Media Distancia, la diferencia es similar: de unas tres horas a casi cuatro. El efecto en la puntualidad será inevitable, admite la operadora, que ha solicitado paciencia a los viajeros recurrentes —muchos de ellos trabajadores y estudiantes que utilizan el servicio a diario—.

Qué hacer si ya tienes billete y cuánto se alarga el trayecto

Renfe ha habilitado un canal de información específico en su página web y un número de atención telefónica para resolver dudas. Quienes hayan comprado un billete para las fechas afectadas recibirán un SMS o un correo electrónico con los horarios exactos del autobús asignado y el punto de recogida: en Sevilla, la estación de Santa Justa; en Málaga, María Zambrano. La empresa subraya que no hay motivo para cancelar, ya que la oferta de transporte por carretera cubre el 100% de las plazas que el tren dejaba vacantes.

Sin embargo, desde esta redacción hemos constatado cierta preocupación entre los viajeros habituales: el incremento del tiempo de viaje hace que combinaciones como la de un día de trabajo en Málaga desde Sevilla se vuelvan impracticables. Fuentes de Renfe consultadas por MERCA2.ES admiten que “se está estudiando la posibilidad de reforzar los primeros y últimos servicios del día con con frecuencias adicionales si la demanda lo exige”.

La obra es necesaria, pero el plan de autobuses es un parche que llega en plena reactivación del turismo andaluz y sin alternativa ferroviaria real en un eje que mueve a 300.000 viajeros al año.

Más allá de la anécdota del viajero diario, la interrupción de la línea tiene una lectura estratégica. Sevilla-Málaga es uno de los ejes transversales con mayor crecimiento en Andalucía, con un tráfico que en 2025 rozó los 320.000 pasajeros anuales entre ambos corredores, según datos del Observatorio del Ferrocarril. La falta de una vía alternativa —el viejo trazado de Bobadilla sigue sin estar operativo— deja a este flujo en manos de 384 autobuses que, aunque necesarios, subrayan la fragilidad de la red convencional.

El plan de Renfe recuerda a otras operaciones similares, como el corte de la línea Madrid-Jaén en 2024 o las obras del tercer hilo entre Castellón y Vandellòs. En esos casos, el dispositivo de autobuses funcionó con relativa eficacia, pero mostró un límite: el confort y la puntualidad se resintieron. Ahora, en 2026, la apuesta por el ferrocarril como columna vertebral de la movilidad se enfrenta a una prueba de fuego en el sur.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto más visible de este dispositivo recae sobre el bolsillo de tiempo del viajero. Los autobuses no son más caros —Renfe mantiene las tarifas—, pero sí más lentos. La zona cero es el corredor Sevilla-Málaga, que en 2025 registró una ocupación media del 68% en sus servicios de Media Distancia y del 75% en el Avant, según datos del operador. Cerca de 800 viajeros diarios se verán afectados, una cifra modesta si se compara con la alta velocidad, pero crítica para la cohesión territorial andaluza.

El dato clave: 384 autobuses, que representan una de las mayores flotas de carretera activadas por Renfe en los últimos años. No obstante, la operación no es barata: fuentes del sector estiman que el coste de este plan alternativo podría superar los dos millones de euros, un sobrecoste que Renfe asumirá sin repercutir en el precio del billete. La pregunta que queda en el aire es si esta interrupción acelerará la demanda de una mejora más ambiciosa del eje, que lleva años en la agenda de Adif sin fecha de ejecución.

En esta redacción entendemos que, aunque las obras son necesarias —los tramos a renovar datan de los años 80—, el plan de autobuses es un remedio de emergencia que pone a prueba la paciencia del viajero y la capacidad de Renfe para gestionar contingencias sin perder la confianza de sus usuarios. El próximo lunes, los primeros autobuses empezarán a rodar. Y con ellos, arrancará un verano caliente para la movilidad interior andaluza.


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